La sublevación de los Pre-no-modernistas y el conocimiento escolar

O las sociedades que se niegan a morir pese al acoso de la modernidad.

*Por René Alberto Alfonso López

Mientras las disputas sobre el conocimiento -es decir, la explicación totalizante, paradigmática, sobre la historia, presente y futuro de las sociedades de tipo Estado-Nación o sociedades internacionalizadas de la informática, de la robótica, liquidas, etc.- dentro de las  ciencias sociales se enmarcan dentro de la modernidad, pos-modernidad, pos-racional, habría que preguntarse ¿qué  sucede cuando por el lado oscuro del conocimiento, el lado olvidado, negado de la política, de la ley, de la vida cotidiana  se nos asoma a la retina “los otros” o las otras sociedades?, ¿qué sucede cuando en la discusión sobre las sociedades nos  encontramos con las  sociedades que se niegan a morir, que se niegan a ser explicadas como tipologías dentro de un museo del conocimiento y saltan en el cotidiano  generando hechos totalizantes?. Y se sublevan como sociedades Pre-no-modernista.

Guaraní, modernidad, eurocentrimo

Postal de originarios guaraníes. Fuente: www.afuegolento.com

Las sociedades de tipo capitalista (neo-liberal) tienden a generar un tipo de saber para conservar el poder en términos de M. Foucault “el poder genera un tipo de saber” con relación a las sociedades de tipo no capitalista, el saber hegemonizado por el capitalismo busca la distorsión, esquizofrenia, aniquilación de las sociedades “que molestan”, un ejemplo concreto en nuestra sociedad paraguaya son las comunidades  campesinas e indígenas. Estas no reproducen las mismas lógicas o racionalidades de las élites gobernantes,  (casi siempre capitalistas o representantes del modelo capitalista).

Los estudios de Marshall Sahlins (1977) y de Pierre Clastres (1980) mostraban que las sociedades llamadas “primitivas”, que un/a pensador/a moderno/a definiría como “sociedades de mera subsistencia”, son, por el contrario, sociedades de superabundancia. En esas sociedades abunda el “tiempo libre”, el “ocio”, el tiempo dedicado a los rituales religiosos, las celebraciones, los ceremoniales, la vida social y “familiar”;su lógica no es la acumulación de capital o la producción de mercancías o la reproducción ampliada de riquezas o la obtención de “plusvalía”.

La sociedad primitiva es un tipo de hecho social en el que no hay “autonomía” de lo económico. Es una sociedad “contra la economía”, como la describe Clastres.

Ahora bien, aquí la dicotomía, estamos en presencia de dos racionalidades “dos culturas” en disputa dentro de un mismo contexto-rural, por un lado, tipo capitalista donde todo lo material, natural e intangible se convierte en mera mercancía, apoyadas por las estructuras financieras, generalmente de empresas deslocalizadas, representantes del progreso por el uso de tecnologías de punta.

Y están, las otras sociedades autóctonas, donde la naturaleza, las tierras, los frutos de la misma tiene una racionalidad basada en la vida, donde las tecnologías utilizadas son las que se adecuan a un modo cultural no acumulativo.

Es decir dos culturas una foránea y otra autóctona, disputando un mismo territorio con racionalidades distintas, esto hace inviable todo intento de diálogo intercultural.

Los sospechosos de la historia, los peligrosos del progreso, el orden moral y económico

Cuando los medios de comunicación establecen un análisis en torno al mundo rural, los campesinos, las campesinas, los indígenas, por lo general les adjudican a los mismos los papeles de los sospechosos, los peligrosos, asesinos, los que invaden las tierras, “los que no producen”.

Los intentos de penetrar en el mundo rural (campesino o indígena), es decir,  en su cultura “rebelde” fueron varias, incluso las guerras estaban destinadas para ese fin, otras modalidades eran a través de las iglesias, seguido de las escuelas, las mismas como instituciones encargadas  de la expansión del pensamiento nacional del progreso, la urbana, la civilizada. Y las iglesias como medida de salvación de las almas, para la entrega de los bienes materiales mundanos a cambio de los bienes celestiales, eternos, sin que pongan resistencia.

Dentro del mismo contexto aparece con más insistencia dentro de los análisis de los medios de comunicación y algunos textos de intelectuales la figura del “productor moderno”, señores de buena familia, educados, civilizados, que van a la iglesia, que utilizan tecnología de punta para el cultivo y la cosecha dando mayor “productividad a las tierras”.

De esta forma se configura un proceso de etnocidio de baja intensidad contra una cultura rural enmarcada dentro de la diversidad cultural-indígena-campesina- que sigue resistiendo.

Escuela mono-cultural-civilizatoria o Escuela de la diversidad cultural abierta

Si bien estamos viendo la desaparición acelerada de las escuelas mono-cultural-civilizatoria después de la segunda oleada de expansión de la misma en los contextos rurales, quizás abriendo cumplido su misión de des-culturalizar a la población  indígena-campesina creando una ruptura ideológica sobre su mundo, pero por sobre todo por la fuerte presión que ejercen los empresarios (capitalistas) con el mono cultivo (soja, maíz, etc.) sobre los territorios de  las comunidades indígenas y campesinas.

Estas escuelas mono-cultural-civilizatoria están quedando vacías en medio de los sojales, acompañan de esta forma la diáspora de la población campesina o indígenas.

