La peregrinación de la Primera B

No están en el ruido de las grandes transferencias ni en los principales titulares los lunes. Cada tarde de sábado y domingo el fútbol de ascenso se convierte en una cita para los aficionados que sueñan con ver a sus equipos alcanzar el anhelado ascenso. Unos por primera vez y otros por volver. Ocupe su butaca y vea este mundo donde la supervivencia de los clubes no depende de los grandes sponsors sino del esfuerzo de hinchas y dirigentes.

La previa

Llegan en caravana, como cada sábado y domingo. Como cada jornada los hinchas de San Lorenzo inician el peregrinaje desde la ciudad universitaria con la mente puesta en el triunfo que los acerque a la punta y al sueño de lograr el anhelado ascenso. Los espera Colegiales, un histórico animador del fútbol grande que hoy deambula por las canchas de la primera B, y que espera volver alguna vez al sitial de honor. Ambos equipos y sus respectivas hinchadas, están dispuestos a derrochar gritos, sudor y pasión durante noventa minutos.

Primer tiempo

El público de la »B» es especial

El público de la »B» es especial

«Los recursos de asociados y los dirigente son los que apoyan y dan sustento a sus clubes. Realmente los clubes de la B tienen un pequeño aporte de la apf, pero con eso no se alcanza a cubrir el rubro que todos los clubes tienen presupuestado al año. Siempre hay algún jugador que tiene su pequeño viático, y premios por partido ganado, el monto no sabría decir porque cada club se maneja diferente», comentó Remigio Cabrera, presidente de la Primera B. «De cualquier manera siempre hay una pequeña compensación económica para los atletas que se vienen preparando, para que puedan salvar su pasaje y los pequeños gastos de todos los días», explicó.

Y como todo sueño, el ascenso tiene un costo muy elevado. Por citar sólo un ejemplo: el Sportivo San Lorenzo gastó el año pasado ‚ 600 millones entre cuerpo técnico y el mantenimiento del plantel, según contó la señora Daniela Pineda, vicepresidenta segunda del club. «Y este año va a ser más», agregó.
El mantenimiento de los clubes depende exclusivamente de los dirigentes, socios y la comunidad donde está asentado el club. Los socios organizan actividades que crean algunos fondos. Son pequeñas ayudas para la institución. Fuera del aporte de la asociación, es la única forma que encuentran los clubes para poder sobrellevar el tremendo gasto que significa la competencia. San Lorenzo, a más de esos aportes, costea sus gastos con lo recaudado por el alquiler de los salones comerciales del club y el apoyo de una empresa de embutidos.

Segundo Tiempo

La Primera B es el tercera división de la categoría profesional del fútbol paraguayo, que está compuesta por la Primera División, la Intermedia, la Primera B y la C. En el campeonato participan 12 clubes, la mayoría del área metropolitana. En esta competición, el equipo que logra la mayor cantidad de puntos luego de dos ruedas corridas es el campeón y asciende de manera directa. El segundo mejor ubicado tiene dos oportunidades para ascender: una es jugando dos partidos con el campeón de la liga capiateña. En caso de no lograrlo, dispone de una nueva chance jugando un partido con el penúltimo equipo de la intermedia.

Esta división es también el refugio del futbolista que en su momento ha sido estrella y que aún se resiste al adiós definitivo de las canchas o bien se hace de sus primeras armas como técnico. La política de esta división es la promoción de los jugadores jóvenes. Por eso, ningún equipo puede presentar en la planilla, al inicio del campeonato, más de cinco jugadores mayores de 23 años.
En esta división, donde el aficionado puede estar cara a cara con el jugador y el técnico, hay un promedio de 60 pagantes por partido. La entrada a nivel general es de ‚ 10.000.

Tiempo de descuento

El presidente de la Primera B nos comentó que, a pesar del poco apoyo, existen algunos patrocinantes interesados para el próximo año. Desde hace un buen tiempo, en canal 9 se pasan los goles de la categoría todos los martes.

«La primera B está trabajando casi ya como una división profesional. Este campeonato no tiene nada que envidiarle a otro; es un campeonato muy competitivo. Pedimos a la gente, principalmente a la prensa, que nos apoye. Solamente con ese apoyo podemos ir un poquito más adelante para poder solventar nuestros gastos económicos que tenemos cada uno de los dirigentes, ya que esta es una división muy sacrificada», dijo Cabrera.

Final del partido

La gente de Colegiales salta y canta en las gradas celebrando el triunfo. Los seguidores del rayadito se quejan y protestan contra el árbitro, sus jugadores y contra los que nunca asisten a la cancha, pero justo ese día…

Esta derrota le costará a 10 jugadores su salida del club. En unos minutos la caravana iniciará el retorno. En silencio o por lo bajo comentará el partido y luego mirarán el horizonte, con la mente puesta en la próxima jornada, donde se iniciará una vez más el peregrinaje hacia el anhelado ascenso.

Lolita

Arenga a sus jugadores y no tiembla ante la hinchada rival. Durante la semana es la enfermera en quien los pacientes ven una mano amiga o una cálida mirada en los momentos difíciles. Pero en la cancha es una aguda analista y una implacable crítica de las fallas de sus atletas, de los contrarios y ni qué decir cuando descubre que el árbitro no ve nada.

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Juliana Cáceres, «Lolita»

Juliana Cáceres es su nombre de cédula, pero en la cancha es Lolita, simplemente Lolita (70), alma viva de la hinchada de San Lorenzo.

«Che jukáta de infarto», dice ella, y cuenta que a los 15 años empezó a seguir al rayadito a todas partes. «Fui a Pedro Juan, a Encarnación; le seguí a San Lorenzo por todas partes. El club no merece estar en el lugar donde está», reclama. Hace una pausa, toma aire y pide más garra al equipo.

En el entretiempo comenta que el club de sus amores le quebranta más que su trabajo. Cuenta también que ninguno de sus dos hijos ha sido futbolista, que formó dos comités y que estuvo en la directiva de San Lorenzo. Ella asegura que Osvaldo Ferrás ha sido el último gran presidente del rayadito y que recomendó a la dirigencia comprar árbitros porque «éstos siempre están perjudicando al Santo».

En esta hinchada las mujeres de todas las edades llevan el comando del aliento. Y si de gritar se trata para empujar a los once, no hay nadie mejor que Lolita al frente de la 12. Según comentan, cuando ella se hace sentir en la cancha las gradas estremecen y hasta el viento se detiene.

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