No voy a limpiar mi patio

Deforestación y represas alteraron el eco sistema y revivieron viejas enfermedades tropicales.

Nada en la esfera social surge por generación espontánea, la epidemia de dengue que afecta a la población paraguaya tampoco. Otro secreto de las ciencias sociales dice que ningún problema social es monocausal, por lo tanto a todo problema social corresponde por lo menos dos causas o más.

El uso y el abuso que hacen los medios de comunicación de masa de las medidas paliativas en contra del dengue (limpieza de patios, yuyales, fumigaciones, etc.) esconden dos causas que prefieren no ser dichas.

Mosquito, dengue, Paraguay

El mosquito Aedes Aegyptis. Fuente: www.pendejadas-mias.blogspot.com

Una, es la tremenda deforestación que se realizó en Paraguay en los últimos años para satisfacer las angurrias de las empresas madereras brasileñas y luego la extensión de la fronteras de cultivo de soja y de cría de ganado. Estimaciones ciertas hablan que para el 2020 (¡dentro de 9 años!) ya no existirán bosques en Paraguay.

La otra causa que esconde la información mediatizada sobre el dengue es la alteración del ecosistema y la biodiversidad de las zonas donde se han construido las represas de Itaipú y Yasyreta, esto obviamente remite a una ausencia de estudios de impacto social y medio ambiental en la construcción de las represas por parte de los países responsables, esto es una crítica a gobiernos anteriores.

No hay que tener un postgrado en epidemiología para percatarse de esto, el padre de la medicina; Hipócrates (¡460 a.C!) ya había dicho “la salud y la enfermedad en el hombre, no solo están en relación con su organismo, sino también con el medio ambiente, especialmente con los fenómenos atmosféricos”.

El medio ambiente es el conjunto de factores físicos, naturales, estéticos, culturales, sociales y económicos que interactúan con el hombre y su comunidad. Forma parte de la vida del hombre, su organización y progreso como un ente holístico, cuyas interrelaciones originan procesos de cambios en todos sus componentes cuando se produce un impacto en alguno de ellos.

I

Durante los últimos años la degradación ambiental que ha venido sufriendo el Paraguay en manos de los protagonistas del crecimiento económico del 14.5 (el empresariado agropecuario-industrial) ha ocasionado un impacto nunca vivido en Paraguay. No existe causa sin consecuencia este crecimiento debido al aumento de los campos de soja y de los campos destinados al pastoreo impactó de manera negativa en los bosques nativos, los cuales fueron mermando durante las últimas décadas como podemos observar en las imágenes de abajo.

de las 8.300.000 hectáreas que cubrían el suelo paraguayo de la región Oriental en 1945, hoy quedan ¡apenas un millón!

Entre 1945 y 1997, el 76.3% de la cobertura boscosa original de la Región Oriental de Paraguay fue convertida en tierras para la producción agropecuaria.

Según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) de las 8.300.000 hectáreas que cubrían el suelo paraguayo de la región Oriental en 1945, hoy quedan ¡apenas un millón!

En el 2004 fuimos los campeones latinoamericanos en Deforestación y los segundos en el Mundo! cifras de la WWF.

La Organización no Gubernamental Guyra Paraguay por su lado afirma que en las últimas 5 décadas, de cada 10 árboles que existían en el país 9 han desaparecido, y asegura que las cifras de deforestación del Gran Chaco paraguayo detectadas en junio de este año hablan de unas 592 ha. depredadas por día.

Esta deforestación – tanto de la Región Oriental como de la Occidental – destruyó el hábitat natural de los mosquitos; los cuales obviamente migraron a las ciudades, aumentó las temperaturas y alteró el ciclo de lluvias en Paraguay; dos variaciones que alargaron el tiempo de vida del mosquito.

Por otro lado, las represas también han afectado fuertemente los ecosistemas de las zonas donde se construyeron.

En Brasil, el brote de dengue fue asociado con las represas del río Paraná. Según el Instituto World Watch, la construcción de grandes embalses sumerge tierras cultivables y desplaza a los habitantes de las zonas anegadas, altera el territorio, reduce la biodiversidad, dificulta la emigración de los peces, la navegación fluvial y el transporte de elementos nutritivos aguas abajo, disminuye el caudal de los ríos, modifica el nivel de las capas freáticas, la composición del agua embalsada y el microclima, y conlleva el riesgo de enfermedades en la zona. (Leer en Fuentes Consultadas: “Dengue presenta 4,000 casos en Paraguay, represas son una de las causas”)

Resulta de muy mal gusto que desde la burocracia de la Salud Pública se trate el problema solamente desde una visión higienicista… resulta de mal gusto porque existen condiciones estructurales que han contribuido a esta epidemia del dengue, resulta de mal gusto para Juan Pueblo y Juana Puebla que fueron echados de sus tierras ancestrales a causa del avance de la frontera agrícola y de las fumigaciones de la soja que ahora que están en la ciudad se los trate de puercos y sucios porque no tienen un jardín francés en su casita de dos piezas. Resulta de muy mal gusto que sean enfrentados con sus vecinos por no tener tiempo ni máquina para podar su estrecho patio. Resulta de muy mal gusto que se los amenace con una multa.

Por todo esto, reposteo informaciones que desde exterior tienen consideraciones más ciertas sobre la epidemia del dengue en Paraguay. Lamentablemente los medios de comunicación paraguayos una vez más no están a la altura de la circunstancia.

El problema del dengue seguirá azotando cíclicamente a la gente más pobre y a la no tanta en Paraguay si desde el Estado con ayuda de los medios de comunicación no se impulsa el cumplimiento de leyes como  la  Nº 536 DE FOMENTO A LA FORESTACION Y REFORESTACION y  las 3139/06 y 2524/0 de DEFORESTACIÓN CERO.

Por último, la campaña mediatizada proveniente desde la burocracia de la Salud Pública lo único que pone de manifiesto es que se carece de una lectura científica del problema. Según estudios realizados en paises vecinos -que están entre las fuentes consultadas- existen soluciones alternativas a la fumigación, la cual resulta ineficaz por no ser residual (en pocos días se acaba su efecto) y por no matar a las larvas, entre las soluciones alternativas para combatir el dengue, se encuentra el control biológico como la cría y siembra de sapos, ranas, mojarritas y hasta murciélagos! Más información al respecto se puede encontrar entre las fuentes consultadas de este artículo.

Hasta que no exista un enfoque integral y la propuesta de soluciones alternativas no limpiaré mi patio… ya no somos niños de pecho. Esta información es de fácil acceso en internet y nos concideran unos ingenu@s.

FUENTES CONSULTADAS

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