Y dentro de la misma incertidumbre aparecen las resistencias de las poblaciones, comunidades indígenas, campesinas, generando de esta forma un hecho totalizante los Pre-no-modernos, los que no encajan en el mundo capitalista no están dispuestos a irse de sus territorios a abandonar su “cultura” y es ahí donde las antiguas escuelas mono-cultural-civilizatoria pueden cambiar su misión y fortalecer a la cultura campesina o indígena, recreando las escuelas de la diversidad cultural abierta, recuperando con las comunidades sus conocimientos, fortaleciendo las lenguas, explicando su mundo, su ideología para poder entrar en comunicación con otras culturas, abiertas al mundo.

“Varios son los nodos que anudan las disputas contemporáneas que enfrenta racionalidades incompatibles (la del mercado y la gobernada por principios no mercantiles y reciprocidades sociales que rige en estas comunidades): la propiedad de la tierra, de las semillas, de los recursos naturales, el territorio, del libre uso de los montes, del acceso al agua, a los caminos, a las representaciones y la construcción histórica, colectiva de la comunidad” (Dra. Karina Bidaseca)

Los desafíos dentro del territorio rural no son nuevas y  quizás una de la apuesta más cercana que el Ministerio de Educación y Cultura (MEC), puede hacer dentro de esta coyuntura histórica es apostar por el fortalecimiento de las comunidades campesinas e indígenas a través de las escuelas, recuperando los procesos colectivos realizados en experiencias aisladas pero significativas de resistencia a un modelo capitalista. Dentro del sistema educativo formal un espacio a ser considerado una oportunidad son los denominados IPAs.

Las escuelas que han implementado en el 3° ciclo de Escolar Básica el enfoque de Iniciación Profesional Agropecuaria (IPA), pueden ser portadoras de experiencias  muy interesantes y vinculadas a otros programas de fortalecimientos de las familias campesinas o indígenas darnos insumos para pensar en un cambio de timón a la política educativa.

Algunos apuntes sobre los IPAs.

Es un programa que se lleva adelante con el Ministerio de Agricultura y Ganadería y va dirigido a alumnos y alumnas del 3º ciclo de la escolar básica de contextos rurales.

Objetivo General

Ampliar la cobertura del tercer ciclo de la Educación Escolar Básica garantizando condiciones adecuadas para el acceso, la  permanencia y la culminación oportuna de la población rural.

Objetivos específicos

  • Una enseñanza desde un enfoque agro-ecológico (teórico – práctico) que redunden en beneficio del y la educando  y su familia para el logro su propio autosustento.
  • Insertar al joven y a la joven  en la actividad agrícola comunal de manera a potenciar su desarrollo personal y comunitario.
  • Fomentar la utilización correcta de los recursos naturales desde una perspectiva de desarrollo sustentable.
  • Incentivar la interacción permanente del hombre con su medio ambiente.

La Escuela Pública Paraguaya: Asume el «contexto» como un elemento sustancial en el proceso de aprendizaje del niño/a, adolescente, joven desde su identidad como varón y mujer, a través del cual construyen su comprensión del mundo; y por este motivo es justamente a partir del contexto y de la valoración de las experiencias culturales y sociales que cada alumno/a vive en la comunidad  a la cual pertenece, es que la construcción de un nuevo modelo de aprendizaje debe basarse sobre una propuesta pedagógica innovadora y profundamente insertada en cada una de las realidades específicas.

La Escuela es una institución social que debe vivir de acuerdo a la sociedad, recibiendo de ésta la razón de existir. Creemos que la agricultura establecería mejor la unidad social entre el hogar y la escuela, entre los ciudadanos y el escolar, entre el hombre y el niño. (Extracto de ideas y aportes del Maestro Ramón Indalecio Cardozo, publicado en el Libro “La Pedagogía de la Escuela Activa. Tomo I”. Asunción. Fundación en Alianza. 2002).

Bibliografía

(1) Dra. Karina Bidaseca, “Disputas Culturales y Políticas en torno de a los/as Campesinos/as sin Tierra en Argentina”, La modernidad se encargó de autonomizar  todas las esferas: la religiosa, la política, la cultural, la económica, la social, la artística, la jurídica… Asimismo, se ha separado cultura de agricultura y ha transformado a las cosechas en recursos, atropellando a las poblaciones nativas y su cultura. Los modos de  vida de quienes viven en comunidades (campesina/os e indígenas) corresponden a lo que el sociólogo Marcel Mauss denominara “hecho social total”. La post modernidad crítica se toca en los extremos con la pre-modernidad y allí las esferas se desautonomizan. Ello es imprescindible para comprender las acciones de estos incomprendidos, “incómodos” (Shanin, 1979) sujetos pre-no-modernos: su cosmovisión, su relación con la naturaleza, con el mundo, con sus propios cuerpos, sus alianzas, sus concepciones de justicia, de desarrollo, de propiedad privada, sus rebeldías..

Prof. Marta López, Ponencia sobre IPAs, 2010

Prof. Elena Martínez, Ponencia sobre Pluri-grados en el mundo rural, 2010

*Rene Alberto Alfonso López, Lic. en Trabajo Social, por la Universidad Nacional de Asunción, Maestreando en Antropología Social, por la Universidad Católica de Asunción, Directivo de la ONG, SUNU. Miembro del grupo de Investigación Artesanal Casera del Paraguay.

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