Línea de 500 kV: conquista del otro Paraguay posible

Comenzó a operar recientemente, y debe ser inaugurada de forma oficial en breve, la línea de transmisión en 500 kV, entre la ampliada subestación margen derecha de Itaipu Binacional en Hernandarias y la nueva subestación Villa Hayes de la ANDE.

Esta obra fundamental para la continuidad del desarrollo del país sólo fue posible gracias al acuerdo Lugo-Lula, del 25 de julio del 2009. Para decirlo claramente, si no fuera por el impulso desarrollista que significó el gobierno paraguayo iniciado el 15 de agosto del 2008 – y que encontró eco en su par brasilero- la misma no se hubiera planteado y ni mucho menos, concretado.

Para los sectores retardatarios del Paraguay que habían gobernado hasta el 2008 el país «estaba muy bien» produciendo soja y carne para exportación y contando con los  royalties de las binacionales para financiar el presupuesto de la nación. Si para la mayoría de la población ese modelo no funcionaba y era el causante de que enormes contingentes tuvieran que migrar al exterior para sobrevivir y remitir divisas a sus parientes que quedaran, para esas oligarquías el modelo era perfecto para financiar sin sobresaltos sus importaciones suntuarias y su alto nivel de vida.

Bajo el gobierno Lugo conseguimos quebrar esa inercia. Y las negociaciones con Brasil llegaron a buen término gracias a una conjunción de factores y encuentros de personas que hicieron posible el resultado.

El acuerdo alcanzado no se entendería sin la conducción del entonces vice-canciller Jorge Lara Castro, coordinador del equipo negociador. Estudioso de las relaciones internacionales buscaba ver «más allá» en la negociación concreta, las posibilidades de un Paraguay que era «la periferia de la periferia», es decir, «periferia» de un Brasil que a su vez, es un país periférico en el capitalismo mundial. Eso le permitía ser intransigente con los negociadores brasileros cuando a muchos les dominaba el cansancio  o la ansiedad por alcanzar algún acuerdo. Fue esa preocupación estratégica el primer eje organizador de la posición negociadora, a nivel político-estratégico.

Buena parte de la artillería de propuestas y argumentos en las negociaciones, fue resultado de un trabajo sin pausa desarrollado a lo largo de cuatro décadas por Ricardo Canese, quien coordinaba la parte técnica de las negociaciones, y supo sumar las contribuciones de otros especialistas. Esa elaboración histórica actualizada constituyó el segundo eje organizador de la posición negociadora paraguaya, a nivel técnico-político.

Fue la suma de esa visión político-estratégica y del enfoque técnico-político las que hicieron posible que Paraguay tomara la ofensiva como nunca antes en la relación con el Brasil.

Pero cabe recordar que las negociaciones estuvieron en peligro en enero del 2009, cuando una propuesta de Itamaraty, en una reunión de negociación en Brasilia, desvió la agenda hacia el financiamiento del desarrollo del Paraguay (dejando en segundo plano los temas propuestos inicialmente por nuestro país), haciendo que varios miembros del gobierno paraguayo vacilaran.

El Paraguay retomó la iniciativa en la reunión que tuvieron Lugo y Lula, durante el Foro Social Mundial (FSM) de Belem de Pará (norte del Brasil) a finales de ese mes (*). Y el curso de la negociación cambió finalmente en inicios de mayo, cuando en un nuevo encuentro en Brasilia, Lugo y Lula se reunieron a solas por casi una hora y establecieron una nueva dinámica. Los equipos técnico-políticos negociaban, pero las divergencias insalvables eran remitidas directamente a los dos presidentes que las trataban exclusivamente entre ellos, a través de los enlaces presidenciales que fueron designados: Gilberto Carvalho, secretario privado de Lula y quien escribe, como asesor internacional de Lugo. Fue así hasta el sábado 25 de julio de mañana, cuando ambos presidentes en el Palacio de López recibieron la minuta final de puntos acordados y en destaque, las últimas divergencias que no habían sido resueltas, para su decisión en un «mano a mano» entre ellos.

La construcción de la línea de 500 kV con recursos aportados por Brasil había entrado semanas antes en la negociación como una contrapropuesta de Itamaraty en relación al reajuste de la compensación por cesión de energía. Brasil presentaba dos opciones: (1) línea + reajuste menor; (2) reajuste mayor, pero sin línea. La contrapropuesta paraguaya fue: «ambas», reajuste mayor + línea. El 25 por la mañana, en la negociación directa entre ambos presidentes, Lula aceptó la propuesta paraguaya.

Hay que reconocer, por otro lado, que el mandatario brasilero venía manifestando desde mucho antes que era una situación intolerable que Paraguay, teniendo tanta energía disponible, sufriera apagones en su capital por falta de líneas de transmisión. Pero, no había encontrado eco en el anterior gobierno paraguayo, que continuó con la desidia en materia de infraestructura para el desarrollo.

