Herencia de desafíos

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Ubaldo Chamorro

En el mes de mayo de 1945, nacía en Puerto Guaraní, Chaco paraguayo, uno de los educadores populares más vitales de la historia nacional. Su principal aporte es el modelo de «escuela activa» que propuso para solucionar la repitencia, el abandono y la «barrera» del bilingüismo en la enseñanza. En esta coyuntura de alternancia política y tiempos donde los lobos de siempre ya no aguantan sostener la careta de corderos, la alternativa educativa que nos legó cobra más sentido que nunca.

El otro auto era manejado por un policía caminera que estaba de franco. Venía alcoholizado, según constataron sus mismos colegas del puesto de la ciudad de Eusebito Ayala cuando se bajó a mostrarles su nuevo auto. Sin embargo, lo dejaron seguir hacia Ciudad del Este. Venía a gran velocidad, y a la altura del kilómetro 80 de la ruta 2, se tragó un bache, que le tiró casi frontalmente contra el auto que iba hacia la capital. En su interior venían Ubaldo Chamorro y Lila Molinier. Eran las 20:30 del verano de 2004, exactamente el 18 de enero. Oscurecía.

Bomberos, policías y un herrero tardaron dos horas en quitarles a ambos del amasijo de metal. La ambulancia de Caacupé nunca salió por falta de combustible. Primero quitaron a Lila, que había sufrido un shock cerebral y tenía el lado izquierdo de su cuerpo completamente golpeado porque el impacto lo apretó a Ubaldo contra ella.
A él se le subió encima toda la chapería arremangada del costado izquierdo de su automóvil. El embrague se incrustó en su pierna izquierda, aparentemente por la frenada que realizó y su brazo del mismo lado pendía de un jirón de piel. Se quejaba de que le dolía la cabeza. Cuando lograron quitarle del auto le dio un paro cardiaco. Sobrevivió. El policía caminera en cambio murió al instante.

Lila estuvo primero en Caacupé y a las 00:30 en Emergencias Médicas. Ubaldo tuvo su segundo paro cardiaco al arribar al Centro de Salud de Eusebio Ayala. Su certificado de defunción explica que se desangró y que no sobrevivió al traumatismo múltiple de cráneo.

El sacerdocio, las escuelitas campesinas y el exilio

Durante los años 60 y 70 el joven Chamorro vivió la experiencia de las Ligas Agrarias Cristianas como miembro de su Equipo Nacional de Educación de Escuelas Campesinas. «Junto con Margarita Durán, fueron los únicos no-campesinos en esa instancia», me dice Lila. Esa etapa le marcó la vida a su esposo, aunque le exigió un compromiso que no era compatible con el Seminario Mayor, donde estudiaba para ser sacerdote.
Antes, había estado en el Colegio Espiscopal de San Juan Bautista (Misiones), en círculos de estudio de la Juventud Agraria Católica y en el Seminario donde conoció las ideas de la teología de la liberación y de Paulo Freire. También profundizó sus estudios de filosofía y guaraní.

La formación que tenía se reforzó cuando fue asesor de algunos institutos de enseñanza agrícola, vivencias todas que le dieron un privilegiado conocimiento de la cultura campesina paraguaya. En 1976 se vio obligado al exilio junto con su esposa, ante la inminencia de ser capturado por el aparato de represión stronista. Fuera del país nacieron sus hijas Satina y Anaí.

El fruto de una activa búsqueda

En México, Ubaldo Chamorro estudió una maestría en Educación y trabajó una tesis sobre una Caracterización de la educación en el contexto del desarrollo del Paraguay. «El asume el estructuralismo francés de Louis Althusser para analizar el sistema educativo del régimen capitalista de producción. En él, la educación es el aparato ideológico del Estado», explica Lila Molinier sobre la formación de su marido.

Más adelante, a Ubaldo Chamorro le gustó mucho Antonio Gramcsi y el Paulo Freire más maduro. «Le resolvía el problema que tenía pendiente en la cultura paraguaya y el guaraní, y le daba herramientas para hacer cambios instalando dinámicas dentro de la coyuntura», explica Lila.

Según el educador Melquíades Alonso, el mayor aporte de su colega Ubaldo Chamorro es el modelo de escuela que llevó a la práctica: la «escuela activa». Lo más esencial de ella es la formación para la participación que se da a sus alumnos y la capacitación sociopolítica que reciben los docentes, a fin de que «soporten y después alienten la participación del alumno».

«La escuela se abrió a la comunidad y re-significó el rol del docente, del director, de los alumnos y de los padres en el acto educativo. Se rompió un hito y se pasó de una educación tradicional a una educación liberadora», dice César Rodas. Así define el proyecto de «Escuela Activa Mitå ir€» este docente de la escuelita «Mbocajaœi» de la comunidad con el mismo nombre, ubicada en el departamento de Caaguazú, uno de los lugares donde se desarrolló el proyecto. En vez de mboœehára (el que enseña), el docente era pÿtÿvøhára (el que ayuda a aprender). También ayudaba a participar, a reflexionar, a organizar a la comunidad y a introducir cambios en ella.

Además del problema cultural del bilingüismo, a Ubaldo le preocupaba la repitencia y el abandono escolares muy altos en los años 90, especialmente en las escuelas rurales. «Escuela activa es una propuesta de solución a la deficiencia de la educación rural», explica Lila Molinier. La propuesta utilizaba muchos elementos de la experiencia educativa de la Ligas Agrarias Cristianas (LAC), además de tener el mismo espíritu, la misma pedagogía y el mismo sistema de relaciones sociales docente-alumno, proponía la capacitación de formadores por los mismos formadores.

Sobre su capacidad de trabajo, César Rodas dice que Ubaldo Chamorro trabajaba intensamente, pero no como una máquina, sino sabiendo que «mi desarrollo es a la vez el desarrollo de la comunidad». Sobre otros valores suyos, podrían opinar un sinfín de organizaciones de trabajadores, niños, partidos y movimientos de izquierda. Sobre su compromiso…se puede decir literalmente que fue hasta el final: la muerte le encontró cuando regresaba de un campamento de docentes en Tatijupí.

Comentarios

1 Comentario

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    juan mongelós
    27 noviembre, 2015

    Buenas tardes….a través del Sr. Melquiades Alonso ..y otras publicaciones estoy conociendo la obra de Ubaldo Chamorro..cómo es posible encontrar sus publicaciones…Muy interesante e ilustrativo…el artículo. Muchas gracias. Juan Mongelós.. Escuela Agrícola Concepción….

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