Hitler, correligionario del candidato republicano Mitt Romney

El candidato republicano a la presidencia de EE.UU, Mitt Romney, ha sido obispo mormón, única congregación que recluta adeptos no solo entre los vivos, sino también entre los muertos. A Hitler se le bautizó el 30 de septiembre de 1993 en un templo mormón.

 

Fuente: internet

EE.UU. se forjó como mega-potencia en la II guerra mundial contra Hitler y sus aliados. En ese conflicto es donde más pérdidas han tenido y también donde más han ocasionado éstas habiéndose convertido en el único país en haber bombardeado atómicamente a civiles del llamado campo fascista.

Desde entonces hasta hoy en EE.UU. todos los presidentes y candidatos serios a serlo han considerado a Hitler como el mismísimo demonio, algo que refrendan en películas y en el eterno apoyo a Israel presentado como una nación conformada haciendo justicia al holocausto nazi de seis millones de judíos.

Todos los candidatos del Partido Republicano compiten entre sí en hacer más denuncias contra el fascismo (a punto de querer con ello justificar intervenciones o bombardeos sobre Siria o Irán), pero el favorito de ellos, Mitt Romney, es el principal político de una iglesia que ha bautizado en su religión a Hitler, a su esposa Eva Braun y a algunos de sus más brutales genocidas, incluyendo el carnicero Mengele.

Los mormones, de los cuales Romney ha sido obispo y sus antepasados han sido fundadores o directivos, son la única congregación que recluta adeptos no solo dentro de los vivos sino también dentro de los muertos. Desde la guerra contra Hitler hasta hoy, dicha iglesia ha pasado de 1 a 14 millones de fieles, pero posiblemente han reclutado a mucho mayor número de personas fallecidas a través de sus “bautizos de los muertos”, que son ceremonias muy secretas a las cuales solo los mormones más fieles pueden asistir.

Los mormones creen que todos nosotros nacemos como espíritus que pasamos por una existencia terrenal pero al morir físicamente nuestras almas entran al “mundo de los espíritus” donde uno puede seguirse preparando para entrar en el reino celestial para vivir con o como un Dios. Ellos son la única iglesia que cree que se debe bautizar a quienes ya han dejado de vivir en la Tierra para estar en ese mundo de espíritus a fin de ayudar a que ellos puedan vivir junto a Jesucristo.

A Hitler se le bautizó el 30 de septiembre de 1993 en un templo mormón sobre una pileta sustentada en 12 bueyes que significan las 12 tribus de Israel, nación a la cual él quiso exterminar. Los mormones, además, han convertido a su credo a cientos de miles de víctimas del holocausto, todo lo cual ha enfurecido a muchos judíos.

Hoy esta iglesia tiene una de las principales bases de datos genealógicas del planeta, las cuales son usadas para bautizar a su culto a cuántos muertos puedan, sin importar si ellos hayan sido cabezas de otra religión (como Buda o varios papas) o asesinos en masa (como Gengis Khan o Stalin).

Romney admite haber bautizado muertos, él siempre lleva puesta su ropa interior sagrada mormona y obedece sin chistar a lo que el profeta mormón le instruya.

Fuente: Isaac Bigio es analista internacional especialista en países en conflicto y transición entre distintos sistemas sociales.


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