La ganadería arrasa con la naturaleza chaqueña

En zona colindante a territorio Ayoreo arrasaron 23 mil hectáreas

La ganadería se extiende en el Chaco sobre reservas de montes que ya no se podrán recuperar. Foto: Miguel Armoa

Los recientes proyectos y prácticas de prospección petrolera en el norte del Chaco también han abierto otros intereses por las tierras de los ayoreo, afirma Junior Alarcón de la Iniciativa Amotocodie, así también ambiciosos planes turísticos ponen en peligro su aislamiento.

Pero sobre todo, el principal problema al que hoy se enfrentan son los ganaderos. Los brasileños estarían entrando masivamente por el Este, mientras los menonitas por el Sur, pero afirma el coordinador que no tiene nada que ver con sus orígenes sino con la expansión de un modelo ganadero que se desarrolla en un territorio frágil que no lo soporta, mientras se van perdiendo cosas naturalmente importantes. Además, por sus condiciones naturales, de su suelo y clima, el Chaco no se puede recuperar, no puede ser reforestado, “pierde así su riqueza y diversidad”.

“Hay otras formas de producir y hacer ganadería y riqueza sin hacer desmonte, pero el mercado no da tiempo, esta es una producción que no se puede sostener porque genera destrucción”, resalta.
El tiempo ya no llega
Con su conocimiento ancestral, los indígenas captan el daño al medio ambiente, y sus efectos en el cambio climático, los ancianos ayoreo afirman: “el tiempo ya no es el tiempo y el tiempo ya no llega a su tiempo”, están cambiando los procesos, los tiempos de las estaciones, las costumbres de los animales. El año pasado se tuvo 11 grados de frío en noviembre.

“Soportamos la deforestación ilegal y la legal en otros casos”, pues existen muchas autorizaciones del Estado, en “desmedro” de una política seria.

Hace un tiempo fue adquirida una propiedad colinandante a la zona Amotocodie, habitad de los silvícolas Totobiegosode en el centro del Alto Paraguay. La propiedad hoy denominada Estancia Umbu, de 40 mil hectáreas, realizó un desmonte de 23 mil hectáreas, reventando además un importante cause del norte chaqueño, uno de los últimos.

Siempre trabajamos bajo presión resalta Junior, hablar de la tierra es tarea difícil, porque vivimos en un ambiente donde la base de la economía se sustenta en la ganadería, por eso nos acusan de atacar los cimientos de la economía, de traición a la patria. Manifestar el problema de la tierra puede generar muchos problemas, porque es una cuestión de luchas históricas, finaliza.

Imágenes satelitales del proceso de desmonte del territorio Ayoreo por los ganaderos en el Chaco Central. Foto: IA

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