Incautan en la Argentina un avión militar de EE.UU. cargado de armamentos y drogas no declarados

El hecho generó una crisis diplomática entre ambos países.

Armamentos, drogas psicotrópicas y estupefacientes, así como varios elementos de almacenamiento de datos rotulados como secretos; instrumentos para el control de comunicaciones y emisiones de señales,  manuales operativos y un baúl con medicamentos vencidos, fueron incatados por funcionarios argentinos de Adunanas de un  enorme C17, un carguero marca Boeing Globmaster III, propiedad de la Fuerza Aerea estadounidense. El hecho ocurrió el jueves pasado en el Aeropuerto Internacional Ezeiza de Buenos Aires.

El avión del ejército estadounidense trajo materiales no declarado en el documento oficial. Fuente Página 12

El propio ministro del Relaciones Exteriores de Argentina, Héctor Timerman, informó que “casi un tercio de la carga no figuraba en la lista de buena fe” que se había entregado a la embajada argentina en EE.UU., en el marco de la ejecución de un convenio de cooperación en seguridad entre ambos países, que debía traducirse en un curso de capacitación para miembros de la Policia Federal argentina.

La Cancillería argentina informó además que , tras el arribo de la aeronave estadounidense, “se realizaron los controles que, tanto en la Argentina como en los Estados Unidos de América, resultan normales y de rutina para un cargamento de estas características”. Al realizar los controles «descubrieron casi mil pies cúbicos (el equivalente a una habitación de tres por tres metros) de material que no figuraba en la lista de buena fe.

La aeronave también transportaba a militares estadounidenses altamente capacitados en materia de liberación de rehenes y secuestrados.

La reacción del Departamento de Estado de los EE.UU fue inmediata. Según publica hoy el diario Clarin de Argentina, Frank Mora, el hombre encargado de América latina en el Pentágono, dijo: “Este no es un incidente menor. Es grave».

«Estamos perplejos y preocupados”, dijo por su parte el vocero del Departamento de Estado, Philip Crowley durante la conferencia de prensa que da todos los días, según la misma publicación de Clarin.

El subsecretario para la región en el Departamento de Estado, Arturo Valenzuela,tampoco ahorró críticas.  “Es bastante penoso que esta situación haya escalado con acusaciones improcedentes. (…) Esto ha tomado dimensiones cuando debería haberse resuelto de forma respetuosa. (…) La manera en que amedrantaron al personal (estadounidense) es improcedente”, dijo a un medio televisivo de EE.UU.

El gobierno argentino fue incluso más allá  de la incautación de la carga no declada. En un comunicado de protesta formal difundido ayer y publicado por el diario Página 12, la Cancillería argentina expresó: «El Gobierno de la República Argentina expresa su más enérgica protesta ante la situación que se planteó tras la verificación de la carga. “Hasta el momento –continúa–, ni la embajada ni el gobierno de los Estados Unidos de América han proporcionado explicaciones satisfactorias que aclaren la presencia del material no declarado en el cargamento que llegó al Aeropuerto de Ezeiza, así como tampoco el uso que se le pretendía dar una vez ingresado al país.”

El gobierno de los EE.UU. insiste por su parte que todo el contenido del cargamento estaba en conocimiento del gobierno argentino, al tiempo que exige sean devuelto a los EE.UU. todos los materiales incautados.

El mismo Timerman respondió a esta exigencia, diciendo que «los materiales no serán devueltos mientras dure la investigación que realizan funcionarios de gobierno y de la justicia argentinos.

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