La Democracia empieza por casa

Quiero invitar a la autocrítica y la reflexión. Me dirijo principalmente a periodistas, comunicadores, trabajadores de medios de comunicación en general y finalmente, a cualquier ciudadano preocupado por la libertad de expresión, información y prensa en nuestro país.

Hay una conocida frase que dice: “La prensa es el perro guardián de la democracia”. Si bien esta frase se adapta mejor a la función investigativa de los periodistas y los medios, también es oportuna para recordar, que los medios son herramientas de incidencia social en muchos sentidos. Por ejemplo, en el fortalecimiento o debilitamiento de la democracia.

Por publicaciones en medios masivos, pueden rodar algunas cabezas del Gobierno e instituciones públicas, se puede amplificar la voz de un ciudadano afligido, generar una sensación de pánico y desesperación con una seguidilla de crónicas rojas.

Un medio de comunicación también puede influir a favor o en contra de “x” candidato, en tiempo de elecciones. Ya que estamos en temporada proselitista, voy a centrarme en cómo los medios de comunicación desarrollan la cobertura electoral.

Pregunto: ¿Todos los candidatos tienen la misma oportunidad de exponer sus propuestas y darse a conocer en los espacios radiales, televisivos e impresos? ¿Un movimiento político sin dinero para pagar un espacio, puede hacer propaganda electoral en los medios? En los debates: ¿Se abordan realmente las preocupaciones de la ciudadanía en general? ¿O sólo los intereses de algunos sectores económicos?

Recordemos: Democracia es igualdad de oportunidades. Estas preguntas sólo formulo para buscar el verdadero pluralismo. Claro, si queremos hablar de un voto informado, consciente y libre. Así como están las cosas, la mayoría de los electores sólo conoce a 4 candidatos presidenciales, a algunos que van por diputados y senadores, poco o nada se sabe de candidatos al Parlasur. ¿Cuántos saben qué función cumple el Parlasur? Por otro lado están las candidaturas regionales, ese es otro punto.

Los medios televisivos, ubicados en la capital, poco o nada difunden las candidaturas regionales. En el interior del país, existen pocos canales televisivos regionales y las radios, en su mayoría, están en manos de caudillos o con mucho espacio comprado por candidatos de turno.

En este contexto, hay un acceso limitado a información sobre la diversidad de candidatos y propuestas. ¿Cuál podría ser una solución a este problema?

El Frente Guazú plantea una ley de medios en su propuesta de Gobierno. La temida legislación que muchos catalogan de “ley mordaza”. Considero que una ley de este tipo, debe ser una construcción colectiva, con todos los involucrados y no sólo un proyecto de determinado sector político. Alguna vez tendríamos que sentarnos a debatir sobre una Política Pública de Comunicación en Paraguay.

Significa garantizar el pluralismo, el acceso a la información pública, la distribución equitativa del espacio radioeléctrico, el fortalecimiento de las radios comunitarias, la diversificación del contenido comunicacional, entre otros puntos.

La Argentina implementa una ley de medios con luces y sombras, se inició un proceso. La discusión sobre la democratización de los medios de comunicación avanza en Latinoamérica, pero en Paraguay apenas se habla del tema e inicia una campaña de terror. Dejemos de lado los miedos y dialoguemos. ¿Por qué no crear espacios de discusión y participación para construir una ley aplicable, que responda a nuestra realidad y nuestras necesidades como país?

Hablar de medios públicos es nuevo para los paraguayos y paraguayas acostumbrados a los comerciales. Los medios públicos funcionan hace años en países de Europa, por ejemplo la BBC de Londres y la Televisión Española. Es una necesidad imperiosa. Basta de esperar, la democracia empieza por casa.

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