Más allá de la caridad está la justicia social y la primera aparece como una forma anterior a ésta esta última en la historia. Estas dos formas de acción coexisten y comparten espacios físicos y territorios sicológicos.
Los estados nacionales están basados en un sistema de derechos cuyos agentes son sus habitantes, independientemente de sus prácticas caritativas. El estado garantiza (debería y puede) una vida digna para todos y todas las que en él existimos. Para reclamar lo que nos es propio, tenemos que conocerlo y no sentir que se nos dan como favor cuando en realidad es un derecho por ser persona.
Paraguay firmó el año pasado la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas. Firmar un tratado significa que los habitantes de ese país pueden tomar esa legislación, de hecho deben hacerlo, para mejorar sus condiciones de existencia y ampliar sus libertades.
Esta declaración ha tenido poca difusión, ya que si bien favorece a los pueblos indígenas perjudica a los y las que viven de estos pueblos, tomándolos como objeto de investigación y lucro y no como sujetos políticos y culturales.
En esta declaración de 46 artículos se enuncia voluntades, sentires y derechos de pueblos del mundo y Paraguay está en este mundo con todos sus mundos, sus lenguas originarias y ancestrales, culturas y seres humanos diversos, pobladores milenarios de estas tierras.
En el Artículo 1 de esta declaración se reconoce a los indígenas como sujetos de derecho, «como pueblos o como personas, de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales reconocidos por la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos (3) y la normativa internacional de los derechos humanos».
Se agrega en el Artículo 3 que «los pueblos indígenas tienen derecho a la libre determinación. En virtud de ese derecho determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural».
Más adelante en la declaración se amplía: «Los pueblos indígenas, en ejercicio de su derecho de libre determinación, tienen derecho a la autonomía o el autogobierno en las cuestiones relacionadas con sus asuntos internos y locales, así como a disponer de los medios para financiar sus funciones autónomas».
Ya en la C.N. de Py se contempla los derechos de autodeterminación de los indígenas, y en varios artículos se les contempla como personas. Pero en la práctica nada que ver. Esto no es una queja, ni nada que ver, pues la verdad no tengo la menor idea de qué es lo que se puede hacer. No existe ni un solo hecho, salvo la firma de este tratado y el hecho de hacerlos figurar en la constituyente del 1992, que hable de un interés estatal por los indígenas. Ni la prensa siquiera. Cito algunos hechos: La corte interamericana de derechos humanos, desde hace más de 8 años, dictaminó a favor de comunidades indígenas sobre su derecho a tierras en el chaco; pero el estado no le dio importancia y no le hace caso al dictamen que ordena expropiación, indemnización y no sé qué más. Esto en realidad no es tan relevante, hay hechos todavía más espantosos: en las redadas de niños de la calle que hacía antes la secretaría de la niñez, no recogían indígenas (aunque éstos al igual que los niños paraguayos vivían en cualquiera de las calles de Asunción, inhalaban cola de zapatero, etc.) Los dejaban nomás ahí. Cuando se hacen informes de prostitución infantil, esto ya por parte de las organizaciones de derechos humanos paraguayos, no mencionan más que de pasada los prostitutos y prostituas indígenas menores de 10 en la zona de la terminal. No sale ne la prensa lo que piensan las comunides indígenas sobre el rally del chaco. En fin, etc. En un informe de la ONG Tierraviva, el antropólogo Rodrigo Villagra decía algo así: el indígena del chaco no tiene autoestima, se siente por debajo de lo más bajo de la escala social, mas abajo que los mendigos.
Hay miles de anécdotas para ilustrar: cuando los campesinos sin tierra cierran rutas, la policía va en tropa y disparan a mansalva matando gente, esto sale tergiversado en la prensa de derecha y como denuncia en la prensa de izquierda. Cuando se manifiestan indígenas, van un par de capataces de la estancia más cercana, una sola escopeta en la mano, se paran a unos metros, apuntan, bajan dos o tres, se dispersa la gente, etc. No se cuenta en ningún lado.
Bueno, esto es solo un comentario.
Igual imagino que se debe celebrar este logro jurídico.
Saludos
HAY QUE MATAR A ESOS NEGROS DESGRASIADOS… NO!!!!!!!!!!FUE UN CHISTE LA VERDAD ELLOS TIENEN QUE TENER SU PROPIOS DERECHOS. FACU
la verdad que hacer chistes con ese tema…
mmmmm macanada…
En realidad no es un chiste esta cuestión. La primera opinión tal vez refleja la verdadera que tiene, pero después lo reprimió.
no se encuentra lo que se busca ♣ ☺♥♦♣♠•◘○
En la década del ‘70 el antropologo “Gato” Chase Sardi realizo una encuesta basada en una muestra aleatoria de X miles de pyos sobre la percepcion de la sociedad sobre el indigena. Y resulto, entre otras conclusiones pavorosas, que un alto porcentaje no percibia al indigena como a un ser humano realmente, que muchos habian “cazado” indios en el Chaco, sin considerar esto como un crimen… Y desde luego sin que la justicia tomara minimas cartas en el asunto. Ya sabemos de qué justicia se trataba,entonces como ahora.
Y pensar que data del Siglo XVI (entre colonizadores portando la cruz y la espada y sus mandantes en Espana…ah! y los espejitos) la elevada discusion filosofico-teologica de si el “indio” tendria o no alma…Acà no se puede dejar de mencionar a Bartolomé de las Casas, defensor detestado por sus pares, de la causa indigena.
Lo de los horrores de la historia de la conquista y colonizacion de América, que se repita aun en nuestros dias, es lo que nos cuestiona sobre el tipo de personas que colectivamente somos o que nos hemos vuelto. Desde luego hay mucho que analizar: qué valores y principios sustentan esa percepcion…vehiculados por quiénes, etc. De todos modos, no deja de dejar un sabor amargo y de plantearse interrogantes: en qué estado està aun el PY como nacion; todo el gran dano moral causado por los màs de sesenta anos de “gobiernos” que se dedicaron a robar, y masacrar; a masacrar y a robar… Juezu che Dio! Con esto ya me basta como tereré rupà…
Karla: totalmente de acuerdo. En las pàginas digitales de E’a no se encuentra lo que se busca… Por autor? Olvidalo! Por tema? Pior ainda! Por invocaciones a Dios? Anichéne! Recurriendo a mi payesero de cabecera? Upéa ikatu! A tanteàta!:) Bueno, con humor pasa mejor todo!