La ley del empleo doméstico oficializa la exclusión y la expulsión del país

-¿Culpa, cobardía, qué pasó hoy con los diputados de la Nación que en el momento de tratarse el proyecto de ley quedaron sin quórum?

No sé, no sé, responde Marciana. “Mba’emo nde”

La Cámara de Diputados repentinamente quedó sin quórum justo en el momento en que empezaba a tratarse el proyecto de ley. El proyecto de ley, con origen en el Senado, establece salario solo del 60% del mínimo general de los trabajadores. Además oficializa la explotación de la mano de obra a partir de los 16 años.

“Nosotros, lo que queremos son las ocho horas, el salario mínimo, la jubilación, el seguro social, aguinaldo, como los demás trabajadores, como rige la ley para todos los trabajadores”, responde, en un momento de la entrevista, luego de la sesión de Diputados, Marciana.

Marciana Santander

Marciana Santander

Marciana ha trabajado desde los 15 años como empleada doméstica. Trabajó durante 30 años, aunque en los últimos años ya estuvo a destajo, para limpiezas, planchados, así, cuestiones más específicas.

Pero en la cultura general de la sociedad está muy arraigado el trabajo “cama adentro”. “En muchos lugares no alcanzamos ni el 50% del salario mínimo”, esgrime. «Y qué podemos hacer con eso. «Qué”, se interroga, se pregunta, extendiendo los brazos y abriendo bien los ojos.

«¿Mba’ere, mba’ere? ¿De qué nos sirven las flores de los hombres, si nuestros derechos están pisoteados?», interpela.

Y reclama: “Incluso los jardineros y los choferes ganan más que nosotras que, en general estamos al servicio de nuestros patrones las 24 horas del día”.

Algunas veces, «cuando el patrón es mba’epora o ya por confianza, paga mejor. Pero es a gusto del patrón. Por eso nuestra gente  “oho oje rebusca Buenos Aires pe, España pe”, dictamina.

«Qué se pude hacer. Mba’e rojapota. Dejamos hijos, maridos y a la vuelta cómo encontramos. ¿Mba’éicha?. Algunos ya son drogadictos, otros ya no van a la escuela. Heta memby kuera opyta ha’eño. Heta. Neikautvéima peicha jaiko».

Marciana con su familia, en La Colmena, Paraguari.

Marciana con su familia, en La Colmena, Paraguari.

Marciana tiene 47 años y seis hijos. Ella nació en Potrero Garay, la Colmena, departamento de Paraguari.

Ahora estudia, aparte de cocinar para una empresa. Quiere terminar el colegio. Tiene ganas de salir adelante. Ya casi no trabaja en el empleo doméstico, pero “estoy muy comprometida con las trabajadoras. Yo provengo del sector”, nos dice.

El proyecto de ley puede quedar sancionado el miércoles próximo por cierre de plazo para estudio en Diputados. Las empleadas rescataron compromiso de que el martes sesionarían en forma extraordinaria para no dejar escapar el tema.

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