Muerte de las niñas estaría vinculada con el uso de carbomato

Los vecinos y vecinas del asentamiento campesino Huber Duré afirman que cada vez que hay fumigaciones alrededor se registran los mismos síntomas. Y que los animales de corral y hasta vacas se les mueren todo el año.

El domingo 20 y el lunes 21 de julio morían dos niñitas, mientras otro hermanito de las mismas y una vecina eran derivados de urgencia al hospital de Curuguaty y Asunción. Otro grupo de 18 niños y niñas y 19 adultos eran atendidos por registrar los mismos síntomas de vómito, dolor de espalda, mareos, fiebre e insuficiencia respiratoria, de acuerdo con el testimonio de la comunidad. La comunidad de Huber Duré es impermeable a los discursos de autoridades estatales de las últimas semanas. Es notable la contundencia con que las autoridades descartan que hayan sido intoxicaciones vinculadas con modelo sojero.

La comunidad tiene sus sospechas y sus informaciones. En una inspección realizada por el fiscal ambiental de Curuguaty, Benjamín Maricevich -en el depósito de unas de las explotaciones- varios referentes de Huber Duré acompañaron al funcionario y vieron al menos un recipiente de la sustancia carbomato, un químico de uso restringido por su toxicidad que se utiliza para combatir gusanos llamados nemátodos, que atacan la raíz de los cultivos.
Además de esto, pobladores y pobladoras constataron que en una de las explotaciones vecinas hay cultivo de nabo forrajero, un rubro rotativo de la soja que utilizan los sojeros para abonar la tierra donde posteriormente se sembrará la oleoginosa. Este cultivo suele utilizar la sustancia.
También pudieron divisar la presencia de cultivo de soja, con plantines bien erguidos en medio de hierbas completamete secas y amarillentas, lo que indicaría que hace poco se hizo aplicaciones de glifosato, que mata todas las hierbas del terreno, menos la planta de soja resistente a esta sustancia.
Y muchos vecinos  y vecinas comentaron que en los días anteriores a las muertes y complicaciones de salud, pudieron percibir el olor característico de agroquímicos y también como una humareda blanquecina que se habría levantado de la aplicación de cal agrícola en las explotaciones. Estos dos elementos sugieren que en el lugar se estuvieron haciendo trabajo de preparación de suelo para sembrar en las próximas semanas.
Ante estos elementos, La Federación Nacional Campesina pidió al organismo estatal encargado de regular las fumigaciones (SENAVE), la planilla de los agroquímicos  habilitados para las explotaciones sojeras vecinas al asentamiento campesino.
En las próximas horas estará exigiendo a la fiscalía de Curuguaty que se levanten muestras de suelo, cultivos y agua de las explotaciones vecinas.
Mientras sus padres y madres analizan, se indignan y planifican cómo continuarán en este proceso, un grupo de niños juega a la balita y otro grupo de niñas sube a una moto y salta en grupo sin parar de reír.
Parecen abstraídos de la realidad de tragedia, miedo y rabia que se respira en el lugar, como dentro de una burbuja de inocencia. Es inevitable tomar prestadas las palabras de una de las personas de la comitiva: “cuando muere un niño o una niña, y esa muerte pudo ser evitada, siempre es responsabilidad del Estado”.

La visita

Criaturas y padres de Heber Duré.

Criaturas y padres de Heber Duré.

El asentamiento Húber Duré dista 330 kilómetros de la capital paraguaya, entrando por la ruta III Elizardo Aquino hasta el desvío a Nueva Durango, donde se penetra un camino de tierra roja  y en mal estado de 70 kilómetros. Se ubica en el departamento de Canindeyú, distrito de Curuguaty, donde ocurrió la masacre en el 2012.
En él viven actualmente 260 familias agricultoras pertenecientes a la Federación Nacional Campesina (FNC), que ganó las 5 mil hectáreas de tierra en el año 2.000 luego de cuatro muertes (1)en sus filas. Una fue la del joven Húber Duré (22 años).
Su superficie se divide en seos núcleos poblacionales con sus centros urbanos y sus chacras. En todo el lugar, sólo funciona un tanque de agua comunitario que abastece a parte de dos núcleos. El resto de ellos bebe, se baña y acarrea de los tres arroyos del lugar y los escasos pozos familiares.
Dos tanques comunitarios más duermen una eterna siesta a la espera de que las autoridades se dignen en hacerlos funcionar. Otro más está descompuesto.
La visita de una comitiva de comunicadores y organizaciones civiles coincidió con la inauguración del puesto de salud del asentamiento, que echó a funcionar luego de 14 años del asentamiento. Su edificio está en “terapia intensiva”, al decir de la comunidad. Con esta habilitación del puesto -todavía en medio del luto en la comunidad-, el actual Gobierno pareciera querer descomprimir la situación.

Esto se acentúa todavía más al enterarnos de que sólo hay previsión de profesionales y medicamentos para dos meses. “Después de esos dos meses ya nadie se podrá enfermar”, reclama una pobladora que registró los mismos síntomas que tuvieron las niñas fallecidas y que estuviera internada hasta el lunes en el hospital regional. Finalmente, el médico la liberó sin decirle qué tuvo. “Gasté como 800 mil guaraníes en remedios y no me dijo qué tengo”, complementa en guaraní.

 Antecedentes

De acuerdo con los pobladores fue el miércoles 16  de julio cuando aparentemente se hicieron trabajos de suelo y pulverizaciones en la explotación mecanizada más cercana al asentamiento, a dos mil metros.
Ese mismo día una bebé de meses fue la primera en ponerse mal, pero fue ese fin de semana cuando masivamente registraron los mismos síntomas varias personas y fallecieron las hermanitas.
Nimia Galeano, encargada de salud en la comunidad, nos comenta que cada vez que se fumiga en las explotaciones vecinas, se registran en la comunidad estos síntomas. Y   otras vecinas explicaron que justo hace cinco años una pobladora llamada Hermelinda Meza falleció también un mes de julio luego de registrar los mismos síntomas.
En una ronda de entrevistas, pobladores y pobladoras comentan que las gallinas, pollitos, chanchos y hasta vacas mueren todos los meses del año, no importa si es temporada o no de cultivo de soja.

Cita: (1)Los otros campesinos asesinados por los órganos represivos del gobierno de Luis Ángel González Macchi (1999-2003) en esta ocupación fueron Crescencio González, Felipe Osorio y Justo Villanueva, cuyos nombres se pusieron a otros asentamientos. En ese año y tras tanta sangre derramada, la FNC conquistó 15 mil hectáreas de tierra.

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