Finiquitada la negociación, sin embargo, el coro de los retardatarios en Paraguay, surgió de varios lados para cuestionar la línea de 500. En el diario de mayor circulación del país, los ataques se sucedieron hasta en editoriales de página entera. Los gremios empresariales forcejeaban para adjudicarse partes de la obra a pesar de que las empresas por las que abogaban no tuvieran la calificación mínima necesaria. Lobistas de empresas y la embajada del país sede de una de las empresas perdedoras entraron directamente a presionar a las autoridades paraguayas. Algunos políticos se entusiasmaron con la reivindicación de alguna empresa multinacional que perdió la disputa en la licitación y la Cámara de Diputados aprobó una moción ¡amenazando a Lugo con juicio político si se adjudicaba la obra al consorcio ganador!

Contra todas esas presiones el Directorio y del Consejo de Itaipu se mantuvieron cohesionados, con el apoyo del presidente de la República. Tanto el presidente Lugo, como quien esto escribe, desde la Dirección General de Itaipu, hicieron mención, en oportunidad de firmar la orden de inicio de las obras, que rescataban algo que se había perdido en la política paraguaya: el valor de la palabra, que nuestro gobierno contra viento y marea, estaba cumpliendo lo que había prometido (**).

Para ese cometido, el equipo técnico binacional, coordinado por el director Rubén Brasa por el lado paraguayo, tuvo un papel central, con apoyo y orientación de la dirección de Itaipu Binacional, al elaborar los pliegos de la obra para la licitación  y conducir el proceso de adjudicación sin doblegarse a presiones de intereses privados.

La dirección paraguaya fue más allá y propuso con apoyo de la contraparte brasileña que entre las «contrapartidas Itaipu Binacional» (con recursos de la empresa) se incluya  la obra del «seccionamiento» de las líneas de transmisión de energía paraguaya que pasando por territorio nacional alimentan directamente al sistema eléctrico brasilero. Culminada esa obra en breve, el Paraguay tendrá condiciones de infraestructura para acceder a la totalidad de su energía de Itaipu, ¡tres décadas después de la puesta en funcionamiento de las turbinas de la hidroeléctrica!

Recuperación de la soberanía energética y energía palanca para el desarrollo eran nuestros ejes de actuación. Si no hubiera un gobierno, y sobre todo un equipo negociador y un directorio de Itaipu sin vínculos con la oligarquía parasitaria, que dominó la política del país hasta entonces, difícilmente se hubiera avanzado en esas obras. O el proceso licitatorio se habría consumido e inviabilizado en maniobras fraudulentas entre empresas respaldadas por diversos grupos de presión, o se hubieran priorizado otros intereses en las negociaciones con Brasil, antes que el proyecto país. Los intereses privados habrían devorado al interés nacional.

Los gremios empresariales y profesionales quisieron hacer de las obras una oportunidad de negocios privados sin garantizar el mínimo de calidad y confiabilidad en la realización de las mismas. Presionaban por una participación descalificada y que colocaría en riesgo plazos y calidad de los trabajos. Como resultado del trabajo realizado por el área técnica de Itaipu Binacional, los pliegos de la licitación promovían la participación de empresas y profesionales paraguayos pero que tuvieran el mínimo de calificación y confiabilidad necesarias para una obra como la en cuestión, aunque fuera necesario desarrollarlas a lo largo de los trabajos, en sinergia con empresas y profesionales extranjeros consorciados. El resultado fue que en las licitaciones se obtuvo la mayor participación paraguaya de toda la historia de Itaipu Binacional. Y la obra ha desarrollado capacidades en empresas, profesionales y técnicos paraguayos para otras que va a ser necesario realizar en breve.

La línea de 500kV es la prueba palpable de que otro Paraguay es posible. Pero para eso es necesario que se dejen de lado los intereses parasitarios que han dominado a los gobiernos paraguayos, y que el gobierno responda a los anhelos nacionales y populares.

————————————————————————————-

Notas:

(*) La informal negociación bilateral tuvo como participantes, junto con  Lugo a Lara Castro, Ricardo Canese y Gustavo Codas (asesor internacional) y con Lula estuvieron Samuel Pinheiro Guimarães (vicecanciller), Marco Aurelio García (asesor internacional) y Dilma Roussef (ministra de la Casa Civil), una composición diferente de ambos lados a la que se había reunido en los días previos en Brasilia.

(**) Sobre el acto de firma de la orden de inicio de las obras, ver:

http://www.itaipu.gov.br/es/sala-de-prensa/noticia/itaipu-da-“orden-de-inicio-de-las-obras”-al-consorcio-abb-cie

Uno de los motivos que llevó al presidente Lugo a realizar cambios en la dirección en Itaipu en enero del 2010 fue la incapacidad de la anterior administración, nombrada por él el 15 de agosto del 2008, de siquiera licitar el T5/R5 (un conjunto Autotransformador- Regulador) de la subestación margen derecha que era una necesidad urgente del sistema eléctrico paraguayo que se encontraba colapsado. Simultáneamente a las obras ya mencionadas, la nueva dirección instaló en tiempo récord el TxRx (inaugurado en diciembre del 2010), sucedáneo del equipo que no fuera licitado, y realizó con éxito los procedimientos para el T5R5 (inaugurado a finales del 2012).

Comentarios

Publicá tu comentario

Este mensaje de error solo es visible para los administradores de WordPress

Error: Las solicitudes de API se están retrasando para esta cuenta. No se recuperarán nuevas entradas.

Inicia sesión como administrador y mira la página de configuración de Instagram Feed para obtener más detalles.