Legisladores firmarían carta de compromiso para rechazar instalación de Río Tinto

Activistas exigen que se aclare precio de energía y que se realicen estudios de impacto ambiental. 

 

Manifestación realizada frente al Ministerio de Industria y Comercio contra la instalación de Río Tinto Alcán. Foto: riotintoalcan.org.

El próximo miércoles 24 de julio, a las 10 horas, en la sala Bicameral del Congreso, integrantes de la campaña «No A Río Tinto – El pueblo decide» convocan a toda la ciudadanía a participar del acto de firma de una carta de compromiso de senadores y diputados en la cual se comprometen a rechazar el subsidio y la contaminación ambiental que causaría esta multinacional en el caso de que llegara a instalarse en nuestro país.

La campaña ha realizado una intensa labor informativa sobre los peligros medioambientales que implicaría la instalación de la planta de aluminio así como las grandes desventajas para el país por el enorme subsidio que requerirá. En el marco de la campaña se habían juntado 25.000 firmas exigiendo el rechazo a RTA.

“En medio de grandes retrocesos que siguieron al golpe, esta lucha popular y ciudadana contra Río Tinto está cerca de ser una victoria que alentará a otras luchas en curso como Curuguaty, el impuesto a los sojeros y la defensa de la soberanía energética”, señala un pronunciamiento de la campaña.

La carta solicita que se aclare el lugar en que se pretende emplazar la fábrica para que las poblaciones afectadas sean consultadas cuanto antes, que se defina el precio de la energía y sean hechos los estudios de impacto ambiental. Incluso la Secretaría del Ambiente (Seam) admitió que no será capaz de monitorear un proyecto de este tipo, ya que ni siquiera pudo evitar la contaminación del lago Ypacaraí.

“Estamos convocando a la ciudadanía a participar en el acto de firma de este documento en que los senadores y diputados se comprometan a rechazar el subsidio. Nosotros planteamos estudios pero en el proceso de negociación que se llevó con el gobierno de Federico Franco nunca se tuvo en cuenta. No tienen estudios sobre impacto ambiental”, sostuvo María Paz Valenzuela, integrante de la campaña.

Con respecto al subsidio que requerirá la planta para funcionar en las condiciones existentes en nuestro país, Valenzuela añadió que “nosotros no estamos de acuerdo. Nuestra energía no tiene por qué ser regalada. La es un recurso agotable. Debemos tener en cuenta esto para tomar decisiones”.

La activista afirmó también que se recurre al Parlamento porque es la instancia en la que finalmente se toman las decisiones de rechazar o refrendar lo que el Ejecutivo llegue a acordar con la empresa.

En un informe de la consultora CRU Strategies, que en su momento los negociadores del gobierno intentaron mantener oculto, se estipula que la firma Río Tinto Alcán solo estaría dispuesta a pagar entre 35 y 38 MWh por la energía de un valor de 60 MWh que tiene la energía paraguaya actualmente, por lo que en un principio ya se parte de un subsidio de  22 MWh – 211 millones de dólares por 9.600.000 MWh– que irían en aumento a medida que el valor de la energía también aumente y se deba producir energía por medios más costosos como la generación térmica.

Además de ello, expertos advierten que la planta emitirá grandes cantidades de dióxido de carbono y gases de efecto invernadero que provocarán lluvias ácidas, provocando de este modo un fuerte efecto en la salud pública causando grandes pérdidas al sector agrícola.

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