García Linera en la cúpula del Campus de la UNA

Con acceso libre y gratuito, el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, disertará este lunes 18 de junio a partir de las 17 en la cúpula del Campus de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) sobre el «Rol de la juventud en las transformaciones sociales».

García Linera representará a su país en la Cumbre del Mercosur que se desarrolla en el Centro de Convenciones de la Conmebol a partir de la fecha.

La actividad será presentada por el decano de la Facultad de Filosofía, Ricardo Pavetti y se anuncia la presencia de estudiantiles a nivel nacional e internacional, entre ellas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Universidad Nacional de Misiones (UNAM) y la Universidad de la República del Uruguay (UDELAR).

¿Quién es Alvaro García Linera?

Sociólogo, matemático, ex guerrillero, García Linera, Vicepresidente de Bolivia, se convirtió en el estratega del gobierno de Evo Morales. Intelectual comprometido, salió de la cárcel y acompañó en el fragor de las luchas políticas callejeras a indígenas, campesinos y obreros bolivianos para avanzar en el proceso de transformación que vive hoy su país.

En el pueblo de Warisata (significa pampa o semillero de vicuñas), ubicado en el altiplano boliviano, a más de 3.500 metros de altura, un hombre canoso pulcramente vestido con traje y corbata, dirige un encendido discurso a un auditorio conformado por indígenas bolivianos. «…Estos son tiempos en que hay que andar con el fusil bajo el poncho», llamó en un pasaje de su discurso.

Aquel acto se realizó en setiembre del 2007, mes en que la vieja oligarquía boliviana acometía un furioso contraataque sobre el Gobierno de Evo Morales, en un intento por frenar los cambios radicales que se producían contra sus grandes intereses. El que hacia aquel llamado era nada menos que el vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera. Este veía, agudamente, que las mandiocas quemaban, y que era preciso enviar señales claras a los enemigos del gobierno de que defenderían el proceso político con las armas, hasta la muerte.

«Lo intento explicar, a la distancia y con la frialdad necesaria –expresaba después García Linera en una entrevista con el diario argentino Página 12-: lo hice porque era un tiempo, lo dijo el presidente y los informes de inteligencia nos lo confirmaban así, estaba en marcha un proceso de conspiración. En esos meses (septiembre), en esas semanas había gente que estaba pensando que había que cerrar el paso y que había que acortar el tiempo de gestión de este gobierno».

Este político e intelectual que había sido designado por Morales y el Movimiento al Socialismo candidato a vicepresidente por ser una figura que atenuaría los temores de la clase media boliviana a la figura radical de Morales, terminó siendo igual o más radical aún que Morales en su decisiones y medidas gubernativas.

Alvaro García Linera nació hace 43 años en Cochabamba cursando sus estudios básicos y medios en su ciudad natal y La Paz. En la década de los 80 se trasladó a México donde realizó estudios de matemáticas en la Universidad Autónoma de México. Regresó a Bolivia el año 1984 uniéndose ideológicamente y en un fuerte trabajo político y comunitario con el mundo Aymara y su líder, el Mallku, Felipe Quispe Huanta, devenido en su mentor. A fines de los años ochenta, se vinculó al Ejército Guerrillero Tupaj Katari, formando parte de su estructura de mando. Considerado el ideólogo de este movimiento revolucionario, fue detenido el año 1992 y encarcelado por cinco años.

Es el gran estratega del gobierno boliviano, liderando a una camada de intelectuales urbanos (que muchas veces no se entienden con los intelectuales aymaras) cuya línea de acción es bajar a las luchas políticas en las calles y, a un mismo tiempo, recoger el conocimiento de las mayorías oprimidas para ordenarlos y difundirlos. Con esta línea acompañó las luchas indígenas, campesinas y obreras desde que en 1997 salió de la cárcel, condenado por haber encabezado en 1992 el movimiento guerrillero Tupaj Katari.

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