La historia nos absolverá

Recuento de un año de resistencia ciudadana al golpe parlamentario.

Resignarse es una cobardía, es el sentimiento que justifica el abandono de aquello por lo cual vale la pena luchar, es, de alguna manera, una indignidad.

Ernesto Sábato – “La resistencia”.

Festival contra el Golpe, frente a Tv Pública. Foto: Mónica Omayra.

A un año de la masacre de Curuguaty y del golpe parlamentario que destituyó a Fernando Lugo de la presidencia de la República -mediante el abuso y manipulación de la figura constitucional del juicio político-, una gran parte de la población paraguaya y de la comunidad internacional sigue dando muestra de disconformidad y crecimiento: resiste. Ante el embate del autoritarismo, resiste. Ante el envalentonamiento mbatara del stronismo, resiste. Ante el autoritarismo de los sectores más conservadores y reaccionarios de nuestra sociedad, resiste. Ante la mentira, resiste. Ante la muerte, resiste. Ante el miedo, resiste.

Marchando, con poesía, con música, escribiendo, grafiteando, discutiendo, gritando, riendo y llorando, mujeres, hombres, niños, niñas, jóvenes y gente mayor fue buscando formas de explicar lo inexplicable. Quizás no tanto explicarlo pero si al menos soportarlo. Una mirada cómplice, una canto reflotado, una puteada como espejo, un grito, una proclama, un silencio o una palabra dicha de pasada, encendieron como un faro el camino desconcertado de muchos, y se sintió una palmada compañera en el momento del tropiezo para dar impulso nuevamente a la interminable peregrinación de nuestro pueblo hacia la anhelada tierra sin mal.

Varias fueron las manifestaciones de resistencia, de todo tipo y color, de toda forma. Hay que recordar que unos meses antes de la concreción del golpe, un sector importante de la ciudadanía -mayoritariamente asuncena y de clase media- había iniciado una serie de manifestaciones en repudio, principalmente, al abuso descarado de los parlamentarios para disponer a discreción de fondos que debieran de servir para solventar los gastos públicos (salud, educación, vivienda). En aquellas manifestaciones se estaba dando algo inusual en la historia reciente de las luchas sociales, desde la caída de Stroessner: se estaba construyendo una cierta unidad de criterio en cuanto al enemigo identificado. Con la chispa del ingenio paraguayo, en aquellos momentos de tensión surgió el mote de “dipuchorros” y “senarratas” para los parlamentarios paraguayos, que ya por esos días estaban dando una muestra más de cobardía y traición hacia las necesidades reales del pueblo.

Después vino el infierno de Curuguaty y después el circo desvergonzado de la parodia del juicio político. Lo que más recuerdo de aquella tarde del viernes 22 de junio de 2012, fue el silencio atronador que nos cayó encima, como siglos de ignominia, luego de consumado el golpe. Con Abel -una amigo con el que minutos antes estábamos discutiendo escenarios posibles- nos miramos con desconcierto. Qué digo con desconcierto, nos miramos desconsolados. Al observar los rostros de las gentes a mi alrededor, vi lo mismo. Desconsuelo. Frustración. Desconcierto. Después alguien grito algo, qué sé yo, pudo haber sido un “¡nderakóre!”, o “¡la gran puta!”; pero fue un grito de disconformidad. Al rato el despliegue policial avizoraba lo que no tardaría en llegar. De repente, gases lacrimógenos, corridas, cachiporras, muchos “¡nderakóre!” y más “¡hijos de puta!”. Pero ya estaba consumado. Nos habían hecho un golpe de estado en pleno siglo XXI, a veintiún años de la caída de Stroessner, en plena búsqueda de lo que pretendíamos fuera una democracia cada vez más real y cada vez menos tramposa.  Con un libreto pésimamente escrito pero asquerosamente efectivo a sus intereses, los parlamentarios paraguayos hicieron gala una vez más de los intereses que defienden y permitieron la avanzada de lo más rancio y resentido del conservadurismo nacional. Ese contrasentido cultural del Paraguay moderno que es el stronismo estaba de vuelta, aunque hoy, con los hechos acumulados da para concluir que en verdad nunca se había ido. La otra búsqueda, la de encontrarle un sentido a todo esto que somos, lo que podemos y lo que no, estaba también en marcha. Había que resistir.

TV Pública. Micrófono abierto. 

Micrófono abierto, frente a Tv Pública. Foto: Charizard.

Fue el primer espacio de resistencia abierto, y el que brindó en su momento una cierta forma de contención ante el desamparo. El programa Micrófono Abierto había nacido como una propuesta de espacio comunicacional público en el que cualquier ciudadano o ciudadana podía decir lo que quiera. En los días en que se gestaba el golpe parlamentario fue un espacio recurrente para la denuncia de lo que se veía venir. Cometido el golpe, la TV Pública se convirtió en un bastión de resistencia. Multitud de personas auto-convocadas se instaló frente a las instalaciones del canal para defenderlo ante las versiones de una inminente intervención policial. Si bien es cierto que dicha intervención no se concretó, no es menos cierto que de no haberse dado la movilización en torno a la defensa de la TV Pública aquella intervención (con consecuencias insospechadas) iba a ser mucho más que factible.

