La extracción de las aguas del acuífero Patiño supera la capacidad de recarga

A lo largo de las costas dek río Paraguay se acumulan gran cantidad de desechos.

A lo largo de las costas del río Paraguay se acumulan grandes cantidades de desechos.

En un informe elaborado por los investigadores de Base IS Ana Portillo y Guillermo Ortega, titulado “Apropiación y saqueo del agua: la complicidad del Estado” (Codehupy, 2014), se advierte sobre el déficit que afecta al acuífero Patiño en razón de que extrae un volumen de agua superior a su capacidad de recarga. Según mediciones de la ONU citadas en el trabajo, el acuífero Patiño se recarga con el 1% al 2% de la precipitación media, unos 14 a 18 mm por día.

Sin embargo, el dato alarmante es que en el acuífero ingresan en forma anual unos 175.800 millones de litro de agua y se extraen 249.000 millones litros de agua. Estos datos son del 2005, por lo que cabe inferir que este déficit es mayor en la actualidad. Es decir, el acuífero tiene un déficit de al menos 73.200 millones de litros de agua y baja a un promedio de medio metro por año, según datos del Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental (Senasa). Esto según números de hace una década y en un contexto que no ofrece elementos para sostener que esta tendencia se haya invertido.

El acuífero Patiño tiene una extensión de 1.773 kilómetros cuadrados. Las ciudades de influencia de la reserva de agua son Asunción, Areguá, Capiatá, Itauguá, Fernando de la Mora, Guarambaré, Itá, J. A. Saldívar, Lambaré, Limpio, Luque, Mariano Roque Alonso, Ñemby, Paraguarí, Pirayú, San Antonio, San Lorenzo, Villa Elisa, Villeta, Yaguarón, Ypacaraí e Ypané.

Planta de Agua Bes en Villa Elisa. La mayoría de las embotelladoras están instaladas en la zona del estero Patiño para extraer el agua gratuitamente.

Planta de Agua Bes en Villa Elisa. La mayoría de las embotelladoras están instaladas en la zona del acuífero Patiño para extraer el agua gratuitamente. Foto: Facebook.

La Essap y las Juntas de Saneamiento en su conjunto solo responden al 50% de la demanda de agua tratada. El resto es un negocio a manos de aguaterías privadas que sin mayores controles perforan pozos para hacer un lucrativo negocio vendiendo el vital líquido.

Un gasto promedio por familia es de 30.000 litros de agua mensuales. El precio de Essap por 1.000 litros de agua potable es de 1.600 guaraníes, es decir, 1.6 guaraníes por litro, alrededor de 48.000 guaraníes mensuales. Juntas de saneamiento y aguateras privadas 5.000 y 15.000 por mes, mientras que un litro de agua embotellada cuesta alrededor de 3.500 guaraníes. Estas plantas no compran siquiera el agua de la Essap, sino que cavan directamente los pozos obteniendo ganancias netas con materia prima extraída de manera gratuita. Para poner en perspectiva situación, los autores ilustran que una botella de agua envasada equivaldría a 1.200 botellas de Essap.

Empresas privadas como Coca Cola (Paresa), Pepsi (AJV SA), bebidas gaseosas Pulp, jugos Puro Sol y Watt´s, las cervezas Coors Light, Carlsberg, Paulaner y Schneider, Cervepar (Brahma y Pilsen); las aguas Levité, Ser, Villavicencio, y La Fuente; la bebida isotónica Full Power, el energizante Battery y las cañas Rodeo y Estrella de Oro (Bebidas del Paraguay, Grupo Cartes), Nico (Embotelladora Central), entre otras, se encuentran instaladas sobre el Patiño para bombear grandes cantidades de agua totalmente gratis.

200 x 1

Paresa SA es la empresa que explota la marca Coca Cola en Paraguay. La firma aumentó sus ventas en 4,3% en el primer trimestre de 2014 con relación al mismo periodo del 2013. Esto equivaldría a unas 5,6 millones de botellas de litro por mes y unas ganancias anuales de unos 25 millones de dólares según datos de la compañía.

Los números más preocupantes se refieren a la cantidad de agua empleada en la industria de las gaseosas. De acuerdo a publicaciones periodísticas citadas en el informe, se necesitan 9 litros de agua para producir un litro de bebida cola; 2,5 litros para un litro de Coca Cola y 6,5 para producir su botella, pero se estima que durante el proceso de producción como limpieza, calefacción y enfriamiento, utiliza 200 litros de agua por cada botella producida. En otros términos, Paresa utiliza 1.133 millones de litros de agua en un mes de manera gratuita.

Además de ello, los vertidos de agua contaminada a los arroyos van afectando las reservas subterráneas, por lo que los habitantes deben comprar agua tratada. En muchos casos, los consumidores adquieren agua mejorada de la propia embotelladora que contribuye de manera decisiva a la contaminación, como en el caso de la propia Coca Cola, cuya cañería de desagüe va a parar a las aguas del Arroyo Seco, más conocido como Arroyo Coca Cola, que a lo largo de su curso debe soportar también desechos de curtiembres, frigoríficos y basura domiciliaria.

En tanto, la Dirección General de Salud Ambiental (DIGESA) y el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (ERSSAN) revelaron el año pasado que el 88 % de las 700 empresas embotelladoras distribuye agua cruda a toda la ciudadanía, lo que implicaría que el vital líquido cuente con altos índices de coliformes fecales, entre otras sustancias.

Además de las embotelladoras, existen otros tipos de plantas procesadoras como azucareras, destilerías, curtiembres, mataderos, vertederos de basura, a lo que se añade la falta de un sistema de alcantarillado, la contaminación con agroquímicos, desechos industriales, lixiviados de la basura y coliformes fecales. Estudios recientes incluso han demostrado que, debido a la bajante del nivel del acuífero Patiño, está penetrando agua salada proveniente del Chaco y que cruza por debajo del río Paraguay para ocupar espacio bajo el suelo, en forma paralela al río Paraguay.

Cabe subrayar que nos estamos refiriendo exclusivamente al acuífero Patiño, que provee de agua a unas tres millones de personas, casi la mitad de una población de 6.893.727, según estimaciones de la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos (DGEEC). En efecto, esta reserva de agua es una de las más presionadas por el aumento de la población del área Central, que acoge tanto a personas que migran del campo como las que deben salir de la capital por los costos que demanda vivir en Asunción.

En este 2015, el Día del Agua, que se recuerda el 22 de marzo, tuvo como máxima “El agua y el desarrollo sostenible”. A pesar de que el consumo humano ocupa el primer lugar en el orden de prioridad, la mayor demanda de agua tiene como correlato la menor disponibilidad de este recurso tanto en cantidad como en calidad suficientes.

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