Llueven balas y narcoavionetas en la frontera

El departamento de Amambay viene viviendo desde fines del año pasado la peor ola de sicariato de los últimos años. En mayo, el asesinato del periodista Fausto Alcaráz aumentó la atención en esta zona de frontera con el Brasil, donde dominan las mafias del narcotráfico. Esta situación generó fuertes críticas hacia el gobierno, por la falta de respuesta. Ante esto, la Secretaría Nacional Antidrogas diseñó en mayo pasado el operativo Amambay I, instalando un grupo de 70 agentes y militares en la capital del Amambay por 10 días, como un primer paso, y que tendría continuidad con el establecimiento de controles en los principales puntos de la ciudad. Además, la jefatura policial que maneja Amambay sufrió al menos tres cambios en los que va del año. Esto no cambió mucho el ambiente.

Esta mañana, unos sicarios bajaron de una moto para ingresar a un desarmadero ubicado en pleno centro pedrojuanino, Calle Juana Lara esquina Mariscal López, para abrir fuego y acribillar a tres personas. Las víctimas fueron Adolfo Morinigo, propietario del lugar; Adilson, el hijo; y Wilson Velázquez, otro familiar.

La policía habla de un ajuste de cuentas entre grupos del crimen organizado. Otros casos similares se han registrado en los últimos meses, dejando muertos a varios dueños de desarmaderos. En enero pasado, Francisco Recalde fue baleado en la fracción Villa Elsa, meses antes, al brasileño Waldemar Pereira, alias “Cachorrao” también quisieron sentenciarlo, pero sobrevivió.

El sicariato no da descanso a las calles de Pedro Juan y otros rincones del Amambay. Todos los meses se producen asesinatos por encargo. Hace solo dos días, desconocidos acribillaron la vivienda de dos abogados, Segundo Machado y Norma Vera, en Pedro Juan Caballero. Rociaron de balas 9 mm a la vivienda y la camioneta de la pareja, a la cual intentaron además prenderle fuego.

La narcoavioneta que mató a 3 personas en Bado. Foto: AD Digital.

La narcoavioneta que mató a 3 personas en Bado. Foto: AD Digital.

Llueven narcoavionetas

Ayer por la noche, el piloto de una avioneta sufrió problemas técnicos en el aire, decidió utilizar la luz de una motocicleta en un camino vecinal de la colonia Cadete Boquerón, Capitán Bado, para guiar un aterrizaje de emergencia. La maniobra salió mal y la avioneta Cessna monomotor dio unas vueltas antes de quedar firme en tierra. A su paso, se tiró contra la motocicleta matando a las dos mujeres y un menor de 2 años que iban en ella.

El agente fiscal de Capitán Bado, Leonardo Cáceres, señaló que la avioneta estaba vacía y tenía un solo asiento para el piloto, lo que le hace presumir que era utilizado para el transporte de drogas.

El piloto que se dio a la fuga, de nombre Valoi Sánchez, tenía el permiso vencido.

Un hecho similar se produjo ese mismo día en Alto Paraná. En los límites de San Alberto y Minga Porá, en medio de un trigal, fue encontrada abandonada otra avioneta Cessna que tenía antecedentes de haber transportado cigarrillos de contrabando en 2007. También tenía solo el asiento del piloto.

La avioneta abandonada en el trigal de Alto Paraná. Foto: Edgar Medina/ UH

La avioneta abandonada en el trigal de Alto Paraná. Foto: Edgar Medina/ UH

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