Investigación

Las aguas del Patiño: un regalo para las industrias

Señora cargando agua de manera precaria

Gran parte de la población paraguaya tiene acceso limitado al recurso vital | Foto de Amadeo Velázquez

Los estudios de prospección hablan del como un recurso estratégico en la geopolítica mundial en los años venideros: las guerras del futuro serán por el , dicen. Pues es un elemento vital para la supervivencia de la especie y el desarrollo de los pueblos, y escasea cada vez más. Las reservas de dulce constituyen uno de los principales recursos naturales de nuestro país. Paraguay tiene una de las reservas subterráneas más grande a nivel mundial: el Acuífero Guaraní. La otra gran reserva de dulce con que contamos, la más explotada, es el acuífero Patiño, que abarca unos 1.773 kilómetros cuadrados, y que está ubicada en la zona del departamento Central.

La creciente migración a la capital del país y otros centros urbanos, producto de los fracasos de la reforma agraria, de la frontera agrícola de la década del 70/80, la incursión de la revolución verde con su agricultura mecanizada, y la pesadilla de los agrotóxicos y la soja transgénica en los 90, han posibilitado el crecimiento desmedido de las periferias de ciudad, sin ninguna planificación por parte de los organismos pertinentes. Este crecimiento urbano desmedido, junto a la multiplicación de industrias del , significaron un impacto ambiental directo para el acuífero Patiño. Según la última ejecutada por el Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental, unos 1.188.400 mujeres y hombres de este país sacian su sed con las aguas del Acuífero Patiño, habitantes de la zona de influencia de la reserva de : Asunción, Areguá, Capiatá, Fernando de la Mora, Guarambaré, Itá, J.A. Saldívar, Lambaré, Limpio, Luque, Mariano Roque Alonso, Ñemby, Paraguarí, Pirayú, San Antonio, San Lorenzo, Villa Elisa, Villeta, Yaguarón, Ypacaraí e Ypané.

Un recurso sobreexplotado

En el periodo de crecimiento desmedido mencionado también se disparan las plantas industriales de faenamientos, cervecerías, lavaderos, gaseosas y otros. Existen hoy unos 360 pozos industriales registrados en la Secretaría del Ambiente, organismo encargado de tramitar y de otorgar permisos para explotar las aguas. Se extraen millones de litros de que luego son directamente comercializados o se utilizan para preparar los productos industriales.

En el Acuífero Patiño ingresan en forma anual unos 175.800 millones de litros de y se extraen 249.000 millones (dato del 2005), arrojando una diferencia negativa (lo que en economía denominan déficit) de 73.200 millones de litros, según el último estudio de «políticas y manejos ambiental» del Acuífero Patiño, publicado en mayo pasado. Si se sigue con esta inercia, en el 2035 habremos usado 60 metros del total de la reserva, lo que pondría en difícil situación a ciudades donde las aguas son menos profundas. Es que por esos años habitaríamos estas zonas más de cuatro millones de seres humanos.

Regalo para las industrias

Pese a que el es un recurso tan valioso como el petróleo, relación que irá en aumento con el correr de los años, no representa para el Estado ningún beneficio económico pues las industrias la usufructúan sin pagar nada por las mismas. Tampoco existe posibilidad alguna de ejercer un control sobre la explotación del mismo por falta de un marco jurídico adecuado.

Alrededor de 360 empresas industrializadoras de , entre envasadoras de gaseosas, cervezas, leche, frigoríficos y lavaderos de vehículos, y más de 400 aguaterías privadas extraen del Acuífero Patiño millones y millones de litros libremente.

Los dulces millones de la cebada

Los siete pozos artesianos de la Cervecería Paraguaya (Cervepar), bombean el liquido vital del acuífero para luego de un proceso de industrialización, convertirlo en la refrescante (y embriagante) bebida que, en millones de litros envasados en botellas, será distribuida por todo el país.

Cervecería Paraguaya habría vendido en el 2006 alrededor de 2.000.000 de hectolitros de su producto. Si cada hectolitro equivale a 100 litros, Cervepar habría vendido 200 millones de litros de cerveza, apreciable cantidad que, multiplicada por lo que cuesta un litro del jugo de cebada, 4.000 guaraníes, nos arroja la astronómica suma de 800.000 millones de guaraníes que anualmente se embolsan los dueños de la empresa, los cuales, descontado el costo operativo, podría estar dejando una ganancia neta de unos 500.000 millones anuales, más de la mitad de lo que nuestro Estado gasta efectivamente en Salud Pública.

