La CCT se retira de las mesas de diálogo con el gobierno de Cartes

Las mesas de diálogo con las centrales sindicales se habían instalado luego de la huelga general del 26 de marzo. La huelga se había establecido por el aumento del 25% del salario mínimo, contra el aumento del pasaje urbano, la Alianza Pùblico Privada (privatización) y un montón de otras reivindicaciones que sumaron por el camino.

A más de cuatro meses de la realización de la huelga general,  “no se percibe la voluntad de parte del gobierno de responder a las demandas puntuales que motivaron la realización de dicha huelga”, sostiene la CCT, presidida por Julio López.

La CCT aclara, sin embargo, que “es nuestra intención continuar en la mesa de conflictos, instalada el 16 de julio pasado, a fin de discutir y hallar soluciones a los problemas y desterrar las injusticias cometidas contra los sindicatos y los trabajadores y porque consideramos que es la única mesa de negociación”. Las restantes son de un “diálogo” muy particular, “pues es muy conocida la sordera de una de las partes: el gobierno”.

El otro frente, principalmente campesino, no se había acoplado al diálogo con el Gobierno.

El otro frente, principalmente campesino, no se había acoplado al diálogo con el Gobierno.

Sostiene la CCT que al acudir a la mesa de diálogo “teníamos plena claridad en los objetivos del gobierno al convocar a estas mesas de diálogo: desviar las luchas y movilizaciones y con ello desmovilizar y desmoralizar al movimiento sindical”.

La CCT es una de las seis centrales de trabajadores que acudieron a la cita con el Gobierno luego de la huelga. Un punto de fuerte fricción entre estas organizaciones -y las demás organizaciones convocantes de aquella huelga- se desarrolló el 1 de mayo, en el Día del Trabajador, cuando un grupo de estas centrales conmemoró la fecha en compañía del Ministerio de Justicia y Trabajo, como parte de una agenda oficial.

 

 

Comentarios

Publicá tu comentario