Madres de niños soldados desaparecidos hace 15 años piden que no se olvide el caso

(Fuente: Serpaj – Paraguay) El 2 de febrero se cumplen 15 años exactos de la desaparición de Cristian Ariel Núñez Lugo y Marcelino Gómez Paredes mientras se encontraban cumpliendo el Servicio Militar Obligatorio.

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Si bien años después, luego de la lucha de los familiares, el Estado se responsabilizó de esas desapariciones, nunca acercó una explicación satisfactoria de lo ocurrido. Deogracia Lugo y Zulma Paredes, madres de los niños, siguen insistiendo porque se sepa la verdad de lo que pasó con sus hijos.

Cristian Núñez y Marcelino Gómez, oriundos de Caaguazú, se conocieron en 1997 en el Servicio Militar, cuando eran apenas niños de 15 años. Ambos fueron reclutados por las Fuerzas Armadas sin pedir permiso a sus padres y adulterando sus documentos de identidad para que en los papeles figuraran con 16 años, edad mínima requerida en ese entonces.

En la imagen Deogracia y Zulma sostienen la publicación Víctimas del Servicio Militar Obligatorio. Casos de muerte de niños soldados y conscriptos (1989 – 2012). Las páginas 63 y 64 mencionan el caso de sus hijos.

Desaparecidos por buscar una vaca

Ni ellos ni sus padres jamás se imaginaron que ese evento uniría a sus familias para siempre en un destino trágico cuando el 2 de febrero de 1998 los niños desaparecieron del Destacamento Militar “4 de mayo” dependiente de la 5ta. División de Infantería del Chaco paraguayo, bajo las órdenes del sub-teniente Blas Ramón Vera. El único dato concreto que dieron a los familiares es que ambos desaparecieron al ir tras la búsqueda de una vaca lechera que se había escapado del destacamento.

Deogracia Lugo y Zulma Paredes no descansan desde ese entonces y cada vez que pueden y, sobre todo, cada 2 de febrero reclaman justicia. Para ambas, justicia es que les digan qué pasó con sus hijos y que el principal sospechoso, Blás Ramón Vera, sea seriamente investigado y pague. Esa es la mayor aspiración que tienen, pero, según expresan, “lamentablemente no se puede dar porque los militares se cubren entre sí. El principal sospechoso es Blas Vera, eso se sabe bien”.

 Frente a frente con el sospechoso

Deogracia recuerda cuando una vez lo enfrentó y le dijo: «Yo soy una madre, Blas Vera, contá la verdad, vos sos el que funidiste a mi hijo, vos sos el responsable, algún día vas a tener hijos y te vas a acordar de mí. Muchas lágrimas ya eché por tu culpa. Puede que pases algún día por esto cuando sepas qué es querer a un hijo. Contá, ponete los pantalones, contá lo que le hiciste a mi hijo. Yo no les voy a dejar en paz mientras esté de pie, yo insistiré”.

El caso fue llevado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el 4 de noviembre de 2009 se llegó a un Acuerdo de Solución Amistosa mediante el cual el Estado Paraguayo reconoce su responsabilidad internacional en el caso y se comprometió a cumplir medidas de reparación. Si bien luego de presiones Deogracia y Zulma agradecen la pensión graciable gracias a la cual pueden comprar sus medicamentos, por ejemplo, por otra parte Blas Vera, a quien consideran culpable, sigue libre.

“No me quedaré quieta hasta que se cuente la verdad”

Hace 4 años el marido de Deogracia murió, de depresión dice ella. Pese a las adversidades, sigue levantando su voz: “Este 2 de febrero va a hacer 15 años de eso, lo más quiero es que la prensa vaya y le pregunte, que  se le presione, que pase la angustia que nosotras pasamos. Él es el famoso Mayor que fundió a dos soldaditos ca’aguaceños, pero sigue ascendiendo… ¿cómo es nuestro Paraguay?! No puede ser, tiene que cumplir la ley, tiene que asumir esa responsabilidad…”.

Para contactar con:

Deogracia Lugo: 0984 422530

Zulma Paredes: 0984 143176

Vidal Acevedo (Serpaj-Paraguay): 0971 336934

Fuente: Servicio Paz y Justicia  del Paraguay

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