Lanzan campaña contra planta nuclear de Formosa

Existe riesgo de que los desechos tóxicos sean «exportados» al Paraguay. 

Maqueta del reactor CAREM cuya instalación está proyectada en Formosa (Foto: CNEA)

Internautas paraguayos están desarrollando una campaña a través de las redes sociales a fin de advertir sobre las consecuencias negativas que tendrá para nuestro país la instalación de una planta nuclear en la fronteriza provincia argentina de Formosa. Integrantes de la campaña, aglutinados bajo la consigna “Yo también digo no al reactor nuclear en Formosa”, difundieron unas imágenes de niños recién nacidos que sufrieron distintos tipos de malformaciones por exposición a emisiones radiactivas cuando estaban en etapa de gestación.

“En este grupo, iniciado por paraguayos y con una gran participación de argentinos, articularemos acciones, compartiremos informaciones, opiniones y todo lo que pueda servir para frenar este riesgo a nuestra salud. Una planta nuclear, es una planta nuclear. No nos creamos el cuento de que coincidentemente esta planta es «segura» y «no dañina». Planta nuclear significa contaminación y muerte si algo llega a pasar”, dice la descripción del grupo de Facebook No al Reactor Nuclear de Formosa.

El ministro de Planificación argentino, Julio de Vido, había confirmado el mes pasado en una exposición en Rusia que el vecino país construirá dos nuevas centrales nucleares  “con fines exclusivamente pacíficos”, sumando así un total de cinco. El diario El Comercial de Argentina informó que el ministro explicó que la cuarta central será alimentada con uranio natural mientras que la quinta lo será con uranio enriquecido. De Vido dijo también que con este proyecto la energía nuclear representaría del 15 al 18% del total del consumo energético del país y que el Plan Nuclear lanzado en 2006 “fue transformado en Política de Estado de la Argentina por Ley del Congreso de la Nación”, reportó el medio argentino.

De Vido argumentó que el proyecto obedece al aumento de la demanda energética del país y que ello provoca la necesidad de diversificar la matriz energética. “Argentina necesita y requiere más energía nuclear, lo que permitirá sin lugar a dudas acompañar este crecimiento económico diversificando su matriz energética”, alegó.

A su vez, el subsecretario de Desarrollo Económico de la provincia de Formosa,  Julio Aráoz, había señalado en un simposio internacional sobre nuevas centrales nucleares que “la realidad demuestra que el Plan Nuclear Argentino está en marcha, y ello es fruto de la decisión democrática de nuestros representantes en el Congreso y Formosa participa activamente en su desarrollo”.

“La expansión de la capacidad de generación nucleoeléctrica es solo una parte del desarrollo científico y tecnológico argentino en este tema y puede comprobarse cómo ha incrementado el nivel de actividad en los últimos años, llevando adelante proyectos conjuntos con Brasil, por citar un ejemplo”, agregó en declaraciones reproducidas por el mismo portal.

Por su parte, la exministra de Salud Esperanza Martínez, consultada sobre el riesgo que implicaría para nuestro país este tipo de emprendimientos, dijo que “siempre existen riesgos a nivel de seguridad y mantenimiento. Existen antecedentes de grandes desastres nucleares, como el de Rusia y más recientemente Japón. Siempre hay temor en la población cercana que los niveles de seguridad no sean suficientes. De hecho, las situaciones de riesgo de catástrofe a no solo afectan a nivel comunitario, sino al personal mismo”.

Luego agregó que el riesgo está presente en todo el proceso del trabajo. “Hay que ser rigurosos. Muchas veces se improvisa. Se delega en personal no calificado y puede haber errores humanos”, expresó en referencia a que los potenciales peligros no solo son externos, como fue el caso del tsunami que dañó la central de Fukushima en Japón provocando el peor desastre nuclear desde Chernobil.

A renglón seguido se refirió a los problemas de los desechos producidos, ya que estos generalmente van a parar a los países más pobres. Por tanto, que la planta haya sido diseñada en la frontera con nuestro país hace temer con muchos fundamentos que los residuos que genere el reactor nuclear puedan venir a parar en algún lugar de Paraguay. En este aspecto citó los problemas de contaminación de suelo y la cercanía del río. En este último caso el radio de influencia es bastante grande ya que las aguas corren transportando los residuos  por kilómetros.

“Realmente entre optar por usinas hidroeléctricas o nucleares, ambas tienen su costo ecológico. La generación hidroeléctrica provoca inundaciones, por ejemplo”, observó ante la pregunta de si el desarrollo de este tipo de proyectos no va a contramano de las tendencias desnuclearizadoras y de búsqueda de energías limpias.

Por último, hizo referencia a las variables de costos y disponibilidad de recursos para la generación energética. “Hoy se opta por la energía nuclear porque es más barata que el petróleo y en otros lugares no hay ríos para generación de hidroelectricidad”, afirmó.

Comentarios

Publicá tu comentario