Indígenas sesameros con buena producción

Unas 115 familias indígenas de la localidad de Campo Largo, distrito de Teniente Irala Fernández, departamento de Villa Hayes, cancelaron en junio el cien por ciento de los préstamos que otorgados por el Crédito Agrícola de Habilitación.

“Fue histórico. Dos grupos recibieron  100.000.000 de guaraníes cada uno y con eso hicieron su preparación de suelo, pagaron la cosecha y cuál fue el resultado, comercializaron su sésamo. La calidad fue muy buena, en forma totalmente agroecológica. Apenas cobraron el dinero, lo primero que hicieron fue cancelar su crédito, tienen cero morosidad”, destacó Arturo Fernández, presidente de Bioexport S.A.

Esta empresa firmó una alianza tripartita en diciembre del 2013 con el Crédito Agrícola de Habilitación, CAH, y la Municipalidad de Teniente Primero Manuel Irala Fernández, que tiene como intendente a Roque Zavala Brizuela.

“Cada uno puso su parte. Bioexport financió la semilla y el combustible, el CAH financió el capital, se involucraron las autoridades y nuestros técnicos acompañaron a los técnicos del MAG”, mencionó.

El chaco hace tiempo que alberga al sésamo que, por cierto, tiene sus orígenes en el Medio Oriente y la India. Este año, por primera vez, la Cámara Paraguaya de Exportadores de Sésamo, Capexse, escogió una ciudad chaqueña para incorporarla a la gira de lanzamiento de la zafra 2014/15.

Será el 10 de octubre en el Cruce de los Pioneros, a 29 kilómetros del distrito en el que vive esta comunidad.

“Tenemos que fortalecer ese modelo para que otras comunidades también puedan acceder. Mejora su nivel de vida, acceden a la bancarización, porque ahora que pagaron su crédito pueden quitar para otro cultivo, no solamente de sésamo”, agregó

Hicieron en total cerca de 70 a 80 hectáreas. Recomendó a los productores de sésamo de todo el país a que no siembren todo en la misma fecha. Paraguay espera llegar a las 40.000 toneladas de sésamo en 80.000 hectáreas sembradas.

Desafíos

El presidente de Bioexport citó como desafíos aumentar el área de cultivo y pasar a la mecanización en la siembra y la cosecha. Para ello observó que trabajan con la JICA e incluso con entidades de Japón para traer tecnología para los pequeños productores.

Respecto a los productores indígenas de sésamo del Chaco que devolvieron en seis meses el crédito que les otorgó el CAH, Arturo Fernández reflexionó diciendo que “igual que todos los paraguayos, ellos necesitan que se confíe en ellos. Hay que trabajar sobre eso, lo que es la parte educativa y cultural. Tenemos que acompañarles en ese proceso porque ya no se puede depender solo de la caza y la pesca, ellos tienen tierra y tienen que explotar con el trabajo agrícola y lo pueden hacer”.

Foto: IP

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