Nuevo ministro busca que los sojeros sigan tributando poco

El nuevo ministro de agricultura, Rody Godoy, defiende la propuesta de los sojeros acerca de que el impuesto debe aplicarse sobre las ganancias. En realidad ya existe un impuesto sobre las ganancias que es conocido con el nombre de IMAGRO. Es un impuesto que con la ley 125/91 había fracasado, luego con la 2421/04 también fracasó, y a pesar de las modificaciones realizadas vía decreto hace unos meses sigue fracasando.

El impuesto a la renta de las actividades agropecuarias, conocido como IMAGRO, ha sido, es y seguirá siendo un fracaso, por dos sencillas razones: 1) En Paraguay no existe catastro de tierras 2) El Ministerio de Hacienda no tiene ninguna capacidad para controlar a unas 280.000 fincas agropecuarias.

Los sojeros saben bien que vía impuesto a la renta sus contribuciones fiscales seguirán siendo irrisorias, es por eso que insisten en mejorar la recaudación de este impuesto.

El año pasado todo el sector AGROPECUARIO aportó apenas alrededor de 59.000 millones de guaraníes, equivalente a unos 14 millones de dólares aproximadamente. Si se modifica el impuesto a la renta agropecuaria y se obtiene un éxito rotundo duplicando la contribución al fisco estaríamos pasando a 28 millones de dólares, cuando este es un sector que debería aportar alrededor de 150 millones de dólares anuales en concepto de impuesto a la renta. La falta de catastro y la debilidad de los controles de Hacienda permiten hoy que más del 90% del impuesto a la renta agropecuaria se evada.

Los empresarios de la soja están dispuestos a pagar cualquier impuesto, menos el que se prevé por la exportación del grano en estado natural. Esto se debe a que el impuesto a la exportación es prácticamente imposible de evadir, basta con controlar a una media docena de transnacionales para recaudar la casi totalidad de los ingresos potenciales de este tributo. Esta es la verdadera razón por la cual se oponen a este impuesto. Este gravamen además de ser fácil de recaudar, también es de bajo costo de puesta en marcha y mantenimiento y es fácil de controlar.

Un sector de los empresarios de la soja viene modernizando su discurso y habla incluso de la necesidad de que el sector pague más impuesto a la renta, a diferencia de otro sector que defiende sus intereses de forma más primitiva. Sin embargo, ambos sector persiguen en el fondo el mismo objetivo: el de seguir pagando impuestos muy por debajo de los niveles en que lo hacen los demás sectores económicos. No hay que olvidar que hoy los sojeros apenas aportan alrededor del 1% de su facturación bruta, cuando la economía en su conjunto paga alrededor del13%.

En el año 2011 el Impuesto a la Renta de las Actividades Comerciales, Industriales y Servicios (IRACIS) contribuyó con 2,5 billones de guaraníes, pero el IMAGRO solamente lo hizo con 59 mil millones de guaraníes, equivalente al 2% del total recaudado por Hacienda con ambos impuestos.

A no dejarse engañar. El sector de sojeros que actúa con más inteligencia y tiene un discurso renovado a favor de que el sector pague más impuestos y el nuevo ministro Rody Godoy, lo que buscan en el fondo es que el sector agropecuario siga siendo un sector privilegiado en términos fiscales. Es por eso que hablan de mejorar la recaudación del IMAGRO, un impuesto que aún duplicando o triplicando su aporte al fisco seguirá siendo irrisorio en la relación a su potencial contributivo y a los niveles de aporte de los demás sectores económicos.

Triplicando la recaudación por IMAGRO se estaría recaudando 66 millones de dólares anuales, mientras que con un 10% de impuesto a la exportación de soja, trigo, maíz y girasol la recaudación estaría rondando los 400 millones de dólares. A no dejarse engañar por los sojeros y el nuevo ministro Godoy, que no nos vendan gato por liebre.

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