Graffitis. 

Foto: Mónica Omayra.

Reflotando aquella consigna de que “las paredes gritan lo que los medios callan”, las calles de Asunción sirvieron como refugio a la intensidad de rabia y creatividad de una gran parte de la sociedad, que definitivamente ya no es la misma a la que se la amordazaba con persecución y tortura. Bajo custodia de la noche o en algunos casos con la contemplación (y beneplácito) de la luz del día, jóvenes en su mayoría fueron escribiendo, pintando y dibujando su repudio y su asco hacia el proceder parlamentario, y gritaba a fuerza de aerosol la más pura indignación ante el asalto del que se sentía objeto. Las paredes asuncenas fueron una vez más, la demostración de que ante la infamia del poder, la pintura y la palabra hacen saber al otro lo que se puede hacer y decir, sin necesidad de permiso. Un recuento de algunas de estas manifestaciones se puede apreciar en el siguiente link: http://www.elyacaredigital.blogspot.com/2012/12/lo-que-dicen-las-paredes-de-asuncion.html

Golpe a Golpe. Verso a verso. 

Una de las ediciones del Festival Golpe a Golpe. Foto: Mónica Omayra.

Recordando los versos del poema de Antonio Machado (musicalizado luego por Joan Manuel Serrat), esta propuesta sintetiza el sentir muchos artistas locales que creen en el poder del Arte para contestar a la injusticia e impunidad. “Golpe a golpe. Verso a Verso” es una de las expresiones de resistencia más fuertes en este año de retroceso político. Surgida de los días y las noches de resistencia frente a la TV Pública “esta propuesta comenzó a materializarse a un mes del sucedido el golpe”, recuerda Carlos Bazzano, uno de los organizadores de la propuesta. Convencidos de que los posicionamientos políticos pueden hacerse y decirse de diferente manera, el colectivo GGVV lleva realizando actividades en las que la motivación principal sigue siendo el hacer oír la voz de desacuerdo ante el golpe. Más de cien artistas (músicos, poetas, pintores, escultores, audiovisualistas, etc.) e intelectuales, acercaron sus obras y pensamientos en estos encuentros, desarrollados en la Escalinata Antequera, el bar El Rubio, la plaza de la ciudad de Luque y recientemente en el local del PRF.

“Golpe a golpe. Verso a verso” se ha convertido en un espacio de encuentro en el que convergen simpatizantes y militantes de todos los partidos políticos de izquierda, movimientos sociales y sectores independientes, con el objetivo de seguir haciendo lucha en el andar de la resistencia.

Resistir en la web: Viento fuerte. Apysarapo. Sin Miedo a Pensar.

Además de lo real visible en las calles, otro sitio importante de resistencia ciudadana fue la internet. Sitios web, blogs, redes sociales, cadenas de mailes, sacudieron las computadores y la tecnología móvil con anuncios de movilizaciones, encuentros, actividades artísticas, pensamientos escritos al instante, reflexiones meditadas, o simplemente con puteadas contra la realidad del golpe.

En este sentido, un sólido aporte a la reflexión y el debate es la revista digital Viento Fuerte (www.vientofuerte.com), con el objetivo de que “a la intolerancia es fundamental responder con el pensamiento y las ideas; a la persecución hay que oponer la organización y movilización de la ciudadanía; a la exclusión enfrentar la diversidad y el disenso; al autoritarismo, la más radical democracia”. Iniciado como un espacio para compartir artículos periodísticos y de reflexión, actualmente Viento Fuerte ofrece un abanico de temas referentes a la sociedad, la política y la cultura, con el objetivo de “contribuir al desarrollo de un pensamiento propio, comprometido, democrático y social, que apunte a construir una república con libertad e igualdad”.

Otro medio virtual que también tuvo su versión impresa es Apysarapo (www.apysarapo.com), que tiene la importantísima misión de encontrarle el lado humorístico a esta tragedia. Chistes y caricaturas de Mario Casartelli, Melki, Yor, y Goiriz, entre otros, acompañados de relatos satíricos sobre la realidad política hacen de Apysarapo un medio indispensable para entender esta coyuntura y no morir en el intento.

