La audiencia por Curuguaty se suspende por la salud de los bebés de las acusadas

El doctor Carrillo Iramain, los del Poder Judicial  y la Fiscalía coincidieron que deben guardar reposo por 48 horas y no exponerse a espacios públicos. La audiencia seguiría el martes.  Al finalizar, la jueza Janine Ríos entregó una resolución que prohíbe a 5 personas el ingreso a la sala, entre ellos, familiares de los acusados. Martín Almada la encaró y pidió justicia, en nombre del padre de la misma.

Martín Almada encaró a la jueza y le pidió justicia.

El doctor Carrillo Iramain y los del Poder Judicial  y la Fiscalía coincidieron que los niños deben guardar un reposo de 48 horas y no exponerse a espacios públicos. La jueza Ríos formalizó la suspensión de la audiencia, que seguiría el martes.

Aún no iniciado el quinto día de audiencia por el caso Curuguaty, se suspendió debido al estado de salud de los bebés de Dolores López y Fanny Olmedo. Ambos están desde hace días con fiebre y cuadros respiratorios delicados.

La jornada arrancó con el chequeo del médico del Poder Judicial, quien coincidió con el reporte de ayer del doctor Carrillo. Ante esto, los fiscales acusadores pidieron una tercera opinión profesional del forense de la Fiscalía, para que la jueza decida si se realiza o no la audiencia. Éste último reforzó lo ya dicho por sus colegas.

Martín Almada exigió justicia

En un momento la jueza Janine Ríos se retiró de la sala y pasó por donde se encontraban familiares de los acusados. Éstos le pidieron “justicia y libertad  a los presos políticos”, a lo que la magistrada contestó con desmesura: “cállense”.

Seguidamente el premio nobel alternativo de la paz, Martín Almada, le encaró a la jueza y le exigió justicia. La jueza le contestó que ella conocía la injusticia, porque su padre fue víctima de ella. Entonces Almada le dijo “en nombre de su padre le pedimos justicia”. Seguidamente el luchador social le comunicó a Río que declararían al fiscal Rachid persona no grata de los derechos humanos. “Él está haciendo su trabajo”, le respondió la jueza.

La jueza denunció supuestos amedrentamientos

Al entrar de vuelta a la sala, familiares y públicos presentes le exigieron de vuelta justicia a la jueza Ríos. Ésta nuevamente actuó desbordándose. Seguidamente se acercó a los y las periodistas presentes y denunció que anoche manifestantes fueron hasta su casa y tiraron piedras y pancartas, además gritaron insultos.

Nota donde la jueza pide la prohibición de acceso a familiares de los acusados.

Martina Paredes, como representante de los familiares de víctimas de Curuguaty y hermana de dos fallecidos en la masacre –Luis y Fermín- desmintió a la jueza. Dijo que efectivamente fueron anoche frente a la casa de la misma, pero sólo prendieron velas y pidieron justicia. Por último, dejaron una pancarta de cartulina con pasajes de la biblia

Lo mismo confirmó ante distintos medios Mariano Castro, padre de uno de los fallecidos(Adolfo) y dos acusados(Adalberto y Néstor).

La jueza prohíbe la entrada de familiares

Al cerrar la jornada, la jueza entregó una resolución a la guardia policial de la sala de audiencia, donde amparándose en el artículo 372 del Código Procesal Penal, prohibía a cinco personas a entrar a las próximas sesiones.

Las personas que no podrán entrar, supuestamente por participar en la manifestación de la víspera, Fabricio Arnella, Verónica Ruíz Díaz, Carmen Paredes, Mariano Castro y Martina Paredes.

Ante esta situación, tanto Castro como Paredes calificaron de injusticia la decisión de la jueza, y recordaron que perdieron familiares injustamente en la masacre y que tenían derecho de participar.

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