Juan Heilborn: “…la curiosidad, la ignorancia y la temeridad me llevaron a hacer letras”.

En esta entrevista, Heilborn habla del oficio de inventar letras. Creó las tipografías “Jeroky” y “E’a”, diseñadas para nuestros particulares ritmos y sonidos cuando hablamos el guaraní y el castellano. Pe leemina mba’epa he’i Juan ko asúntore.

Hay muchas labores silenciosas. Una de ellas es la del tipógrafo. Quizás Juan fue seducido por la invitación de El Supremo cuando dijo: “Te enseñaré el difícil arte de la ciencia escritural que no es, como crees, el arte de la floración de los rasgos sino de la desfloración de los signos”. En esta tarea anónima Heilborn desfloró el castellano castizo traído por los colonizadores para florarlo con el guaraní y convertirlo en los ritmos y sonidos de este particular lugar del mundo. Esto es lo que expresan las tipografías “Jeroky” y “E’a”. Eso es lo que, tal vez, busque expresar este medio, cuyo nombre fue moldeado por nuestro entrevistado.

¿Mba’eicha ojejapo ñe’erapo? Igype Juan omombe’u ñandeve. En esta entrevista, el también diseñador y frustrado futbolista profesional, nos cuenta cómo empezó a hacer letras, la labor del tipógrafo, cómo puede hablar en su propio idioma una letra. Pehendumi la he’iva:  

Juan, se te conoce como diseñador, pero me parece que se te conoce poco por tu condición de tipógrafo, tal vez porque la tipografía es poco tenida en cuenta¿No te parece?

El anonimato del tipógrafo, salvo cuatro o cinco casos, es tan antiguo como el oficio, que tiene más de 500 años. Así como fueron anónimos los copistas medievales, antecesores del tipógrafo, y como lo siguen siendo los tipógrafos digitales, solo nos conocemos entre nosotros. Hace como cien años, los sindicatos de tipógrafos formaron parte de la lucha obrera en toda América y algunos colegas se hicieron más famosos por anarquistas que por componedores de textos. Así que el anonimato no me parece tan malo. Si se puede visibilizar el oficio con fines a trabajar con otras disciplinas, me parece fantástico. Por otro lado, la vocación de trabajador silencioso quizá sea un buen ejemplo para otras disciplinas de la comunicación.

Contame cómo fue, en qué momento de tu vida, comenzaste a interesarte por la invención de las formas de las letras, si se puede decir asi…

Trabajando en una editorial, necesitábamos tipografías que funcionasen en guaraní, y tras esa necesidad empecé a buscar recursos para solucionar ése problema técnico y los problemas comunicacionales que el mismo acarreaba. Estaba al mismo tiempo en la facu, donde algo aprendíamos del manejo y los aspectos culturales de la tipografía. Y la curiosidad, la ignorancia y la temeridad me llevaron a empezar a hacer letras.

Hay un personaje del que Roa Bastos habla en uno de sus libros: Andrés Guevara. Roa decía que fue su benefactor en el exilio, que tenia la pinta de un «Dandy». Fue también pintor. Luego gracias a tus comentarios supe que también era tipógrafo. Contame de él.

La verdad no soy un especialista en Guevara, notable grabador, dejó portadas de discos y tapas de libros memorables. Pero su aporte quizá más significativo se dio en su trabajo en prensa en Brasil y en Argentina, donde su aporte en la diagramación y composición de periódicos es estudiado en tiempos recientes. Se dice que en tiempos de la segunda guerra mundial, ante la escasez de plomo, Guevara sugirió en Clarín usar tipos de madera de tamaño mucho más grande para los titulares, lo que se supone originó un estilo de titulación mucho más corto (por falta de espacio) tan característico de la prensa argentina.

¿Qué puede retratar la tipografía de un pueblo?

Supongo que puede hacerlo tanto como pueden hacerlo otras artes visuales, pero a un nivel menos expresivo, ya que su función primordial es la lectura. Puede rescatar formas de escritura, publicaciones emblemáticas o herramientas particulares desde lo formal (p.e. la caligrafía de cartelería o de los colectivos); pero también puede trabajar desde lo lingüístico en el rescate o valoración visual de los idiomas.

Sabemos que E’a impreso (que alguna vez volverá a salir) y digital te deben su tipografía. Contame de tus creaciones  tipográficas para escribir el guaraní. ¿Qué retratan, cómo hablan…?

