Mapean el crimen de la deforestación en el Bosque Atlántico

Por Jorge Zárate

Expertos de Paraguay, Argentina, Brasil y presentaron un análisis histórico de los últimos 20 años de uso y cobertura del suelo en el Bosque Atlántico y determinaron que perdió un 5% de vegetación nativa en 20 años disminuyendo su territorio de 554.632 km² a 527.492 km² entre 2009 y 2019.

Se puede acceder al mismo en la plataforma bosqueatlantico.mapbiomas.org una iniciativa en la que participan una red colaborativa de expertos.

Así lo consignó Patricia Escobar en un artículo del sitio Argentina Forestal en el que dio cuenta de que ahora la vegetación nativa cubre apenas el 37% del área del bioma del Bosque Atlántico.

“El país con mayor pérdida proporcional de vegetación nativa fue Paraguay, con 10.090 km² (19,2% de la superficie existente en 2000), principalmente debido a la expansión de las zonas agrícolas y de pastoreo”, consigna el informe presentado el 15/7 que recuerda que nuestro país posee un 6% del territorio donde antes se expandía el ecosistema.

En Argentina, la pérdida total fue de 2.106 km² (11% de la superficie de vegetación nativa remanente en el año 2000).  La superficie de vegetación nativa disminuyó de 19.213 km² en el año 2000 a 17.107 km² en el año 2019, principalmente debido al aumento de plantaciones forestales y el uso mixto que incluye agricultura y ganadería a diferentes escalas.

En Brasil, se perdieron 14.943 km², de 482.772 km² a 467.829 km², la menor disminución porcentual en relación con el área total de 2000: 3,1%. Del total de pérdida de vegetación autóctona, el 67% corresponde a la pérdida de cobertura forestal y el 33% de la vegetación nativa no forestal.

En el estudio participaron técnicos por Paraguay (WWF Paraguay); Argentina (Instituto de Biología Subtropical de CONICET, Facultad de Agronomía de la UBA, Facultad de Ciencias Forestales, Universidad Nacional de Misiones, Estación Experimental INTA Corrientes y Fundación Vida Silvestre Argentina) y de Brasil (ArcPlan y SOS Mata Atlântica).

Este equipo produjo los mapas anuales de cobertura terrestre y uso de suelo “más completos de los últimos 20 años, un trabajo jamás logrado”, se destaca en el texto. El proyecto utiliza imágenes satelitales Landsat (resolución de 30 x 30 metros) y computación en la nube a través de la plataforma Google Earth Engine (GEE) para producir cobertura anual y mapas de uso del suelo con alta tecnología y bajo costo. La iniciativa forma parte de la Red MapBiomas, iniciada en 2015 con MapBiomas Brasil (mapbiomas.org).

Gustavo Zurita del IBS-CONICET de Argentina consideró que esta herramienta “permite reforzar el trabajo en cooperación con la Ciencia, y nos alienta como investigadores a creer que a pesar de la historia no tan feliz del Bosque Atlántico, es posible un futuro diferente. Tenemos preguntas viejas para respondernos y nuevas para platearnos ante esta herramienta. ¿Queda suficiente bosque para proteger a la biodiversidad? ¿Queda suficiente bosque para proteger los sostener los servicios ecosistémicos que brinda la naturaleza? ¿Todos los usos de la tierra juegan el mismo papel? (Paisajes, áreas forestales, ganadería, tabaco, soja, etcétera), ¿Dónde tenemos que conservar dónde es necesario recuperar o conectar el área para evitar la fragmentación? Esta herramientas nos acercara a estas respuestas”, consideró Zurita.

A pesar de la brutal deforestación a favor de la agricultura, la ganadería y, últimamente, la explotación forestal de especies exógenas como el eucaliptus, se dieron también episodios de conservacionismo a destacar como el del Corredor Biológico Urugua-í – Foerster en Argentina, que une dos parques naturales en la provincia de Misiones: el Parque provincial Urugua-í y el Parque provincial Guardaparque Horacio Foerster. “Gracias a la recuperación de este corredor, por ejemplo, con la ayuda de propietarios privados que trabajaron en la regeneración de todo un sector del bosque atlántico, la fauna y flora nativas —como ocelotes, yaguarundíes, corzuelas, cuaruzúes y pitangas— se recuperaron unas 25 000 hectáreas que antes estaban dedicadas a la agricultura y a la ganadería”, informó el sitio especializado en periodismo ambiental Mongabay.

