Fumigaciones perjudican plantaciones de yerba mate y salud de pobladores de Itakyry

La Organización de Mujeres Trabajadores Rurales e Indígenas (Conamuri) denunció que un asentamiento de la localidad de Ytororó, en el distrito de Itakyry (departamento de Alto Paraná), sufre grandes perjuicios en la salud de los habitantes y sus cultivos por las fumigaciones realizadas por el colono brasileño Wilmar Dos Santos, quien cultiva soja en unas 1.000 hectáreas que rodean a la comunidad.

La Conamuri refiere que el pasado 15 de octubre, la señora Ramona Sánchez de Romero fue a inspeccionar las plantaciones de yerba mate nativa y silvestre que cultivan y protegen los pobladores de esa zona desde hace cuatro décadas, y que se encontró con que todas las parcelas estaban arruinadas, con las hojas quemadas.

Las 10 familias afectadas por estos perjuicios radicaron la denuncia en la filial del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) y en la Secretaría del Ambiente (Seam), en el departamento de Alto Paraná.

“Este señor Wilmar Dos Santos utiliza agrotóxicos violando todas las leyes ambientales e incumple las exigencias mínimas para este tipo de cultivo”, expresó Mirta Romero, hija de la afectada. “También fueron destruidas especies de animales y vegetales y contaminados los recursos hídricos”, detalló.

Los cultivos no cuentan con las barreras de protección que establece la ley, por lo que las fumigaciones tienen graves consecuencias para los bienes naturales y los asentamientos humanos que bordean los cultivos transgénicos.

Yerba mate en estado silvestre

Belén Romero, integrante de la Conamuri, lamentó esta situación y la calificó de criminal: “Mi familia es de las pocas que decidieron quedarse en estas tierras para proteger la planta de yerba mate nativa en su estado silvestre, que además es rentable para nosotras porque de esto vivimos; en nuestra casa tenemos cultivos de autoconsumo para alimentarnos, pero la yerba bien cosechada nos genera rubro para vivir”. Belén cuenta que hace 40 años sus padres y otras familias llegaron a ese lugar y se dedicaron a explotar racionalmente los yerbales silvestres.

Sobre las fumigaciones, la joven alega que son frecuentes en el terreno que linda con la propiedad colectiva, pero que es la primera vez que ocasionan un perjuicio tan visible: “Antes notábamos pequeñas variaciones en el color de las hojas, por ejemplo, pero esta vez da a entender que el tractor fumigador arrojó directamente el veneno sobre las plantas de yerba o que fumigaron en un momento de mucha humedad o viento fuerte. No creo que vayamos a tener una buena cosecha este año”, dijo.

Probable muerte de una niña por efecto de agrotóxicos

La Escuela N° 3506 «Gral. Patricio Escobar» tiene dos pequeñas aulas y cuenta hasta el sexto grado. La sede de la escuela se encuentra rodeada por los cultivos transgénicos. “Los niños juegan en el patio durante el recreo mientras al lado se está echando veneno”, reclamó Romero.

Aproximadamente hace dos meses falleció en la zona una niña de 12 años, de apellido Verón Centurión, quien era estudiante de esa institución. Un día se enfermó y empezó a padecer fuertes dolores, diarrea y vómito de sangre y al día siguiente ocurrió su deceso. El diagnóstico médico fue H1N1, pero en el certificado de defunción figura que fue víctima de neumonía.

La madre de la menor sospecha que su muerte se debió a las fumigaciones con agrotóxicos, y le llama la atención que los médicos hayan recomendado su inmediato entierro “para evitar contaminación”.

Toda la familia se quedó también con síntomas después del paso del tractor fumigador por su vivienda y la escuelita. En total la familia está constituida por 6 hijos. Otra niña de la misma casa, de 10 años, quedó internada varios días. Cuando salió del hospital se enteró de que su hermana mayor estaba muerta.

Otra parte de la denuncia da cuenta de la contaminación gradual sufrida por los dos cauces hídricos que se encuentran en los alrededores del pueblo y la deforestación con la que se introdujo este modelo de producción, lo que provocó graves impactos sobre la vida de las personas y el medioambiente.

Fuente: Conamuri

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