La escritura todavía asombra en el mundo rural

Por Marlene Villalba

La gente quiere leer, quiere escribir, entender lo que hay en ese universo de papel y la imagen. Al hacerlo, sienten que “no todo está perdido”. Acá, la experiencia de alfabetización de adultos en Edelira, Itapúa.

Son 14 personas, entre 40 y hasta 70 años. Se juntan debajo de árboles. Comparten vivamente experiencias con la primera lectura y la escritura.

Con el papel sulfito suplen la falta de pizarra. Se juntan en el patio de la capilla San Isidro de Edelira, en el Departamento de Itapúa.

¨Creí que estudiar para mí ya era un sueño perdido, algo imposible. Ahora soy feliz, me siento realizada por poder escribir, leer en castellano y guaraní. La hora de tomar mate y terere con mi marido se convirtió en nuestro espacio de estudio, leemos juntos nuestro boletín y comentamos. Somos compañeros del mismo grado¨, cuenta Dominga Franco, de 55 años, una de las alumnas.

Los jotopa ygyra guy (bajo el árbol) se está volviendo como el gran evento del lugar, donde entre risas y anécdotas fortalecen ese vínculo de amistad y sueños, aprenden leyes. Con sus 65 años, Ramona Caballero cuenta que su vida cambió y que sus nietos son sus primeros aliados para completar el boletín, además de buscar el borrador o bolígrafo cuando se le produce algún “olvido” (risas). Con mucha alegría manifiesta que “por primera vez pude participar leyendo en la novena de la Navidad pasada, con mis vecinos y amigas”.

Por su parte, Julia Cabral, una viuda de 64 años comenta: ¨Me encanta leer. Cualquier libro que veo agarro y leo ahora. Ya soy libre, es un paso hacia nuestros derechos y protagonismo en la comunidad. Pea la ore Pascua, roikove jey¨. Doña Julia tiene 14 hijos y hace unos años atrás, dos de los mismos fallecieron con un día de diferencia tras el envenenamiento de un pozo de agua, el ykua de la zona.

¨Esta aventura nació en marzo del año pasado, por una necesidad que estaba viendo. Es que la gente quería participar en las organizaciones de la comunidad. Así, me ofrecí para enseñar a leer y escribir¨, relata Mirian Villalba, la facilitadora (pytyvohara) del grupo. Asegura que se alegró bastante al enterarse que Fe y Alegría se dedica a la Educación a distancia para adultos, haciendo realidad su sueño, que se concretó por medio del contacto oportuno con Carolina Paredes de Pirapey.

Con este hecho, Fe y Alegría llegó al territorio donde la tierra roja se convierte en jabón en días de lluvia y la polvareda abraza en días de sol. Cabe destacar que en este lugar también se desarrolla una intensa convivencia multicultural. Así es Edelira, uno de los 30 distritos del Departamento de Itapúa.

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