Las manos del Brasil en el problema “brasiguayo” | E’a
// estas leyendo...

Destacados

Las manos del Brasil en el problema “brasiguayo”

El gigante sudamericano se apropió de parte de la geografía paraguaya y lo defiende diplomáticamente.

, Kanindeju y parte de Itapúa ya pertenecen económica y culturalmente al .

A través de su embajador en Paraguay, Eduardo Dos Santos, Brasil intervino abiertamente en los conflictos de Alto Paraná, que atañe a un recurso nacional estratégico: tierra. Foto: Presidencia.

Valter Mesch, un brasileño de origen alemán nacido en Brasil pero afincado en Paraguay, informaba ayer a través de una radio asuncena que los colonos “” de Alto Paraná presentaron, en representación de los afectados por la ocupación de tierras en , una carpeta al senador brasileño Álvaro Días, con los antecedentes del caso. Igualmente anunciaba que los afectados viajarán a Brasilia, capital brasileña, en agosto que viene para “sondear” la intervención de legisladores brasileños en el conflicto de tierras en Paraguay.

Con la misma naturalidad que Mesch actuó el embajador brasileño en Paraguay. El pasado martes 12 de julio, Brasil envió a su embajador Eduardo Dos Santos a la reunión del gobierno con los abogados de Tranquilo Favero y unos cinco productores de soja, en el marco del conflicto de Ñacunday.

Además,  los colonos “brasiguayos” expresaron a través de los medios, en varias ocasiones, que pedirán la “intermediación” del gobierno brasileño para la solución del problema.

Los medios de comunicación, los partidos políticos y las autoridades de los tres poderes del Estado paraguayos no emitieron posición sobre el reiterado pedido de intervención al Brasil expuesto por los “brasiguayos”. No han visto problema en ello.

Pero, en términos geopolíticos, estamos ante una situación en la que un Estado, el Brasil, se apropió de una porción de la geografía de otro Estado, el Paraguay,  y la territorializó a través de una estrategia geoeconómica, acompañada de una disuasión militar.  Los pedazos de la geografía nacional territorializados son los departamentos de Alto Paraná, Kanindeju y parte de Itapúa.

El proceso de apropiación

El conflicto de Ñacunday fue el detonante que expuso una situación evidenciada hace años, la expansión y dominación geopolítica brasileña sobre territorio paraguayo. Foto: Publimetro.Mx

El Brasil, con el consentimiento del gobierno dictatorial de Stroessner, pobló en un lapso de 30 años (1960-1990) de constante migración los tres departamentos fronterizos a su territorio. Hoy, según varios estudios demográficos, en este espacio viven alrededor de 250.000 migrantes brasileños. Durante este tiempo y en los años post dictadura (20 años) construyeron una economía y una cultura de origen brasileñas.  Se tienen estadísticas precisas que indican que el 90% de la soja transgénica y otros rubros del monocultivo (trigo, maíz, sésamo) cultivados y exportados en Paraguay son de colonos y terratenientes brasileños; se sabe que el circuito financiero brasileño alimenta, y se beneficia, de esta producción con millones y millones de dólares en créditos, depósitos e inversiones realizados por bancos brasileños y en el Brasil. Los insumos agrícolas, las tecnologías de punta y los apoyos técnicos también vienen del Estado brasileño. Los llamados “brasiguayos” vacacionan en Brasil, comen comida brasileña, escuchan música brasileña, hablan principalmente portugués…hacen todo lo que un brasileño hace en su país.

Esta territorialización económica y cultural brasileña se desarrolló y consolidó en 50 años. Territorializar significa asentar y ejercer poder en un espacio determinado. Concretada la ocupación poblacional, económica y cultural, es casi una mera formalidad el control político  formal de ese espacio por parte del Estado brasileño.

La expansión y control territorial brasileños tienen como causa principal la histórica condición colonial (mental, económica y política) del Paraguay de hoy, y consecuente, la histórica falta de un Estado que organice y controle su geografía, un Estado pequeño que sólo sirve para administrar los intereses de la Oligarquía.

Esta ausencia de Estado imposibilitó que los migrantes brasileños sean sometidos a un proceso de nacionalización: educados en escuelas públicas paraguayas, informados por medios de comunicación paraguayos; limitados por reglas y leyes de aquí; apoyados económicamente por el Estado, integrados a la población nacional a través de políticas migratorias y culturales.

Esta pérdida de una porción de nuestra geografía y de la no nacionalización de los migrantes brasileños es responsabilidad de una minoría que sostiene una oligocracia que carece de un proyecto de país soberano, integrador y democrático. Es también en parte responsabilidad política de una izquierda que no logra integrase en torno a un proyecto país integrador, democrático y soberano alternativo.

Querés apoyar a E'a?. Enterate como.

Comentar

comentarios

Discusión

Aclaración: E’a no se hace responsable de los comentarios de los lectores.

Comentario sobre “Las manos del Brasil en el problema “brasiguayo””

  1. Y lo más terrible de todo es que no hay un rechazo total de la ciudadanía hacia esta situación de colonialismo político, económico y cultural por parte del Brasil. Cuando nos sulfuramos o nos prende el nazionalismo kolo’o, con el futbol, manifestamos mayormente un odio exacerbado por los kurepas… Que paisito nos legó el stronismo, mi dios!!! Fuerza a los compañeros de las organizaciones campesinas!!! Ejemplo de sano patriotismo y humanidad!!!

    Posted by mario castells | julio 20, 2011, 1:16 pm

Comentar

Tiene que loguearsepara comentar.

Anuncie Aqui

Descargas

Deportes

Suscribite a nuestro Boletín

Para suscribirte a nuestro boletín solo tenés que añadir tu correo electrónico. Recibirás un correo de confirmación.

E’a Social Twitter