Fundador de organización campesina vuelve, otra vez, a prisión

Sindulfo Agüero, fundador de la Organización Campesina del Norte, vuelve a prisión. Junto a su hija se presentó a la “Justicia”. Los acusan de ser apoyo logístico de EPP. Usaron libros y películas para acusarlos. Por Julio Benegas

Cuando recuperaba su libertad, en el 2011. «Eta mba’e ahasa ha a’eicha Tacumbu pe», nos había dicho entonces.

Sindulfo Agüero (71 años) es fundador y dirigente de la Organización Campesina del Norte. Se presentó con su hija, Sofía, ingeniera agrónoma, una de las activistas más importantes de la misma organización, desarticulada por diversas acusaciones de apoyo logístico del EPP, en este caso, específicamente del secuestro del asesinado gandero Luis Lindstron.

Sindulfo ya ha estado un año y medio en la cárcel por este mismo caso. En la cárcel, Tacumbú, desarrolló una extendida huelga de hambre. Allí se encontró con cosas “que nunca nahecháiva”. Se lo había liberado, junto a los 14 procesados de apoyo logístico, cuando el juez Osvaldo Bonzi, en agosto de 2011, le dijo a los fiscales que no habían presentado pruebas para incriminarlos.
Inmediatamente, lo suspendieron al juez, por resolución Nº 3295, del 22 de agosto de 2011, de los ministros Luis María Benítez Riera, Raúl Torres Kirmser, Alicia Pucheta de Correa, Antonio Fretes y Gladys Bareiro de Módica. Casi de oficio, el tribunal de apelaciones anuló la resolución de Bonzi.

Entre las pruebas de secuestro y asociación criminal que presentó la fiscalía (Sandra Quiñónez, Francisco Ayala y Federico Delfino) contra Sindulfo Agüero y los otros 13 acusados se encuentran los libros “Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano”; “Las miserias de la Filosofía de Carlos Marx”; y, publicaciones de organizaciones de derechos humanos como El Centro de Estudios Paraguayos Antonio Guasch; el Servicio Paz y Justicia (Serpaj); y, de Base-Investigaciones Sociales (Base-Is). Por otro lado, agregaron como pruebas varias películas de Cantinflas, Bruce Willis, Jhon Travolta, Mel Gibson y Steven Seagal. “En ningún caso se dijo por qué estos instrumentos son pruebas de hechos delictuosos”, sostuvo entonces la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay.

Papeles higiénicos, bolsas de maíz y otras cuestiones de hogar también fueron utilizadas como presuntas evidencias de que esta gente sería apoyo logístico del EPP.

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