La homosexualidad finalmente “no tiene cura”

“Yo confiaba en mi fe, de que algo podía cambiar, pero nunca pasó”, sostiene John Smid. Luego de un año de relación, se casó, en Oklahoma, Estados Unidos, con Larry McQueen

“La reflexión que puedo hacer hoy, junto a Larry, es que me ha enseñado las cosas positivas en mi vida, mis fortalezas, dones y talentos. Veo cómo puedo tener éxito en una relación íntima y amorosa mutua. Por esto, estoy realmente agradecido”, dice este señor, según el periódico Daily Mail, recreado en El Ciudadano.

Smid asume que “uno no puede arrepentirse de algo que no se puede cambiar”.

 

Comentarios

Publicá tu comentario