Hombres de para para’i mantienen en zozobra a Pãi Tavyterãs en Concepción

Integrantes de la Coordinadora de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras Rurales e indígenas realizaron esta mañana un mitín frente al Ministerio Público y al Ministerio del Interior, en la capital, contra los sistemáticos atropellos que vienen viviendo las comunidades del pueblo Pãi Tavyterã, habitantes de los departamentos Concepción y Amambay.

La violencia sufrida proviene de diversos sectores dice Conamuri: “autoridades locales, fuerzas militares, empresarios sojeros, ganaderos, desconocidos”.
«Estamos presentes mujeres campesinas e indígenas denunciando y exigiendo el fin de la violencia y del terrorismo de Estado», expresó la dirigente Alicia Amarilla durante la actividad.
«Nos encontramos desamparadas de la Justicia y del Gobierno, ya no sabemos a quién recurrir», expresó Catalina Fernández.
«Venimos a contar lo que sucede en nuestras comunidades. Nos guiamos por la Constitución Nacional que nos da derecho a reclamar y exigir a las autoridades», expresó Cyntia Gonzalez.

Enmascarados
Alicia Amarilla nos comentó que entregaron una denuncia al ministerio del Interior, y pidieron una entrevista con Francisco de Vargas, el ministro. Alrededor de 6 comunidades organizadas, principalmente de la zona de Azotey y Belén son las más afectadas, indicó.
Sufren persecuciones, amenazas, ya sea a través de cartas que les llegan al local, sufren asaltos, o son intimados por hombres enmascarados y de para para’i. La principal afectada es una líder de las comunidades. Las amenazas les exigen que no realicen reuniones o movilizaciones porque “osino les matarán a ella y a los caciques”.
Esto viene de hace años, pero se intensificó hace 6 meses. Ya no se pueden ni reunir, aseguró Amarilla.
A la líder Pãi le entraron en su casa y se robaron la moto de su marido. Recientemente también fue interceptada por dos desconocidos mientras iba con una compañera por un camino vecinal, las golpearon para luego robarle el celular y dinero. Los hombres la llamaron por su nombre y le reiteraron las amenazas, exigiéndole que termine con las denuncias.
Se resguarda el nombre de la dirigente por su seguridad.

Grupos de poder
Alicia Amarilla resaltó que varios son los hechos de violencia en la zona, pese que en la zona de Azotey y Arroyito hay varios destacamentos policiales y militares, en el marco de la militarización por el tema EPP.
Respecto al origen de las amenazas, Amarilla indicó que no saben, pero que varios grupos de poder operan en la zona, como sojeros, ganaderos, narcos, que tienen hombres armados.
Como se sabe también es zona del grupo armado autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

Denunciaban a sojeros

Alicia Amarilla, con el megáfono, fue una de las que realizó los reclamos frente al Ministerio del Interior. Foto: Conamuri.

Alicia Amarilla, con el megáfono, fue una de las que realizó los reclamos frente al Ministerio del Interior. Foto: Conamuri.

La Conamuri precisó en un comunicado que “una de las posibles razones de esta situación es que las mujeres del Pueblo Pâi Tavyterâ se animan a denunciar el cultivo de soja en sus comunidades, ya que están conscientes de lo que provoca la exposición a las fumigaciones que se vienen realizando con la incorporación de este rubro en sus territorios; además se ven afectadas por la deforestación previa que el agronegocio implica, la cual acaba con una de las fuentes de supervivencia de este Pueblo, al dejarlos sin frutos ni animales silvestres, sin siquiera la leña necesaria para la cocción de sus alimentos”.

Otra situación señalada por Conamuri es el caso del confinamiento de varias comunidades, ya que se encuentran rodeadas de estancias que les prohíben el libre tránsito incluso dentro de su territorio, impidiendo posibilidades de desarrollo comunitario autónomo.
“El territorio Pâi Tavyterâ es apetecido por los poderes fácticos de la zona, entre quienes se encuentran empresarios brasileños, alemanes y paraguayos, quienes en complicidad con las autoridades locales mantienen en zozobra la vida de las comunidades, con presencia de agentes de las fuerzas públicas que constantemente exigen documentos para la circulación en los propios caminos vecinales. Esto genera impotencia, miedo y terror en la comunidad y en las personas, ya que no saben dónde recurrir para denunciar cuando quienes deberían infundirles confianza y seguridad son justamente los que los acosan permanentemente”, indicaron.

Conamuri pidió una audiencia con De Vargas para presentar la denuncia. El mismo no se encontraba hoy, según les dijeron. Esperan poder reunirse con él mañana.

Comentarios

Publicá tu comentario