Miles de personas saludaron el nacimiento del «Frente Guazu»

En un acto colorido y cargado de alrededor de 15 mil personas, las izquierdas del país dieron el sábado pasado la bienvenida al denominado Frente Guazú, un espacio de aglutinación de 22 organizaciones sociales, urbanas y campesinas, y partidos políticos. La multitud llenó la Plaza de la República donde se montó un imponente palco al que subieron para hablar el presidente Fernando Lugo y tres dirigentes sociales.

“Permítanme, con la misma frescura original en la cual he optado por la política, renovar mi compromiso de cambio ante ustedes por el país que nos merecemos”, señaló Lugo en un pasaje de su discurso.

“Algo está pasando en la política, las caras ya no son las mismas… los que no tenían voz y rostro ahora pueden expresarse”, dijo el presidente, refiriéndose a que con su gobierno, a partir del 15 de agosto del 2008, dirigentes políticos y sociales de izquierdas ocupan espacios gubernamentales y políticos, inevitablemente visibilizados por los medios de comunicación, convirtiéndose aquellos en nuevos actores políticos.

 

 

“Aquí estamos los que apostamos por una democracia auténtica. No solo representativa si no también participativa”, dijo frente a las plazas del Congreso, lugar donde asumiera, el 15 de agosto de 2008, la presidencia del Paraguay con las expectativas de cambio de las mayorías sociales del país que votaron por él.

 

 

Lugo era atentamente escuchado por los ministros secretarios que hoy se identifican ya abiertamente con el ala izquierda del gobierno. Sobresalían sentados al costado del palco el ministro de Defensa Luís Bareiro Spaini, el ministro de Información y comunicación Augusto Dos Santos, el ministro secretario de la Secretaría de Medio Ambiente, Oscar Rivas; Lilian Soto, de la Secretaría de la Función Pública. Uno de los pocos ausentes fue Camilo Soares, de la Secretaría de Emergencia Nacional, aún hospitalizado y convaleciente por el accidente de tránsito que sufrió días pasados. Asimismo, toda la plana mayor de los dirigentes de las izquierdas aglutinadas en el Espacio Unitario y Popular escuchaban atentos el discurso de Lugo y disfrutaban de lo que también fue una demostración de fuerza.

 

 

El Frente Guazú suscribió un acuerdo programático entre sus integrantes y mira desde ahora las elecciones municipales que se realizarán en noviembre próximo. Se dispone a afrontar el desafío de los mecanismos de elección de sus candidatos para los municipios del país. Cómo le irá es una gran interrogante, ya que las izquierdas, históricamente, han abortado en varias ocasiones proyectos políticos y electorales por falta de consenso y de administración del conflictos por las candidaturas.

 

 

Volviendo al discurso del primer mandatario, éste hizo un guiño de complicidad al ministro de Defens Spaini en otro pasaje de su alocusión. Indicó que “el país ha renovado y recobrado su dignidad como nación porque aquí hay gente capaz de morir antes que doblegarse ante los demás”. Aludía a la polvareda que levantó en la gran prensa la carta de Spaini en la que cuestionó a la embajadora norteamericana Liliana Ayalde por haber organizado en la sede diplomática de EE.UU. un almuerzo donde el vicepresidente Federico Franco, en un discurso fuerte, expresó sus deseos de un juicio político a Lugo.

 

 

Pero el discurso de Lugo, una vez más, no satisfizo a dirigentes y militantes de izquierdas, tal como expresaron varios de ellos presentes en el acto. De “un discurso aburrido y demasiado prudente” calificó Agustín Barúa, militante del movimiento por la salud pública, las palabras del jefe de Estado. “Nosotros vinimos aquí a decir somos de izquierdas, pese a las persecusiones de los grandes medios, pero el presidente sigue con su excesiva prudencia”, agregó insatisfecho.

 

 

Las banderas de los partidos y las organizaciones sociales de izquierdas flameaban desde el momento en que se inició el acto con los canta autores Ricardo Flecha, Ulises Silva y Hugo Ferreira, quienes cantaron conocidas músicas paraguayas y latinoamericanas típicas en los actos del movimiento de izquierdas.  Una simpática murga que recreó la historia mítica del “moñai” (el peor de los diablos de la mitología guaraní) se presentó en la tarima del palco; la murga aludía a los partidos de derecha y a los sectores de poder que se oponen al cambio en el país, según el discurso de las izquierdas y de Lugo.

 

 

Un aspecto resaltante fue la escasa presencia en el acto de personas de las organizaciones urbanas. El encuentro del sábado fue cargado fundamentalmente por las organizaciones  campesinas. Lo que revela la escasa fuerza con que aún cuentan las izquierdas en las ciudades, principalmente en Asunción y en el Departamento Central.

 

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