Médica uruguaya destaca propiedades medicinales y conveniencia de legalización de la marihuana

Jacqueline Ponzo es miembro del Grupo de Regulación Responsable que promovió la legalización de la marihuana en Uruguay. Afirma que el rechazo al cannabis es simplemente por el desconocimiento de la gente. 

Foto: Meiqe

Foto: Meiqe

Afiche de una de las actividades en la etapa previa a la legalización de la hierba, en Uruguay. Foto de Jacqueline Ponzo.

Afiche de una de las actividades en la etapa previa a la legalización de la hierba, en Uruguay. Foto de Jacqueline Ponzo.

Ponzo es una profesional de la medicina que ha tenido activa participación en el largo proceso de debate social que se desarrolló en el vecino país, y que desembocó, finalmente, en la legalización de la producción, comercialización y consumo del cannabis (marihuana).

En esta entrevista concedida a E’a desde Uruguay, Ponzo afirma que la legalización de la hierba reducirá drásticamente los eventuales riesgos que puedan tener sus efectos en la salud pública, por el control que ejercerá el Estado sobre su consumo y comercialización. Destaca que está comprobado científicamente que la cannabinoides alivia el dolor, mejora el apetito y alivia el malestar físico y psíquico de los enfermos oncológicos. Resalta que la dependencia a la marihuana es absolutamente infrecuente, y que la política de “combate al narcotráfico” de los Estados Unidos influyó negativamente para que la gente tenga pre-juicios con el cannabis.

Jacqueline, contanos como sentis, cómo percibís la actitud de la gente, del uruguayo común, ante la legalización de la marihuana.

Encuentro que la gente ha incorporado el tema con naturalidad. Al inicio, cuando se comenzó a hablar cada vez más públicamente de la posibilidad de la legalización con una perspectiva real de concreción (últimos meses de 2012), creo que hubo un primer momento en el cuál el sentimiento o la reacción fue la sorpresa; pero la sorpresa no fue seguida de una reacción irracional o seguidora de las voces opositoras alarmistas, sino que desencadenó interés, curiosidad diría yo. Un hecho indicador de esto es lo que ocurrió en el noreste de Canelones, donde un colectivo de productores rurales de esta zona alejada de la capital se contactó con el grupo de Regulación Responsable que promovía la legalización, para proponerles realizar una actividad informativa sobre el cannabis. Participé como expositora de esa jornada que se realizó en Migues, en diciembre de 2012, y fue una sorpresa para mí entonces, que la gente no tenía miedos y mitos sino sobre todo interés en conocer, saber sobre la planta, su forma de cultivo, las posibilidad que podrían llegar a tener en el cultivo como actividad productiva, y ganas de aprender.

Percibo la actitud de la gente como una actitud de “empoderamiento” progresivo. Se eligió el camino de construir la propia opinión, en lugar de adoptar posicionamientos propuestos desde el nivel político, expresando con ello cierta cuota de sublevación. Una mujer de 80 años, votante de los partidos tradicionales en el Uruguay, me dijo: «si se oponen a la marihuana será porque algo bueno tendrá», y de inmediato pasó a preguntar sobre los beneficios medicinales que podría llegar a tener la planta.

Aquí en Paraguay tenemos mucha ignorancia de esta hierba, por más que se la consuma y se la produzca en gran cantidad. ¿Qué propiedades químicas tiene la planta de la marihuana?

Las propiedades de la Cannabis sativa no se limitan a lo químico. La planta es fuente de materia prima para diversas industrias, particularmente la textil, y así fue explotado en la antigüedad durante muchísimos años, hasta que fue ilegalizada en 1937. Las cuerdas de los barcos eran de cáñamo, fibra de esta planta. La importancia que tenía en la industria textil era tal que se atribuye a las presiones de la industria algodonera y la fabricación de sintéticos como el nylon  la responsabilidad de su ilegalización.

Del punto de vista químico, las sustancias psicoactivas son los tetrahidrocannabinoides, que actúan a nivel de receptores que existen para este tipo de sustancias en el sistema nervioso central y otras células del organismo humano. Son liposolubles, y están presentes en altas concentraciones en las flores de la planta. Su biodisponibilidad en el organismo humano se logra por inhalación o por vía oral, a través de la incorporación en alimentos con componentes lípidos. La infusión no es un método efectivo para este fin.  La biodisponibilidad que se logra a nivel orgánico es superior a partir del producto natural, que de sus derivados sintéticos lo cual tiene connotación importante para decidir productos y vías de administración en el uso medicinal.

¿Desde una perspectiva física y síquica, cuánto de nocivo puede ser para la salud de una persona su consumo?

En 1874 un grupo de médicos investigadores ingleses informaron que “el cáñamo en dosis moderadas puede ser beneficioso y considerarse medicinal”. El cerebro humano cuenta con receptores para cannabinoides, que interactúan con sustancias endógenas (endocannabinoides). La anandamida (del sánscrito: felicidad) es una de las sustancias que actúan a ese nivel, lo cual ha sido destacado por el antropólogo uruguayo Nicolás Guigou. Alivio del dolor, mejora del apetito y alivio del malestar físico y psíquico en enfermos oncológicos son los usos medicinales más difundidos de la marihuana y se basan en estos mecanismos.

Panel debate organizado por el Sindicato de Médicos del Uruguay, en julio de 2013. Ponzo es la primera del lado izquierdo de la mesa.

Panel debate organizado por el Sindicato de Médicos del Uruguay, en julio de 2013. Ponzo es la primera del lado izquierdo de la mesa. Foto: La República.