Y me parece mejor trasladar la pregunta a los lectores del impreso, que la leyeron, o la padecieron.
Leí con pasión «Hyru. Tipografía Digital Paraguáype» (un libro que tiene tu contribución) porque guarda ideas descolonizadoras. ¿Qué podés decirme de la tipografía tuya y de las que se crea en América desde la perspectiva descolonial?

Discutir con términos como descolonial se me hace un poco grandilocuente. Desde lo pragmático, donde me desenvuelvo mejor, las respuestas son más escuetas (aunque un poco generales). Las mejores ideas que vi en los diseñadores (de cualquer rama) latinoamericanos parten de la comprensión del contexto económico, político y cultural de sus proyectos, sumada a la convicción de que el diseño debe aportar al mejoramiento de calidad de vida de la población. Y mejorar la calidad de la comunicación es la parte que me toca trabajar a mí.

Juan, peñe’e ko ndaha’éi ñañembo vale hagua, ni para el susto ni para calificarla de grandilocuente. Es un  concepto, que es parte de nuestra vida concreta, tan natural como tomar cerveza. El pragmatismo también cobra vida desde un concepto.

Sabés Juan, me incomoda esta contradicción: los perros (no todos)  ganan plata y renombre afuera porque escriben literatura, hacen cine o tienen conocimiento del guaraní. Pero aquí adentro militan poco (políticamente) por esta lengua que tanto ha servido a nuestro país. Digo que no asumen como tarea política su reivindicación. ¿Qué opinas de esto?

Ari, tu incomodidad acerca del ingreso de otra gente o la manera en que lo consigue es exclusivamente tuyo. Sobre la militancia por una lengua, bueno, si los lingüistas encuentran focos de interés afuera y recursos para su trabajos, la seriedad y calidad de los mismos es responsabilidad de cada quien. Aparte, los lingüistas influyen en cómo habla la gente tanto como los tipógrafos lo hacemos en cómo la gente escribe a mano.
En cuanto a la militancia política por el guaraní, creo que hay gente que viene haciéndolo, de manera seria y sostenida desde hace mucho tiempo. De su escaso éxito solo puede colegirse que somos una sociedad (incluyo autoridades de toda índole) con severos y profundos problemas culturales.

Dame un nombre de la literatura y otro de la música paraguayas que te provoquen devoción.

A pregunta de elección de reina, respondo como miss Sajonia, pero no me queda de otra: Barrios, sin duda en la música, y Roa en la literatura.

Ha ñamboty hagua ko ñaneñemongueta, e pensá ha e hai chéve guaraníme nde ñembo hovake; ere cheve reresea…

No me parece llevar mi respeto por una lengua que no manejo fluidamente y por cuya visibilización y dignificación he trabajado a expresiones forzadas, traducidas y artificiales. Preferiría una transcripción de un texto en guaraní de un hablante real, que no es mi caso, lastimosamente.

Añembo hovaita che toncero mokoi ñe’e poty Javier Viveros mba’eva-pe: “Tupa pyahu / Ojuhumi che kü / ne puruäme” ha “Iñakänundu / ha iñakajerapama / ventilador”. Son poemas del poemario en guaraní “Panambi Ku’i”.

 

E’a: Tipografía para periódicos que ofrece rendimiento, versatilidad y resistencia a impresiones de baja calidad, pensada para el castellano y el guaraní.

Jeroky: Tipografía para su uso en publicaciones bilingües castellano-guaraní, con cuatro variables de peso y dos de condensación, ofrece gran versatilidad para materiales de aula complejos.

Breve reseña de Juan Heilborn: Nacido en Asunción en 1977, es licenciado en diseño gráfico por la Universidad Católica de la misma ciudad. Desde el estudio Diseño Tercermundo trabaja en el área del diseño editorial y tipografía, con énfasis en el diseño de materiales educativos bilingües para la educación formal y en periódicos independientes. Diseñó las familias tipográficas Jeroky, Mitã’i, Compilada y E’a, entre otras. Publicó artículos sobre diseño y tipografía en su país y en la Argentina. Es docente de diseño editorial y tipografía en la Universidad Americana y miembro del grupo organizador de la Bienal de Tipografía Latinoamericana Tipos Latinos 2008 sede Asunción.

 

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