Gente, desarrollo, “paz y progreso”

«Hay un modelo de vida donde mucha gente ya no encaja, donde hay gente que molesta» (Opinión). 

unnamed 12Cuando se dice “desarrollo”, ¿qué imágenes se aparecen en muchas cabezas? La palabra se asocia hoy casi indefectiblemente con las grandes carreteras, con gigantescas represas, con maquinarias fumigando o cosechando un campo pelado de árboles, con edificios de altura, muy brillantes de vidrio y de acero, con muchas fábricas (ya no tan humeantes, por eso del ambiente), con mercados super o hiper, con shoppings. Ese desarrollo aparece luego en cifras macroeconómicas, cuando dicen que crecimos. “Subdesarrollo”, en cambio, es una palabra que viene con niñas y niños descalzos, indígenas en un monte, gente con ropa vieja y gastada, callos en las manos, caminos de tierra roja, casitas bajas de madera, el idioma guaraní.

Detrás de ese desarrollo hay un modelo de vida donde mucha gente ya no encaja, donde hay gente que molesta. Es la gente expulsada del campo, que se instala en los rebordes de las ciudades para “afear” el panorama urbano idealizado por dicho modelo. Gente que se inunda, a quienes la creciente les desata una cíclica tragedia. Gente que dicen debería ser expulsada de nuevo para construir barrios lindos que recuperen el río para la otra gente (la que sí es tratada como gente). Gente que cuida tu auto. Gente que pide limosna, que acampa en las plazas y en el edificio histórico del ferrocarril.  Gente que si llega a la urbe es tratada de “haragana” e “inculta”, porque su cultura es otra y porque su trabajo era otro. Gente que termina trabajando casi gratis y con escasos derechos, cuando consigue emplearse. Gente que si resiste y quiere quedarse donde siempre vivió es baleada por capangas de quienes traen “el desarrollo” e insisten en llamarse –solamente ellos– “los productores”.

Esto es ideología, metida a sangre y fuego: sangre del campesinado y de la población indígena desplazada de sus tierras y de sus modos históricos de vida y de producción, en aras de eso que dio en llamarse “desarrollo”. ¿Recuerdan cuando el lema era “paz y progreso”? ¿Cuánto del “desarrollo” hoy es simplemente una continuidad de esa frase stronista? ¿Cuánto de ese desarrollo se sigue construyendo sobre la paz de las tumbas?

Hay palabras de ribetes asesinos. Hay que capturarlas, para cambiarles el sentido.

Comentarios

Publicá tu comentario

Este mensaje de error solo es visible para los administradores de WordPress

Error: Las solicitudes de API se están retrasando para esta cuenta. No se recuperarán nuevas entradas.

Inicia sesión como administrador y mira la página de configuración de Instagram Feed para obtener más detalles.