Otro espacio virtual creado en este tiempo es Sin Miedo a Pensar (www.sinmiedoapensar.net), un sitio web ideado por un colectivo de ciencistas sociales y comunicadores independientes. Sin Miedo a Pensar surge como idea de recopilación de artículos y reflexiones que en ese momento surgían de manera incontenible desde diferentes individualidades. La idea en un principio era recopilar esas reflexiones que hasta el momento estaban esparcidas en la red, y luego también producir nuevos materiales de reflexión, cuenta Giovana Guggiari, comunicadora participante de este colectivo. De esta experiencia surge el personaje HK Justiciera (https://www.facebook.com/HKjusticiera), un perfil creado para la red social Facebook a través del cual se fueron haciendo denuncias sobre los abusos y atropellos del golpismo que luego se fue instalando en las esferas de la administración pública, y que también generaba sus propios mecanismos de difusión. El objetivo de HK Justiciera fue el de generar recursos creativos para la resistencia, y fue importante en su momento para dar un cierto resguardo de anonimato a las personas que denunciaban y acusaban. “La militancia en las redes tiene sus consecuencias”, reflexiona Giovana, y cuenta que mucha gente fue insultada, violentada, incluso muchas personas perdieron sus trabajos a causa de las denuncias que realizaban mediante las redes sociales.

Jueves de Kuña Pyrenda y 40 días yoguis 

Policía irrumpiendo en un acto de KPR para romper afiches contra Federico Franco. Foto: KPR

Si hay que citar un ejemplo de perseverancia y convicción es el que demostraron las y los integrantes del Movimiento Kuña Pyrenda, quienes sostuvieron durante poco más de 40 jueves el espacio de encuentro y resistencia frente al Panteón de los Héroes, en el microcentro asunceno. Este espacio surgió como una necesidad de contención ante la impotencia que significó el quiebre democrático en nuestro país. ¿Cómo seguir después de eso?, fue la pregunta que muchas personas se hicieron en los días posteriores al golpe. De ahí, el entonces emergente movimiento Kuña Pyrenda se propone juntarse todos los jueves a resistir. “Los encuentros eran informativos, artísticos, de catarsis, se compartían, se trabajaba con los chicos de la zona, cantábamos”, cuenta Giovana Guggiari, quien además de participar en la experiencia del sitio web Sin Miedo a Pensar también lo hacía de los encuentros de los jueves frente al Panteón. Aquí también se dio otra experiencia significativa, que fue la que sostuvieron un grupo de yoguis, quienes estaban buscando un espacio donde hacer una convocatoria a la conciencia, ya que todo lo que se estaba viviendo en el país era demasiado doloroso. Su idea era hacerlo, además, dentro de un espacio público. El grupo fue invitado por MKP y allí realizaron sus acciones durante 40 jueves exactos.

Estos encuentros duraron hasta el jueves antes de las elecciones de abril pasado. Actualmente se plantean retomar este espacio, pensando siempre en la alianza con otros sectores afines y visibilizando principalmente consignas anti-golpitas, lo que fue siempre el espíritu de estos encuentros.

Articulación Curuguaty 

Aglutina a una cantidad importante de organizaciones sociales, de derechos humanos e individualidades en torno a la situación del Caso Curugaty. Fabricio Arnella, integrante de la Articulación, comenta que la misma surge en septiembre del año pasado en torno a la primera huelga de hambre realizada por los presos políticos en torno a este caso.

Desde aquella situación, se fueron generando una serie de acciones de solidaridad y exigencia de justicia para todos los presos y presas por el caso Marina Kue.

La Articulación Curuguaty cuenta con 4 líneas de acción de son:

–          Acompañamiento a presos y familiares de ellos, mediante apoyo sicosocial.

–          Campaña comunicacional que rechaza la versión oficial sobre el caso y propone nuevas líneas de interpretación.

–          Seguimiento jurídico. Defensa de la mayoría de los presos políticos. Con CODEHUPY se trabaja por la regularización de las tierras de Marina Kue, que pertenecen al estado paraguayo.

–          Organización y movilización de la ciudadanía.

Arnella dice que este es el espacio más importante de síntesis de trabajo conjunto y movilización de organización urbana y rural actualmente, surgido en torno al tema de Curuguaty. Esta articulación mantiene a su vez cuatro reivindicaciones que considera fundamentales para el caso:

–          Libertad de todos los presos políticos.

–          Recuperación de las tierras pública de Marina Kue.

–          Indemnización y reparación a familiares de las víctimas.

–          Juicio y castigo a verdaderos responsables.

Claudio Rolón, otro integrante de la Articulación Curuguaty, reflexiona que esta experiencia es “una nueva forma de expresión y organización política de los movimientos populares, que ha sido permanente y constante”. Destacó también que mediante el accionar continuo lograron forzar a los actores políticos de izquierda más visibilizados a que asuman este caso también como dentro de sus respectivos discursos y plataformas.

Rolón recordó que el caso de Marina Kue se viene arrastrando desde el 2004, y que lo que se busca es la recuperación de tan solo 2mil hectáreas de estas tierras.

Algunas de las organizaciones que componen la Articulación Curuguaty son: CONAMURI, CODEHUPY, FUNDAR, APE Paraguay, Grupo Sunu, Colectivo por la Democratización de la Información, Serpaj Paraguay, CONNat’s, Callescuela, Movimiento 15 de Junio, BASE IS, partidos políticos de izquierda (ocasionalmente), y muchas participaciones individuales de estudiantes, profesionales independientes, médicos, psicólogos, trabajadores sociales, entre muchos otros.

 

 

 

 

 

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