Gobierno colombiano pide perdón y admite culpabilidad en el asesinato de un ex senador

Manuel Cepeda Vargas fue una de las víctimas del exterminio de la opositora Unión Patriotica llevada a cabo por el Estado y Paramilitares.

Ministro del Interior y Justicia colombiano, German Vargas Lleras. Foto: El Heraldo.

Por primera vez en la historia de Colombia, el ministro de Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, pidió perdón públicamente, a nombre del Gobierno y del Estado colombiano, a los familiares del Senador Manuel Cepeda Vargas, asesinado por miembros de la Fuerza Pública hace 17 años.

“En nombre del Estado de Colombia, en representación del Gobierno Nacional, y en mi condición de Ministro del Interior y de Justicia, pido un perdón público por el crimen cometido contra el Senador Cepeda Vargas (…) un hombre que defendió incansablemente sus ideas y los valores democráticos, y que a su vez se destacó notablemente por su férreo carácter de luchar por sus más profundas convicciones políticas”, expresó el Ministro.

Hace poco más de un año, el 23 de junio de 2010, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, encontró responsable al Estado colombiano y lo condenó por ese homicidio.

La sentencia, según el hijo del dirigente, Iván Cepeda -hoy representante a la Cámara-, “señala que el caso del senador Manuel Cepeda es el de un crimen de Estado. Fue objeto de una estructura organizada en la que participaron altos mandos militares, miembros de la fuerza pública y miembros y jefes de grupos paramilitares”.

El asesinado Manuel Cepeda Vargas.

Esta fue la primera condena al Estado colombiano por el homicidio de un dirigente político de oposición. Y en la sentencia, que va más allá que una indemnización, obligó al Estado a pedir perdón por este crimen.

Iván Cepeda dice que el de este 9 de agosto será el primer acto de reconocimiento de la responsabilidad del Estado en el caso de un líder político de oposición. Por eso, asegura, “tiene un alto valor. Es un símbolo de búsqueda de la reconciliación pero también el reconocimiento que el exterminio de la Unión Patriótica fue un crimen político”.

Este reconocimiento se hace 14 meses después de proferida la sentencia. En ese entonces, el presidente Álvaro Uribe acató el fallo de la justicia internacional, pero no reconoció que el homicidio de Cepeda hubiera sido un crimen de Estado.

Fuente: El Heraldo/ Lialdia.

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