Como efectos nocivos se ha descripto el síndrome amotivacional, particularmente en adolescentes con inicio temprano del consumo y trastornos inducidos por el consumo de marihuana como la intoxicación aguda (taquicardia, hipertensión, aumento de apetito, boca seca, torpeza en movimientos, euforia, ansiedad), trastorno psicótico breve, psicosis crónica o depresión. En relación a la psicosis crónica, en particular la esquizofrenia, se trataría de un descenso del umbral para la manifestación de la enfermedad en quienes ya tienen una predisposición para ella, pero también existe bibliografía que contradice estos datos. Comparando la marihuana con el tabaco, por su vinculación etiológica con el cáncer como por el daño a nivel cardiovascular que ocasiona, es responsable de un elevado porcentaje de la mortalidad de nuestra población. Del mismo modo el alcohol, por sus efectos tóxicos directos sobre diferentes órganos y sistemas, así como por la repercusión que su consumo tiene sobre la seguridad vial y la violencia en diferentes ámbitos, aumentando la carga de mortalidad atribuible al mismo, particularmente en personas jóvenes.

Parte de los efectos nocivos para la salud que puede tener el consumo de marihuana provienen de su procedencia desconocida cuando el mercado es ilegal. La falta de controles sanitarios en su producción, unido al procesamiento y la comercialización en manos de narcotraficantes ilegales, introduce importantes riesgos para la salud derivados de la calidad de la marihuana comercializada, como ser la presencia de agrotóxicos o la contaminación orgánica por hongos y otros agentes biológicos o químicos, que luego ingresan al organismo junto con la marihuana.

¿Si comparamos la marihuana con el cigarrillo o con el alcohol, en niveles de adicción, que tenemos?

La dependencia o el síndrome de abstinencia con la marihuana es absolutamente infrecuente. Se requieren dosis extremadamente altas, prácticamente inviables, para desarrollar dependencia. En términos comparativos, mencionamos antes los efectos deletéreos sobre la salud que alcohol y tabaco tienen. Las diferencias en la peligrosidad de la marihuana con estas otras dos sustancias son demasiado grandes, y los efectos nocivos que la marihuana podría llegar a tener sobre la salud no justifican la satanización de la sustancia y mucho menos su prohibición. En el Uruguay los datos de prevalencia de consumo en 12 meses previos en adolescentes de enseñanza media mostraban en 2012 un 70% para el alcohol, 20% para el tabaco y 12% para la marihuana.

Mi país registra elevados consumos de alcohol (la cerveza principalmente), una droga que produce estragos en la sociedad. Igual el cigarrillo. Sin embargo tememos, rechazamos, ocultamos el consumo de la marihuana ¿Qué pasa así con la cabeza de la gente?

La política prohibicionista en relación a las drogas se extendió en el mundo durante la segunda mitad del siglo XX y se transformó en parte del paradigma dominante. Creo que eso hace parte del problema y ha determinado el posicionamiento de la gente frente al tema, desde un lugar de absoluta ignorancia sobre el cannabis; ignorancia no privativa de los sectores populares sino extendida en los ámbitos técnicos, profesionales y políticos. El “combate al narcotráfico” impulsado  fuertemente en nuestra región por Estados Unidos, no está despojado de aspectos ideológicos e intencionalidad política, y eso ha contribuido a una construcción cultural y simbólica a nivel social que ubica la carga del mal a nivel de las sustancias ilegales mientras que deja de visualizar el daño que pueden provocar otros asuntos mucho más próximos y prevalentes, entre ellos otras sustancias legales, como el alcohol, el tabaco o el uso abusivo de psicofármacos, o la violencia desencadenada por el narcotráfico.

jp-dic12¿Cuáles son los riesgos en salud pública que trae la legalización de la marihuana?

Ninguno, todo lo contrario.

La legalización es una estrategia de reducción de riesgo, justamente. Se ha detallado anteriormente, pero a modo de resumen: a los consumidores se les facilita el acceso a una sustancia controlada y de mejor calidad;  se separa el mercado y se evita el contacto de los consumidores de marihuana con narcotraficantes que expenden otro tipo de drogas ilegales, y se reducen sus posibilidades de acceso a otras drogas; se promueve la información, el conocimiento y la conciencia sobre el tema en la población general, y decisiones mejor informadas, que son más favorables para la salud; se controla el acceso a la sustancia en los más jóvenes. Y así, podría citar muchos otros aspectos de reducción de riesgos con su legalización.

Leí que en el Estado de Colorado, en EE.UU., la marihuana también está legalizada. California también avanza hacia la legalización. El Estado norteamericano invierte millones de dólares en investigaciones medicinales de la marihuana. Sin embargo en América Latina, nuestras autoridades tienen aun muchos prejuicios ante esta hierba. ¿Qué opinas?

En Uruguay, además de la Reglamentación de la Ley que regula la producción, distribución y consumo de la marihuana, ya se reguló también, por parte del Ministerio de Salud Pública, el uso medicinal.

Creo que el paso que ha dado Uruguay es muy importante y que marca un camino posible, que es posible que muchos países de Latinoamérica lo adopten, que eso traería grandes beneficios sanitarios (medicinales y de salud pública) y también económicos que la producción de Cannabis sativa puede acarrear. Avanzar en esto sería un avance en un camino de autonomía, que deje de lado el camino de represión y “lucha contra el narcotráfico” que desde siempre ha ofrecido Estados Unidos y que se ha demostrado ampliamente inefectivo.

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