Cervepar vende al consumidor las aguas extraídas del acuífero –acuífero del Estado paraguayo, o sea nosotros– que representa el 90% del producto, sin que le cueste nada, sin ganancias para el Estado, para ninguno de nosotros.

Cervepar extraería cuando termine este año la cantidad de 520 millones de litros de del Acuífero Patiño, incluyendo el proceso de industrialización. Espantosa cantidad, teniendo en cuenta que el Acuífero Patiño está siendo sobreexplotado, lo que abre la posibilidad de que se agote.

El lado Coca-Cola del

Los mismos cálculos aplicados a la extracción e industrialización del en Cervepar pueden aplicarse a la poderosa multinacional Paraguay Refrescos (Coca-Cola), puesto que, según informaciones de técnicos entendidos en la producción de esta bebida, Coca-Cola también estaría vendiendo hoy alrededor de 200 millones de litros a través de sus diversos productos, gracias a la bendita que sus pozos perforados en Barcequillo, distrito de San Lorenzo, extraen. Multiplicados estos 200 millones por un precio promedio de 2.000 guaraníes por litro de Coca, nos arrojan la suma de 400.000 millones de guaraníes, que, descontado el costo operativo, dejarían unos 250.000 millones que van al bolsillo de los miembros del consorcio chileno que hoy gerencia en el país este ícono del capitalismo, pero, claro está, remesando lo que corresponde a la matriz de los EE.UU., muy lejos de nuestra economía.

La industria del

El mismo regalo que reciben Cervepar y Paresa reciben las más de 400 aguaterías privadas distribuidas en el área de influencia del Acuífero Patiño. Según comentó Alberto Rivas, vicepresidente de la Cámara Paraguaya del , los más de 400 socios registrados en la cámara trasladan al Erssan el 2% del importe que cada usuario paga a través de su factura por el consumo . Es decir, los usuarios pagan por el del acuífero, pero las empresas de no.

Las 38 industrializadoras de asociadas a la Cámara Paraguaya de Mineral tampoco pueden quejarse de las abundantes aguas del Patiño. Carlos Aquino, dirigente de la cámara citada, destaca que sus productos «son industrializados con todos los requisitos que exigen las leyes». Lo que no comenta Aquino es que el gran negocio de las aguas envasadas va teniendo una rentabilidad en progresión geométrica. Se estima que, entre bidones, sifones, botellitas, botellones y todas las formas de comercialización de envasada en el país, se venden alrededor de 100 millones de litros de anualmente. El mercado va creciendo a raíz de que las aguas proveídas por aguaterías privadas son cada vez más sucias y contaminadas.

La necesidad de una ley general

La progresiva contaminación y sobreexplotación, si sigue desarrollándose, generará graves conflictos sociales y sanitarios en un futuro no muy lejano.

Es imperioso tomar decisiones políticas y económicas para reemplazar el modelo agroexportador, responsable de la migración y la pobreza en el campo; así como es imperioso diseñar una política nacional de urbanización, ordenamiento y planificación del territorio del área de influencia del acuífero, que contemple la protección de las áreas de su mayor recarga.

Es urgente la sanción de la ley de aguas seria y efectiva, que permita frenar la sobreexplotación, que habilite a realizar un balance hídrico de la capacidad del acuífero, de acuerdo a un plan y a una política nacional hídrica, lo cual podría habilitarles a tarifar el uso industrial del o a prohibir extracciones si se desequilibra el balance hídrico.

No existe ningún motivo para regalar los recursos naturales del país, el ingreso económico que puede producir el mismo, a más de beneficiar al Estado, también puede generar recursos para políticas y estrategias de recuperación ambiental del acuífero Patiño.

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3 comentarios sobre “Las aguas del Patiño: un regalo para las industrias”

  1. Y bueno, quiere decir que pagamos el doble por nuestra agua! En la cuota de ESSAP y cuando tomamos Coka. Una pena

    Comentario de Filártiga | Julio 16, 2008, 9:07 pm
  2. «…podría estar dejando una ganancia neta de unos 500.000 millones anuales, más de la mitad de lo que nuestro Estado gasta efectivamente en Salud Pública»

    que dato alarmante efectivamente carajo! tomen si que coka.

    Comentario de Virdio | Julio 25, 2008, 11:24 am
  3. declarar al agua patrimonio estrategico fundamental,principal, urgente… reglamentar sus usos,perseguir su destruccion,defender su integridad. se nos va la vida en esto.!

    Comentario de sediento | Agosto 7, 2008, 10:37 am

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