Navidad en Belén

alt text

Ejercicios militares de Hamas | Foto: Pat Dollar

[Desde Palestina] Noche de paz en Belén, dias de guerra o de preparativos para la guerra en Gaza. Así es la situación para Navidad en los territorios palestinos. Es inminente un ataque militar israelí contra Hamas.

Belén es una ciudad de 35 mil habitantes de Palestina, que vive separada de Jerusalén por un muro que no solo no deja cruzar a los que antes trabajaban del otro lado, sino que afecta el transporte de mercaderías, de enfermos, de todo.

En el lugar donde nació Jesús, paradójicamente los cristianos aquí minoría, apenas un 30 por ciento respecto a los musulmanes. Para colmo, la mayoría de los cristianos son ortodoxos griegos, que celebran el nacimiento de Jesús el 6 de enero.

Entre otras cosas, es una Navidad sin cohetes ni alcohol, y con mucha menos decoración navideña en las calles que cualquier ciudad occidental. Los peregrinos católicos llegados de todo el mundo se concentran en la plaza donde hay un puñado de negocios de iconografía religiosa. En frente está la basilica de la Natividad, custodiada por los religiosos ortodoxos griegos. Luego de atravesar esta enorme iglesia repleta de lámparas orientales e iconos bizantinos, se baja unas escaleras hasta el lugar exacto donde nació el Dios hecho hombre para los cristianos, y donde estaba el pesebre que lo cobijó ante la falta de lugar en la hostería.

2008 años mas tarde, también es difícil conseguir lugar para alojarse, los hoteles están llenos y una habitación simple en una casa de familia puede costar entre 50 y 100 dólares por día.

También es difícil encontrar una invitación para entrar a la misa de Navidad, la noche del 24. En principio, estas invitaciones se repartieron gratis pero como hace meses están agotadas, al mejor estilo revendedores de la cancha, se consiguen por 100 shekels, unos 30 dólares.

No queda otra, y hacer la cola desde las nueve para la misa que durara desde las once del 24 hasta las dos de la mañana del 25.

El lugar es la iglesia de Santa Catalina, custodiada por los franciscanos y pegada a la basilica de los ortodoxos griegos.

Aquí, como en el Santo Sepulcro de Jerusalén, los lugares santos se dividen principalmente entre las iglesias ortodoxa griega, católica, armenia y copta. Y se puede asegurar que las tensiones son evidentes, a veces se mantienen latentes y a veces explotan, como el ultimo 9 de noviembre cuando en plena iglesia del Santo Sepulcro se trenzaron en una batalla campal los griegos y los armenios, porque alguno cruzo un centímetro el territorio del otro. Si estas cosas pasan en nombre de la religión entre cristianos, ¿qué nos puede asombrar de lo que ocurra en Medio Oriente entre judíos y musulmanes?

Pero volvamos a la misa de Navidad en la iglesia de Santa Catalina de Belén. En medio de la emoción de los fieles ante una de las fechas principales del cristianismo, celebra la misa el patriarca latino (equivalente al arzobispo) de Jerusalén, Fuad Twal, con la presencia del presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas y de su primer ministro Salam Fayad.

El jefe de la Iglesia católica en Tierra Santa, en su homilía hizo un llamamiento a la paz en árabe y francés: «Estamos buscando la paz que hemos perdido, la paz que devuelve a la humanidad su dignidad, que ha estado ausente en los últimos años y se ha mezclado con sangre». También se refirió al famoso muro que levanta el Estado de Israel según el para defenderse de los ataques suicidas de terroristas islámicos: «Sea lo alto que sea, nunca traerá seguridad».

Sin embargo, por estos días la tensión mayor no está aca en la Cisjordania, sino en la Franja de Gaza, gobernada por el grupo islámico Hamas.

La semana pasada concluyo una tregua de seis meses entre Hamas y el Estado de Israel y desde ambas partes de ha dicho que no se reanudara. Muy por el contrario, desde Gaza se han intensificado la lluvia de misiles Qassam sobre las poblaciones del sur de Israel, sin ocasionar danios personales por el momento. El día de Navidad cayeron 60 de estos cohetes de fabricación casera que tienen poder como para traspasar una pared y, por supuesto, matar a una persona si le da de lleno.

Desde el lado israelí, la escalada de declaraciones no tiene limite y hoy podría ser un dia clave para la decision de invadir Gaza con el Ejercito. De hecho hoy se realizara una reunion cumbre entre el primer ministro Ehud Olmert, con sus ministros de Defensa, Edud Barak y de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni.

Aqui conviene contextualizar politicamente la información, para entender todas las aristas que tiene el conflicto que se esta agravando. Es que Olmert, jaqueado por casos de corrupcion tuvo que renunciar y llamar a elecciones anticipadas para el proximo febrero. Y dos de los candidates a sucederlo, son justamente los que se reunen hoy con el para decidir sobre la guerra y sobre la paz. Barak sera candidato del laborismo y Livni de Kadima (Adelante), el partido de centro del propio Olmert y que fue fundado por el ex premier Ariel Sharon.

