Las aguilas imperiales quieren ahondar sus garras en Paraguay

Ya está el programa Umbral. Intervención en varias entidades públicas disfrazadas de varias formas:

“Fortalecimiento de la democracia”, “transparencia”, “institucionalización”. Pero las águilas del norte son insaciables. Y quieren profundizar su inserción en la vida de los paraguayos. Para ello firmaron recientemente un convenio con el gobierno paraguayo. Un nuevo golpe contra la soberanía del país, en pleno año de conmemoración del bicentenario de la Independencia nacional.

La nueva herramienta fue firmada la semana pasada. En pleno Salón Libertad, del Palacio de López. Se trata de la Declaración de intenciones sobre cooperación técnica trilateral entre la Agencia de Cooperación Internacional de Chile (AGCI), la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional  (USAID) y el gobierno de la República del Paraguay. El acuerdo suscripto  requerirá de un profundo debate entre la población.

Los ejes  en los que pretende posarse este nuevo plan son el manejo de la información empresarial, todo el movimiento aduanero, y como colofón: toda la información sobre la economía familiar campesina.

Para manejar la información referente al “Fortalecimiento de Información Comercial de la Red de Inversiones y Rexportaciones (Rediex)”, para levantar un catastro de la oferta exportadora paraguaya, la capacitación de la red externa en materia de inteligencias de mercados y el desarrollo de nuevas aplicaciones web, se estima un “apoyo” de 147.200 dólares (unos 680 millones de guaraníes al cambio actual). El plazo acordado fue de 15 meses.

Usaid, a través de este convenio, también pretende el “Fortalecimiento del control interno de la Dirección de Aduanas de Paraguay”, a través de la capacitación en mejora de procesos de auditoría interna y fiscalización física. El presupuesto estimado para este “emprendimiento” llega a 80.884 dólares (unos 520 millones de guaraníes).  La duración de este plan, 12 meses.

Si la ley denominada “antiterrorista” es un hacha que pende sobre las organizaciones sociales, principalmente del movimiento campesino, esta Declaración de intenciones se convierte en un agregado de gran utilidad para maniatar cualquier atisbo de lucha popular. “Apoyo al diseño de políticas públicas de agricultura familiar” se denomina este componente, para asesorar al Ministerio de Agricultura y Ganadería de Paraguay en el perfeccionamiento de la metodología e instrumental de fomento productivo.

Se tomará en cuenta a las diferentes tipologías de pequeños productores que forman la agricultura familiar. Un presupuesto de 116.000 dólares (unos 535 millones de guaraníes) fue aprobado para este mecanismo de control de datos de la población rural. El lapso acordado, 12 meses.

Los firmantes de este acuerdo de “cooperación” fueron el director nacional de Aduanas, Javier Contreras, los representantes del Ministerio de Industria y Comercio y Agricultura y Ganadería, la directora ejecutiva de la Agencia de Cooperación de Chile, Cristina Lazo, la directora de Usaid Paraguay, Rose Rakas. Como testigos, el embajador de Chile en Paraguay, Christian Maquieira, la embajadora estadounidense en Paraguay, Liliana Ayalde, el jefe del Gabinete Civil, Miguel López Perito, el ministro de Hacienda, Dionisio Borda y el canciller, Héctor Lacognata.

Una cláusula final fue inserta: los planes operativos pueden modificarse o aumentar sus actividades si el cumplimiento de los objetivos específicos lo ameritase y las condiciones técnicas y financieras así lo permitan. Vía libre a la cesión de información a EE UU. Lo que sería la Wikileaks imperial.

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