Hendýta kavaju resa Cartes ndive

Las trasnochadas políticas neoliberales que comienza a implementar el flamante presidente colorado encarecerán la vida de las clases media y media baja  y de los pobres del país. Hepyvéta tembi’u,  pasaje, óga jealquila, lu, y, pohâ, médico-pe jeho ha ñemomarandu. Avei japagavéta impuesto Estado-pe. Naiporâi la ñanera’âróva.

Con Horacio Cartes se implementarán en Paraguay las políticas neoliberales que fracasaron en otros países de la región. Foto: Facebook.

Paraguaípe ningo ja’éjepi: typycha pyahúko otypei porâ voínte. Chévero guarâ, ko ñe’ênga ndaikatumoâi ñamboja Horacio Cartes gobierno rehe. Pórque oike kuévontema voi ja ohupítama pasaje.

Y esta anunciada suba del pasaje sería solo el inicio de una política social que se desarrollará en forma viral contra los intereses de las mayorías sociales del país, ya que él y su equipo de “tecnócratas”  irán poniendo en vigencia leyes y ejecutando medidas que concentrarán aún más los recursos económicos en los sectores oligárquicos: las cuentas de los agroexportadores, importadores, maquiladores y banqueros rebosarán como nunca antes. En cambio, el aumento de los impuestos y la suba de los precios de la canasta familiar, de la salud, la educación y del transporte vaciarán el bolsillo de la mayoría de la gente de este país.

La sancionada Ley de Responsabilidad Fiscal, la drástica reducción de las ya raquíticas inversiones en la cobertura social estatal (salud, alimentación, educación, subsidio a los pobres extremos); el recorte general de los gastos corrientes del Estado y el previsto despido de miles de trabajadores públicos, nos hará vivir una “economía de guerra” para que los ricos vivan aún más su “economía de abundancia”. Una receta, la de Cartes, que Argentina, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Brasil, Uruguay y Chile ya la han probado en los años 80 y 90,  con amargo sabor para sus habitantes más pobres. Son las recetas del llamado “nuevo liberalismo” que la Inglaterra de Margaret Thatcher y los EE.UU. de Ronald Reagan inauguraron para el mal de los países “subdesarrollados” a principios de 1980.

Ndaha’éiko añe’êreiségui ha’érô ñande vare’avetaha Cartes ndive. Ndaha’éi upéicha. Natekotevéi ñane arandueterei jahecha haguâ ivaivetaha la porte ko’ãga guive. Pono jaha pukueterei, ñane mandu’ántena mba’épa Cartes: upéicha, empresario ha’e. Ha ñañeamindu’urô mávape guarâpa omandáta, jaikuaáma mba’épa ja’éta ñande jupe: empresario kuéra-pe guarâ omandáta. Anina ñañombotavy lo mitâ.

Péro icuenta ja’ejey mba’épa ojapo hína ko karai colo’o. Está consumando las leyes necesarias y acordando con el Congreso las medidas económicas y sociales imprescindibles para una mayor concentración de la riqueza en las manos de los de siempre. La filosofía es tan simple como falsa: los que generan riqueza en un país son los empresarios, emprendedores para el trabajo y el dinero, no la gente en millones que trabaja para ellos. Esta razón es suficiente para que el Estado, si quiere la superación de la pobreza, no pierda tiempo en apoyar con dinero, mano de obra barata e infraestructura a los empresarios. Kóichako oñamindu’u hína Cartes ha iñirû kuéra oîva Poder Ejecutivo, Congreso ha sector privado-pe. Péro ko’ãvako oñembohesarái hína  peteî mba’égui: empresario kuérako ndaha’éi opensava ñande rapicha mboriahúrehe, opensa ibolsillorente. Empresario Cartes chaguako upevarâ oñemo empresario: ogana haguâ hetaaa viru, ndaha’eiete hína omoguãtã haguã mboriahúpe, alrevete ningo lo mitã.

Todo lo que Thatcher, Reagan  y los burócratas de sus países diseñaron y que se conoce como el “neoliberalismo” es una mentira: promover el debilitamiento de la capacidad –el poder– de un Estado para transferirla al sector empresarial privado tiene como único objetivo generar mejores condiciones para que los Estados centrales capitalistas y sus trasnacionales expolien –chupen– mejor la sangre de las millones de personas que vivimos en los países no centrales. Esto ya lo comprobaron todos los demás países de América del Sur, menos Paraguay, que retrasado en la historia permitirá que Cartes y los partidos políticos de la oligarquía repitan premeditadamente el “error” que cometieron nuestros vecinos.

Upévare, natekotevéi ñande valeterei ja’e haguã hendyvétaha kavaju resa, okororôvétaha ty’e ha ipuvétaha mboriahu cangue Cartes ndive ko’ãga guive.

Comentarios

Publicá tu comentario

Este mensaje de error solo es visible para los administradores de WordPress

Error: Las solicitudes de API se están retrasando para esta cuenta. No se recuperarán nuevas entradas.

Inicia sesión como administrador y mira la página de configuración de Instagram Feed para obtener más detalles.