Obispos apelan al derecho a la vida y exigen liberación de huelguistas

El Monseñor Lucio Alfert, del VAP, calificó de crimen contra la humanidad y el Estado de derecho la situación de los presos por el caso Curuguaty, por la falta de condiciones. Por su parte, Pedro Jubinville, de San Pedro, pide al Tribunal del Guairá la libertad condicional de los mismos “por razones humanitarias”.

¿Quién se hará responsable si hay algún fallecido?, reclamó Alfert. Hay violación de derechos fundamentales, asegura.

Los cinco campesinos presos exigen prisión domiciliaria hasta que se resuelva quién es el propietario de las tierras de Marina Cue. Foto: Gentileza.

Los cinco campesinos presos exigen prisión domiciliaria hasta que se resuelva quién es el propietario de las tierras de Marina Cue. Foto: Gentileza.

El Mons. Lucio Alfert del Vicariato Apostólico del Pilcomayo y el Obispo de San Pedro Pedro Jubinville remitieron unas notas a los Miembros del Tribunal de Sentencia de la Ciudad de Saltos del Guaira solicitando la libertad de los huelguistas imputados y apresados por el caso de por la masacre de Curuguaty.

Este miércoles se realizará una audiencia pública en dicho tribunal, donde se analizará la revisión de la prisión preventiva de los huelguistas.

Violación de derechos

Lucio Alfert, expresó a los miembros del Tribunal del Guairá que cinco de las personas vinculadas al caso Curuguaty se hallan privadas de su libertad en Tacumbú “en abierta violación a los derechos fundamentales inherentes a la persona humana”. Esto, con el agravante de que se encuentran en huelga de hambre “con el único propósito de que efectivamente se haga justicia pronta y ajustada a la verdad comprobada”, señaló.

Para el Monseñor, es gravísima la situación porque se trata de la protección de la vida misma, “que está en inminente peligro”. El derecho a la vida a nadie se le puede negar, agregó. “Es indispensable la inmediata concesión de la libertad ambulatoria de los procesados recluidos, o en su defecto, prisión domiciliaria”, escribió en su nota.

Crimen contra la humanidad

Monseñor Lucio Alfert. Foto: Tal Cual.

Monseñor Lucio Alfert, del Vicariato Apostólico del Pilcomayo. Foto: Tal Cual.

El Obispo denunció la falta de condiciones legales de los presos e incluso calificó de “crimen contra la humanidad” la situación de los mismos. “Toda persona, mientras no sea efectivamente comprobada su culpabilidad es inocente. Llevar adelante la ‘prisión preventiva’ sin que sean dadas las condiciones legales, como en este caso, es un crimen contra la humanidad y contra el Estado de Derecho”. Alfert recalcó que no son los presos los que tiene que comprobar su inocencia, “sino que los fiscales y jueces son quienes tienen que comprobar su culpabilidad, si la hay”.

En el caso de que alguno de los huelguistas falleciera, reclama: “Quién de las autoridades competentes asume la culpa de haber permitido o causado este hecho”.

Jurídicamente viable

Aseguró que es aplicable jurídicamente conceder medidas menos gravosas y citó el artículo 238 de la Constitución: “No se podrá decretar la prisión preventiva (…) de las personas afectadas por una enfermedad grave y terminal debidamente comprobada. En estos casos, si es imprescindible alguna medida cautelar de carácter personal”. También citó el artículo de Derecho a la vida: “Es inherente a la persona humana. Se garantiza su protección”.

“La mera legalidad no se debe confundir con la real justicia, la equidad y la ética social, que no deber ser dejada de lado en ninguna situación”, expresó a los miembros del Tribunal. Solicitó y exhortó que se ordene la inmediata libertad de estos procesados.

El obispo de San Pedro, Pedro Jubinville. Foto: Espiritanos.es

El obispo de San Pedro, Pedro Jubinville. Foto: Espiritanos.es

Por razones humanitarias

Por su parte,  el Obispo de San Pedro Pedro Jubinville expresó a los miembros del Tribunal su apoyo “de todo corazón al reciente pedido de la defensa en la causa Nº 850/2012. M.P. C/ Felipe Benítez Balmori y otros s /sup. H.P. de homicidio doloso y otros, para otorgar a los imputados la prisión domiciliaria”.

El religioso aseguró que no pretende de ninguna manera trabar el trabajo de la Justicia, ni inmiscuirse en la tarea propia que les incumbe, simplemente manifiesta su “preocupación y la de muchos ciudadanos por la vida de estas personas”.

“Por razones humanitarias, morales, evangélicas, dejando a los especialistas los argumentos propiamente legales, ruego encarecidamente a su honorable Tribunal de conceder su aprobación a este pedido de libertad condicional presentado por la defensa”, expresó.

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