Impedir el voto a paraguayos en el exterior fue un logro de estronistas en 1991

Según el Doctor Ricardo Franco Lanceta la estructura estronista obstaculizó el voto migrante.

Stroessner cayó; sus hombres querían continuar. Por eso no podían permitir que la masa de exiliados votase desde la distancia.

Nuestra Constitución Nacional vigente es de 1992 y producto de una Convención Nacional Constituyente que debatió un año antes sus términos. En su artículo 120 establece que “Son electores los ciudadanos paraguayos radicados en el territorio nacional, sin distinción, que hayan cumplido diez y ocho años”.

Esa especificación impide hoy que aproximadamente 700 mil paraguayos y paraguayas que viven en diversos países del mundo puedan intervenir políticamente en las elecciones. Este domingo la cosa, al parecer, cambiaría.

La mayor cantidad de connacionales viviendo en otros países eran exiliados políticos desde la guerra civil de 1947 y especialmente del régimen dictatorial encabezado por Alfredo Stroessner. “Cualquier voto que viniera el exterior, iba a ser contrario al continuismo”, precisa el entrevistado.

“Recuerdo bien que el debate sobre ese artículo duró casi tres días. La posición del sector cooperativo y de los sectores democráticos establecía claramente que son electores los ciudadanos paraguayos sin distinción, con el único requisito de haber cumplido 18 años. Los que no querían que los exiliados voten, le agregaron esa frase”, explica el economista y ex constituyente Ricardo Franco Lanceta.

En ese entonces la mayor cantidad de connacionales viviendo en otros países eran exiliados políticos desde la guerra civil de 1947 y especialmente del régimen dictatorial encabezado por Alfredo Stroessner. “Cualquier voto que viniera el exterior, iba a ser contrario al continuismo”, precisa el entrevistado.

El analista argentino Gerardo Halpern, en una columna de opinión que publicó hoy el diario Página 12, coincide con Franco Lanceta en que fue la estructura estronista la que obstaculizó el voto migrante, “temerosa de la politicidad de los emigrados del país, de las víctimas de la represión y el hambre de los treinta y cinco años de dictadura…”. En su escrito, titulado “Ciudadanos de segunda”, el investigador responsabiliza al Partido Colorado.

Sin embargo, Franco Lanceta precisa que en las jornadas de la Constiuyente hubo colorados que defendieron el voto de compatriotas migrantes, como los del Movimiento Popular Colorado (Mopoco). Este grupo, recordemos, también fue perseguido por el régimen estronista.

“Fue un acto injusto, fue el últtimo acto de venganza contra los exiliados de parte de los promotores del estronismo”, analiza Franco Lanceta.

Lo que está en juego el domingo, más que una medida que pueda traer grandes transformaciones, es un gesto democrático, lo es también un gesto de desagravio, en favor a nuestros y nuestras migrantes y porque tendremos la oportunidad de desmontar una medida estronista del pasado.

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