Sin embargo, quien encabeza las encuestas es Benjamin Netanyahu, del derechista Likud, quien ya goberno Israel en la decada del ’90.

Pero la novedad en esta coyuntura es que hasta el partido de centro-iquierda Meretz salio el viernes a pedir el uso de la fuerza contra Gaza.

«Ha llegado el momento de actuar sin compromiso y sin contemplar las consideraciones políticas para proteger a los residentes de Sderot y de las comunidades lindantes con la Franja de de Gaza», señaló en un comunicado el partido socialdemócrata que por lo general se muestra partidario de las negociaciones y el diálogo. Esta ve, Meretz dijo que «la actual escalada de ataques contra Israel no ha dejado otra opción que actuar en dos frentes al mismo tiempo: golpear a Hamás en forma selectiva y trabajar para un nuevo alto el fuego».

Mientras tanto, la sociedad israelí se divide frente a la posibilidad de emprender una operacion armada en Gaza, de consecuencias impredecibles. Sobre todo los habitantes de Sderot, la sureña ciudad que recibe la lluvia incesante de misiles Qassam, reclaman accion de parte del Estado y el Ejercito en su auxilio. Por otro lado, hay quienes plantean sus dudas, sobre todo en recuerdo de la ultima aventura bélica de 2006 en el sur de El Libano, que concluyo claramente en derrota del Ejercito israelí frente a la guerrilla de Hizbollah.

Desde el Gobierno, presionados sus líderes parecieran estar puliendo la incursión armada en Gaza, cosa que se puede definir hoy. Según una fuente del Gobierno, uno de los temas a tartar con Barak será el estado de preparación de la retaguardia del Ejercito, uno de los flancos debiles en la Segunda Guerra de El Libano de 2006. El otro gran tema, está vez a resolver con Livni, es la posibilidad de lograr apoyo a la operacion en el seno de la comunidad internacional.

De hecho, el viernes se abrieron los pasos fronterizos con Gaza, se flexibilizó el ferreo bloqueo para permitir el ingreso de 40 camiones con alimentos y remedios en lo que pareciera un intento de mitigar las críticas de la comunidad internacional, en el caso que se decida la invasión militar. Extraoficialmente, la fuente del Gobierno acepto que Livni ya ha hecho contactos para informar de la situacion no solo a los Estados Unidos y a Europa, sino incluso a muchos países árabes.

Sin embargo, pareciera estar todo resuelto porque el propio jefe del Estado Mayor del Tzahal (Fuerzas Armadas de Israel), Gabi Ashkenazi, dijo el dia de Navidad ante los cadets de la Fuerza Aerea: «Israel deberá utilizar toda su fuerza para dañar la infraestructura terrorista y crear una realidad diferente y segura en los alrededores de Gaza».

El propio primer ministro Olmert, en su ultimo discurso, justo el dia de Navidad, se dirigió a los habitantes de Gaza por medio del canal arabe Al Arabiya y les dijo: «Yo les digo a ustedes que en el último minuto una llamada basta para detenerlos. Detengan esto. Yo sé que los ciudadanos de Gaza pueden detenerlo. Yo sé cuánto quieren levantarse en la mañana con tranquilidad, llevar a sus hijos a la guardería o la escuela, igual que lo desean los ciudadanos israelíes en Sderot y Netivot. Queremos vivir como buenos vecinos con Gaza. No queremos perjudicarlos, y no permitiremos una crisis humanitaria, donde se sufre por falta de alimentos y medicinas. No queremos luchar con el pueblo palestino, pero no vamos a permitir que Hamás ataque a nuestros hijos. No dejen que Hamás, que está actuando en contra de los valores del Islam, los ponga en peligro. Párenlos. Detengan a sus enemigos y los nuestros. Díganles que dejen de disparar contra civiles inocentes».

Mientras tanto, los ciudadanos de a pie de Gaza ya empezaron a sentir las consecuencias de esta escalada de tensiones. De los cuatro mil cristianos que se calculan viven en la franja, unos 800 habían pedido a Israel un permiso especial para venir a Belén en la Navidad. Les fue denegado. Como tambien esta denegado para los habitantes de Belén, por ejemplo ir a Jerusalén, ciudad sagrada para las tres religiones monoteistas mas importantes (judaísmo, islam y cristianismo). Jerusalén está pegado a Belén. Para los cristianos son las dos ciudades mas sagradas, donde nacio Jesus y tambien donde fue crucificado, muerto y sepultado, y de donde resucito para la creencia religiosa. Pero estan separadas por el muro.

Aqui el muro (uno mas de los tantos muros de la verguenza que pululan en el mundo, cuando en el ’89 la caída del de Berlín auguraba una era de paz). Allá en Gaza la posibilidad cierta de una Guerra.

Fue una noche de paz la del 24 de diciembre en «Tierra Santa», pero cargada de incertidumbre y miedo por los días de guerra que puedan venir.

Si pudieran pedir un regalo a Papá Noel, tanto palestinos como israelíes pedirían un poco de sensatez y cabeza fría para sus líderes.

Comentarios

Publicá tu comentario