Ganaderos exportaron por USD 1.054 millones, pero el Imagro solo aportó al fisco 15 millones

En 2012, el Impuesto a la renta agropecuaria (Imagro), que “aportaron” tanto productores agrícolas como ganaderos, representó solo el 0,9 % de la recaudación. “Paraguay es un paraíso fiscal”, asegura el economista Luis Rojas.

La producción ganadera y agrícola aportó apenas el 0,9 % de las recaudaciones del fisco en 2012. Foto: Miguel Armoa

La Asociación Rural del Paraguay (ARP) anunciaba en estos días que nuestro país se posicionaba en el 8º lugar entre los países exportadores de carne, y apuntan al 5 puesto mundial. Anunciaron que este año prevén exportar 500.000 toneladas, el doble que el año pasado, lo cual significaría unos 1.600 millones de dólares anuales.

En 2012, las exportaciones alcanzaron las 250 mil toneladas de carne, lo que significó una recaudación de USD 1.054 millones para este sector. Sin embargo, debido a nuestro sistema tributario, aportaron apenas el 0,9 % de las recaudaciones del fisco.

Según datos de la Subsecretaría de Estado de Tributación (SET), el Impuesto a la renta agropecuaria (Imagro), que aportan tanto productores agrícolas como ganaderos, alcanzó apenas G. 66.106 millones (USD 15,5 millones). En contrapartida, fue nuevamente Impuesto al valor agregado (IVA), pagado por los consumidores comunes, el que más aportó con un 53 % (USD 1.661,7 millones).

Paraíso fiscal

Según el economista Luis Rojas, “Paraguay es un paraíso fiscal” para las empresas y grandes productores. Diferencia dos niveles en el rubro de la carne, el de los terratenientes y el de los frigoríficos.

Por un lado la producción pecuaria, la de los terratenientes, donde están las mayores bondades impositivas pese a las grandes ganancias. Dicho sector aporta, por una parte, a través del impuesto inmobiliario, “que es ridículo”, según Rojas, pues representa apenas el 1 % sobre el valor fiscal. Tributar sobre el valor fiscal agrava la situación, pues la diferencia es abismal con respecto al valor de mercado, según el economista. A modo de ejemplo dice que la diferencia puede ser fácilmente de entre 30 dólares (valor fiscal) a 3000 dólares (valor de mercado) la hectárea, según la ubicación. Por otra parte, está el Imagro, el cual además de tener una tasa muy baja es fácilmente evadido con artificios contables, dice Rojas. “Reducen créditos fiscales, declaran ventas menores, y al final pagan muy poco”, asegura y lo califica de “impuesto defectuoso”. El aporte varía de acuerdo a la finca.

Frigoríficos y precariedad laboral

En el caso de los frigoríficos, se paga el Impuesto a la renta de las empresas (Iracis), que representa un aporte del 10 %. Rojas asegura que es la tasa más baja de la región. Otro aspecto en este ámbito es que hay mucha flexibilidad laboral, asegura. Las contrataciones varían de acuerdo al movimiento del mercado, “las contrataciones son precarias e inestables”, y dependen de que suba o bajen los precios de la carne, de acuerdo a la venta en los mercados. La situación laboral es flexibilizada, sin control efectivo de parte del Ministerio de Justicia y Trabajo, apuntó.

 

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