Mala copia de dictador

Sí, es lo que pensás. Me refiero a ese señor que lleva el honorable título de Presidente de la República que le queda grande pero para él es nada, como lo somos los ciudadanos y peor aún los pobres.

Disculpen mi indignación, pero lo que hoy pasó en Caacupé no puedo pasar por alto, pues representa el nivel máximo de prepotencia de un ser que se cree superior al propio Dios.
No me refiero exclusivamente a la sucia y triste jugada realizada en contra de los colegas al encerrarlos tras una jaula sino al aparatoso sistema de desprecio que montó hacia los miles de humildes peregrinos para quienes estaba preparada la fiesta con la madre María.
Hace más de 23 estoy en la profesión y nunca falté a una fiesta del 8 de diciembre sea como periodista o como peregrino. Esta vez como lo último.
Al llegar a una de las calles paralelas de la Basílica exhausto por la caminata y apenas logrando los pasos me detengo ante una prepotente barrera de «guardias presidenciales» indicándome que por ahí está prohibido circular y que debía dar la vuelta o caminar cuatro manzanas para llegar a la plaza.
Si, así fue. El Señor Todopoderoso HC ordenó cerrar una de las principales calles de Caacupé para que no lo molesten los peregrinos. Dirán sus chupamedias que es por seguridad… Las pelotas. La Villa Serrana estaba sitiada de militares francotiradores en cuanto techo uno miraba.
No recuerdo que algún presidente, ni siquiera el más sanguinario dictador al referirme a Alfredo Stroessner, se haya atrevido a algo tan detestable.
No estaba cerrado a la prensa, ni a los vendedores, estaba cerrado a los peregrinos. ¡Señor Todopoderoso!
Por horas, las pobres vendedoras de chipa, cocido, butifarra, artesanías vieron como pasaba el tiempo sin poder vender absolutamente nada porque no estaba permitido llegar hasta ellos.
Y si ello era poco, con prepotencia una grúa fue a destruir móviles de prensa estacionados en la «zona de seguridad» por orden superior.

Qué asco por dios.
Pero todos los abusos de este señor no terminaron ahí. Si usted conoce Caacupé sabe que debe caminar unos metros detrás de la iglesia hasta la primera cuadra para dirigirse al lugar donde pasan los buses para el retorno.
Esa cuadra, completa, estaba también cerrada para que el Führer salga sin despeinarse del sitio, obligando a caminar mucho más a los ya destruidos peregrinos.
Y si aún no se sorprendió espero que me crea esto. Los buses no podían ser liberados por el retorno hacia la ruta 2 para evitar que molesten a la comitiva presidencial dejando sin posibilidad de transporte a cientos de miles por varias horas, hasta que el dictadorcillo haya salido de ahí.
Esta bien, solo son pobres. Sólo son sucios y malolientes creyentes que van a rogarle a la Virgen María un mejor pasar pues el gobierno de este hombre cada día hace que su vida sea más precaria en salud, empleo y educación.
Lamento que la Iglesia le haya seguido el juego a este que creyó ir a una fiesta hecha para él, a la casa de su hija María, pues Horacio Cartes es el Omnipotente, Todopoderoso.

Si ofendí a alguien, pido disculpas.

Y a los que dicen que no es él, sino su entorno, espero que se crean ese cuento.

 

Comentarios

Publicá tu comentario

Este mensaje de error solo es visible para los administradores de WordPress

Error: Las solicitudes de API se están retrasando para esta cuenta. No se recuperarán nuevas entradas.

Inicia sesión como administrador y mira la página de configuración de Instagram Feed para obtener más detalles.