La arbitrariedad y criminalización de la protesta realizada por el Fiscal Cristian Bernal

Sobre la represión y judicialización a manifestantes del Bañado Sur.

Manifestación de solidaridad con Alejandro, el joven que fue agredido por la policía e imputado por la fiscalía, por la manifestación frente al Congreso. Foto: Mariluz Martín.

 

Un miércoles, 11 de diciembre de 2013, un día después de la celebración del día  internacional de los derechos humanos, nos manifestamos pacíficamente, con los y las compañeras de las organizaciones ¨Desde Abajo¨, ¨El hormiguero¨ y ¨Madres Luchadoras del Bañado Sur por la Salud de sus Hijos¨, frente al congreso nacional, señalando la participación directa de este poder del Estado, en la desigualdad social, la extrema pobreza y la criminalización de la pobreza de las personas que viven en el Bañado Sur.

Una vez en frente a la valla que divide a policías y manifestantes, entre los que se encontraban, en un acto ejemplar de ejercicio de la democracia; niños, niñas, jóvenes, adultos y adultos mayores, la policía empieza a reprimir cobardemente, excediéndose, profundamente, en sus funciones. En ese sentido, los mismos, no sólo agreden con cachiporras en las cabezas sino que dispararan, intencionalmente y sin necesidad, balines de gomas, no solo apuntando al rostro de madres de familia, sino contra la humanidad de una niña de nueve años de edad, la que recibe cuatro impactos de balines, en cuatro partes diferentes del cuerpo.

En ese contexto, como bien denuncia y explica Ninfa Ruíz; madre del Bañado Sur y defensora de derechos humanos; el responsable directo de la represión es el Ministro del Interior, Francisco De Vargas. El mismo que no sólo está vinculado con las represiones en contra de la lucha campesina que se opone a ser, literalmente, fumigada y expulsada de sus tierras a consecuencia de los campos de soja protegidos por el gobierno neoliberal de Horacio Cartes, sino que ahora se empeña en ordenar la agresión y represión de los movimientos y organizaciones sociales urbanos, que desde la exclusión y la pobreza, se movilizan y luchan en contra del sistema que los oprime, como establece una de las denuncias del manifiesto que se encontraba en la bandera de la organización ¨Desde Abajo¨, hurtada por la policía nacional.

Ahora bien, hasta aquí las cosas, pensaríamos que los policías están presos por semejante acto criminal y el Ministro del Interior siendo investigado penalmente. Lastimosamente, en la ¨democracia paraguaya maquillada¨ como reza uno de los carteles de cartón que era levantado el día de la manifestación, no sólo no se investiga a los responsables de la represión sino se judicializó a un integrante de la organización; Alejandro Ríos, un chico de 20 años edad, trabajador, sin antecedentes penales, que se informa, organiza, moviliza y lucha, literalmente, desde abajo. En ese sentido, luego de la aprehensión de Alejandro en el momento de la represión, por siete agentes de policía, en el momento que buscaba la bandera de la organización, el Agente Fiscal Cristian Bernal, imputó al joven – ilegal, ilegítima, inconstitucional, arbitraria y dictatorialmente – por un lado; por el hecho punible de Perturbación de la Paz Pública cuando en realidad el crimen que cometió Alejandro fue el de manifestarse pacífica y admirablemente en contra de las injusticias y violaciones de los derechos humanos que ocurren todos los días en el Bañado Sur.

Por otro lado, el Fiscal Bernal, lo imputó por Resistencia cuando en realidad el crimen que cometió Alejandro fue el de no sólo ser aprendido por buscar la bandera de su organización que se encontraba en el suelo, sino por haber sido agredido, durante la misma, con patadas en varias partes del cuerpo, afirmación que se puede corroborar en los videos en bruto, de los medios que se encontraban filmando la manifestación y que quedaban atónitos ante tanta violencia policial,  propia de un gobierno que rinde pleitesía a la dictadura estronista. Pero el fiscal Bernal no se conformó con criminalizar la pobreza y la protesta, sino que las quiso encerrar tras la rejas de Tacumbú, solicitando la prisión preventiva de Alejandro, quien en palabras de Wilson, otro chico de la organización ¨Desde Abajo¨, encerrar a Alejandro es encerrarlo también a él y a todos los y las jóvenes del Bañado Sur, que luchan por una verdadera justicia social.

Sin embargo, toda esta agresión, criminalización y persecución institucional, principalmente desde el Ministerio del Interior, a través de Francisco Devargas, y desde el Ministerio Público, a través del Fiscal Cristian Bernal (quien debe ser investigado y destituido, inmediatamente, por el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados) no impone pánico en las organizaciones del Bañado Sur, sino al contrario, como dicen sus integrantes, genera más unión, más convicción, más formación, más organización  y más movilización. Así las cosas, Alejandro sigue imputado y se encuentra afrontando un proceso impulsado por el Fiscal Bernal, plagado de atentados en contra del garantismo constitucional y procesal penal, lo que convierte a Alejandro en  la imagen de la nueva criminalización del Estado paraguayo a través de este gobierno, que no solo se queda en las zonas rurales sino que se traslada, también a las zonas urbanas.

Abg. Maximiliano Mendieta Miranda: Activista y Defensor de Derechos Humanos 

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