La FIP condena el bombardeo de la televisión libia por parte de la OTAN

La FIP afirma que, según las normas internacionales, no hay justificación para dicha acción.

La OTAN bombardeo canal de televisión estatal de Libia, con la excusa de silenciar a Gadafi.

La Federación Internacional de Periodistas (FIP) condena los ataques aéreos de la OTAN contra la televisión estatal libia que tuvieron lugar el sábado 30 de julio en Trípoli. Según Khalid Basilia, director de las emisiones en inglés, tres periodistas murieron y otros quince empleados resultaron heridos.

De acuerdo con informaciones de agencia, la OTAN confirmó el bombardeo de los transmisores de la televisión libia, pero no señaló que hubiera habido víctimas. En su portal, la Alianza Atlántica señala que su objetivo era reducir las posibilidades del líder libio, Muhamar el Gadafi, de “utilizar la televisión por satélite como medio de intimidación del pueblo de Libia y también incitar a la violencia contra sus propios ciudadanos”.

“Expresamos nuestra condena absoluta de esa acción contra los periodistas y que atentó contra sus vidas en violación completa de las leyes internacionales. Este tipo de acciones, que utilizan la violencia para sofocar a medios de comunicación que parecen disentir, se convierten en una catástrofe para la libertad de prensa”, ha declarado la Secretaria General de la FIP, Beth Costa.

La FIP afirma que ese bombardeo contraviene la resolución 1738 del Consejo de Seguridad, aprobada en diciembre de 2006, que condena explícitamente tales ataques a los medios de comunicación y a los periodistas. Asimismo, en su texto se establece que los equipos e instalaciones de los medios son también objetos civiles que no pueden ser considerados objetivo militar u objeto de represalias militares.

La FIP ha protestado contra este tipo de ataques desde que -en 1999- la OTAN bombardeara la emisora de televisión serbia en Belgrado, donde murieron 16 personas. Entonces, la OTAN afirmó que la emisora era legítimo objetivo militar porque era “portavoz de la propaganda” del régimen de Slovodan Milosevic.

La FIP afirma que, según las normas internacionales, no hay justificación para dicha acción y pide otra vez a la OTAN que se abstenga de tales ataques contra los medios.

“Si un bando decide atacar a un medio de comunicación porque lo considera portador de mensajes de propaganda, entonces todos los demás medios están en peligro. Esa es nuestra preocupación”, ha añadido Costa: “En situaciones de conflicto, la ley internacional es clara: los periodistas desarmados no pueden ser tratados como combatientes, con independencia de sus afinidades políticas”.

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