En lista mundial

Los científicos de WWF a nivel mundial identificaron los 200 lugares biológicamente más importantes de la tierra. Se los denominó «Global 200», siendo el Complejo Ecorregional «Bosque Atlántico» uno de ellos, informó la Ong. Conservacionista.

Comprende 15 ecorregiones y el Bosque Atlántico en Paraguay e involucra los departamentos de Amambay, Canindeyú, Alto Paraná, Itapúa, Paraguarí, Caaguazú, San Pedro, Concepción, Caazapá y Guairá.

Paraguay aún conserva alrededor de 1.700.000 hectáreas aunque la continua deforestación ha fragmentado esa superficie boscosa. A pesar de ella los remanentes boscosos constituyen un hábitat extremadamente rico que contiene innumerables especies.

La preservación del Bosque Atlántico, tiene importancia mundial por ser fuente invalorable de material genético y por ser agente catalizador de la calidad del aire y del agua de toda la región.

En Paraguay solo queda un 13% de los bosques originales, en su mayoría en un estado altamente fragmentado y degradado. La pérdida de bosques ha sido provocada principalmente por la conversión para el desarrollo agropecuario primeramente para la ganadería y en las últimas décadas para el avance de la agricultura mecanizada, siendo la soja el cultivo principal.

El Bosque Atlántico originalmente cubría en los tres países 1.345.300 km2. Sin embargo, en los últimos 40 años fue reducido por la deforestación, urbanización y producción.

Allí viven hoy unas 148 millones de personas y en sus bosques habitan especies emblemáticas como el yaguareté, el tapir, el tamarino león dorado (Brasil), muchas especies de tucanes, entre muchos otros. En tan sólo una hectárea de bosque se puede encontrar alrededor de 450 especies de árboles. Su riqueza biológica es tan variada, conteniendo el 7% de las especies de plantas y el 5% de las especies de animales vertebrados del mundo. Muchas de estas plantas y animales son endémicas, lo que significa que no existen en ningún otro lugar de nuestro planeta.

“El bosque nos ofrece, además, otros beneficios, siendo los principales pulmones que nos proveen oxígeno. También ayudan a regular el clima y protegen los suelos, y con su gran diversidad de animales y plantas, dan servicios como la polinización, nos proveen alimentos, medicamentos, e incluso su importante cobertura vegetal realizan las principales labores para que podamos contar con agua en nuestros acuíferos, arroyos y ríos”, explicaron los especialistas.

En la actualidad en el Bosque Atlántico habita menos del 1% de la población de yaguaretés que se estima que existieron en la región antes de la llegada de los europeos. La población actual no supera los 300 yaguaretés y se encuentra distribuida en 13 fragmentos aislados. En la mayoría de las áreas donde persiste, sus densidades poblacionales son muy bajas y la extinción local podría ser inminente si no se toman acciones urgentes que reviertan esta situación”, reportó Argentina Forestal.

 

El Bosque Atlántico en cifras

El Bosque Atlántico ocupa el 8% (1.422.742 km²) de América del Sur;

El 92% del Bosque Atlántico está en Brasil (1.309.579,72 km²), el 6% en Paraguay (86.071,62 km²), y el 2% en Argentina (27.090,57 km²);

La pérdida neta de vegetación natural entre 2000 y 2019 fue del 27.139,2 km²;

La superficie agrícola se mantuvo estable, con una caída del 0,9% (de 800.399,35 km² a 793.212,96 km²);

El área forestal (incluida el bosque plantado, en la clase de bosque) aumentó más del doble: de 20.945,05 km² a 48.287,53 km² (130,5% de aumento);

La superficie de la agricultura creció un 67%, de 155.437,86 a 260.101,2 km².

Fuente: Argentina Forestal

MapBiomas: Expertos de Argentina, Brasil y Paraguay presentaron un análisis histórico de los últimos 20 años de uso y cobertura del suelo en el Bosque Atlántico – Argentina Forestal

Bosque Atlántico (mapbiomas.org)

El Bosque Atlántico | WWF

¿Qué son los corredores biológicos y por qué son clave para salvar la biodiversidad en el mundo? (mongabay.com)

Bosque Atlántico: las amenazas sobre la ecorregión que abarca Argentina, Brasil y Paraguay afectan la conservación de la biodiversidad y especies como el yaguareté – Argentina Forestal

 

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