La corona

Estudio (basado en el método iconográfico-iconológico de Erwin Panofsky) del publicado en el periódico el 5 de septiembre de 1867, en Paso Pucú, Paraguay.

La corona. Autor: Baltasar Acosta. Fuente: Periódico Cabichui. Año 1. Número35. Paso Pucu, Paraguay, 5 de setiembre de 1867.

Nivel preiconográfico

La disposición de la imagen se sitúa en forma trasversal dentro del marco. Es una obra trabajada en primer plano. El fondo quedó en blanco. La base fue excavada para que surja un fondo  suave. Se tienen dos líneas muy importantes en la composición: una línea trasversal que cubre el noventa por ciento del espacio y una línea horizontal que corta la imagen de arriba y abajo.

Al tener la línea del horizonte se indica el espacio en donde está situado el lugar. La parte plana, situada en la parte baja de la composición, sirve también para crear contrapeso a la línea perpendicular muy marcada en la obra. La línea del horizonte marca un fondo, un espacio abstracto que complementa la construcción total del cuadro.

En otro punto de la composición no existe otra referencia, más que la de los personajes, que están  situados encima del sube y baja. Y también el propio sube y baja es el eje aglutinante de la imagen completa. En la figura transversal tenemos tres puntos importantes. Uno es el soporte del sube y baja que está construida con dos pedestales verticales y una horizontal. La construcción es de manera rústica. La barra paralela está enlazada a los postes.

El segundo bloque importante es el que se encuentra en la parte superior de la barra, en donde los personajes están aferrados al barrote. En esa zona se encuentran cincos  protagonistas. Todos están sujetos fuertemente al soporte, con las dos manos y las piernas. En sus caras se reflejan el miedo y el asombro de los personajes, con una actitud de mucha desconfianza. Todos están en una posición de deslizarse sobre la barra hacia abajo, tratando de no desplomarse en el piso. La imagen tiene dos sentidos de movimiento: uno que va de abajo hacia arriba, de los sube y baja; y el otro movimiento se da cuando están en la parte alta, desde donde se ve un ligero movimiento, sobre el soporte, con la dirección trasversal de arriba hacia abajo.

El tercer punto importante es el que se encuentra en el extremo inferior de la barra transversal. El personaje se encuentra sentado sobre la barra, sujetado con las manos y las piernas. No está apoyado en el suelo, sino levemente flotando. El individuo, de barba tupida, está bien vestido. De su cintura sobresale una espada. Posee una hombrera. Tiene una mirada fija hacia los personajes que se encuentran en el otro lado del vaivén. Y lo más importante: lleva puesta una corona y está en una posición tranquila. Totalmente opuesto a los otros.

Nivel iconográfico

Esta imagen se desarrolla en plena campaña de la guerra de la triple alianza, con la unión de Brasil, Argentina y Uruguay contra el Paraguay. La imagen se desarrolla en el centro del recuadro. Pero el peso o la imagen central recae sobre la figura que se encuentra en el extremo inferior derecho de la barra. Y en ese punto se construye el imaginario de la obra. La composición es sencilla, pero de un cien por ciento de efectividad. El mensaje no se muestra cifrado. Cuenta una idea concreta y directa. Los otros personajes y el vaivén son secundarios, pero de igual importancia para el complemento de la idea total. Descomponer las tres piezas desvirtúa el concepto del mensaje. El fondo es un contrapeso de real importancia.

Para una buena lectura de la imagen, citamos el epígrafe del grabado:

«El emperador (para su capote). Eu náo pensei que fossen táo ligeiros estos cachorros: ágora conheco á importancia de mina coroa.

Mitre y demás (en sus adentros) para formar equilibrio no tenemos otro remedio que unirnos a Lopez.»

En la imagen, la figura central no sólo sobresale por el punto estratégico en donde se encuentra, sino que también se despega de los otros por su vestimenta, el espadín y la corona, un símbolo importante de poder. La efectividad de la imagen radica en la fuerza de los personajes, en la composición de los mismos.

Formalmente la pieza está construida en base a la  relación del poder que recae sobre la corona, y la importancia de ésta en el imaginario colectivo. La corona es un instintivo de poder y dominación.

Nivel iconológico

En este punto es interesante hurgar en la corona como el poder dominante de la tierra. En la punta de la pirámide se encuentra la corona, y todo lo que se ubica debajo está sublevado al poder. En este caso, recae sobre el rey, el único individuo autorizado para portar dicho distintivo.

El periódico Cabichui agregó otra breve explicación del grabado en la publicación del 5 de septiembre de 1867:

«Ahí está colocado en el vaivén: a un lado el monarca brasilero y al otro Mitre. Con toda la jerarquía de político rentística militar. Del Río de la Plata; ahí están Gelli oveja, Rawson, Elizalde etc. Haciendo esfuerzo de parturientas para dar algunos pesos en la balanza, pero en vano: la corona de Pedrito, sus negros, sus arcas, su escuadra lo levanta al aire como paja al soplo del viento.»

La corona del rey es cerrada en la parte superior indicando el poder soberano. Es la autoridad máxima y marca la jurisdicción territorial.

La guerra de la triple alianza fue una guerra plagada de egoísmo personal y territorial. En toda imagen hay una puja por el poder o el poder está presente, ya sea en el campamento aliado o adversario. Pero en el periódico Cabichui el poder fue sublimado por lo burlesco.

Es importante situar el periódico en el tiempo para comprender o entender el propósito de la representación. El periódico Cabichui estaba pensado para que cualquiera tuviese acceso a una hoja del periódico. La escritura y la imagen eran directas. No se usaban muchos artilugios para plasmar una idea. La escritura estaba en guaraní, español y portugués, idiomas accesibles a todos, tanto a los paraguayos como a los enemigos. Y la imagen es directa y contundente. Sólo en algunas imágenes se ve un trabajo más minucioso del fondo. Pero casi todas las imágenes están construidas en primer plano. El fondo sólo estaba para situar en el contexto la imagen. No tenía una importancia es sí misma más que de complemento.

La capacidad de síntesis de la imagen es extraordinaria. No se buscó artilugios para demostrar la dominación por uno y el dominado por el otro. El poder es ejercido a través de la corona. Anexar territorio, dominar y esclavizar fueron los propósitos del poder. La imagen es contundente. No es real. Nadie puede levantar cinco hombres. Pero el poder puede levantar mucho más. Ese poder radica en un símbolo y ese símbolo está representado por la corona.

Nota: este estudio forma parte de la tesina intitulada El imaginario de la guerra de la Triple Alianza a través del periódico Cabichui (mayo de 1867 – agosto de 1868).

 

Comentarios

Publicá tu comentario