La empresa Tecnomyl SRL, de Tranquilo Favero, contamina el río Paraguay con residuos de agroquímicos

– Cuéntenos cómo fue progresando en el Paraguay
– Trabajando y trabajando con la agricultura.

De esta manera va cobrando color la entrevista que Armando Rivarola, uno de los más ilustres periodistas de Abc Color, publicó el sábado 1 de noviembre. Después «Quién es Tranquilo Favero, el malo de la película» continuaba:

– Si yo cometí un pecado, ¿sabe cuál es?, decía Favero al periodista.
– ¿Cuál?
– Producir.

Se le olvidó mencionar que otro de los factores por lo cual la sociedad paraguaya lo envidia es su capacidad de ahorro. Hablemos de ello. Tecnomyl S.R.L. es la empresa de Favero ubicada en la ciudad de Villeta, se dedica a exportar químicos puros, los elabora en su planta industrial de 5.9 hectáreas y los comercializa en Paraguay, donde ocupa el primer lugar de ventas en el mercado de agroquímicos. También lo comercializa en Argentina, Bolivia, Brasil, México y Colombia.

Para ahorrar, la fábrica de Favero no invierte debidamente en una planta de tratamiento de efluentes (residuos), incluso cuando hablamos de químicos altamente tóxicos, para posteriormente arrojarlos al río Paraguay. A estos residuos se le somete a un tratamiento llamado oxidación con hipoclorito de sodio, que consiste en oxidar los químicos y de esta manera hacerlos inofensivos. Sin embargo, incluso luego de este proceso, el nivel de contaminación que tienen los efluentes suelen alcanzar 1.000 partes por millón (ppm), cuando la Seam (Secretaria del Ambiente) dice que el nivel máximo debe ser solamente 25 ppm. para poder arrojarlos al río. Todo esto pasa con conocimiento de la Seam, cuyos inspectores son coimeados para cerrar la boca y puntear sus planillas.

Los productos más logrados de Tecnomyl, verdaderos orgullos de la firma, son Superforte, Judo-K, Doblex, K-Soya, Génesis, Huracán 25FS, Erradicur, Tecnup Green, Tecnup 75, Tricur 80, Halo, Bendazim 80 WG y Zole. Las materias primas para elaborarlos se trae en tambores, los cuales al descargarlos, se van apilonando en el patio de la empresa, destapados, ventilándose al aire libre, al sol, a la lluvia y al viento, exponiendo a toda la población cercana. La fábrica tampoco cuenta con un tratamiento o control de emisiones gaseosas.

Tecnomyl y el polémico tambor confiscado

Justamente pertenecía a Tecnomyl el cargamento de 8000 kilogramos de tambores del fungicida azoxistrobine, para combatir plagas en la soja, de un valor de US$ un millón, que la Senave (Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y Semillas) mandó confiscar porque entró al país sin su aval. Posteriormente, cuando iba a ser analizada la carga de uno de los tambores, en una actitud sospechosa, la fiscala medioambiental, María Bernarda Álvarez, decidió confiscar la carga, aunque Senave es la institución que por ley se encarga de productos fitosanitarios y su control.

Actualización

Favor ver aclaratoria y nuevo artículo con respecto a Tecnomyl SRL aquí.

Comentarios

Publicá tu comentario