Frente Guasu, entre el extravío y el quiebre

Desde su nacimiento, el Frente Guasu (FG) se ha mostrado como un instrumento político del campo popular. Sin embargo, nunca se dio una conexión entre las bases y la cúpula ligada al ex obispo Fernando Lugo.

Dirigentes del Frente Guasu en su local de Asunción

Minado por un manejo que solo incluye a Lugo y sus acólitos, el FG padece sus peores horas. No ha podido consolidarse como un espacio político ligado a las reinvindiciones históricas de los trabajadores. Durante la presidencia de Lugo, se ha ocupado afanosamente de conservar el poder; luego, de acelerar procesos electorales sin articularlos con la resistencia antigolpista.

El FG tiene el desafío de construir una dirección política que lidere el proceso, más allá de las decisiones personales de un expresidente con manías de sacerdote. Si no se aleja de la construcción a través de una cúpula terminará por derrumbarse.

El Frente de Trabajadores del Estado Contra el Golpe contabiliza 1500 despidos injustificados. Se suman las persecusiones por razones políticas e ideológicas. Ante los atropellos a la clase trabajadora, ¿cuál fue y es la posición asumida por los líderes del Frente Guasú? Ninguna.

No basta con mostrarse como una herramienta para acumular votos. Las ausencias de las reivinidicaciones históricas del pueblo trabajador convierten al Frente Guasú en una linda caja vacía.

El Golpe de Estado no solo quitó a Lugo de la presidencia, terminó con el Estado Social de Derecho, puso al borde de la corniza a las libertades públicas. Si no se asumen sus implicancias es lógico que el pueblo trabajador termine por vaciar a un Frente que no los tiene en cuenta.

El 23 de julio, los empleados públicos, víctimas del gobierno de Franco, marcharon por las calles de Asunción . No estuvo Lugo; tampoco sus acólitos. O los llamados “referentes” del FG sufren de un extravío profundo o están colaborando para que la débil alianza progresista sucumba.

Lejos de caminar hacia la consolidación de un espacio político sólido para las izquierdas, el Frente oscila entre las candidaturas presidenciables de Mario Ferreiro, un simpaticón experiodista alejado de la frivolidad que caracterizó su carrera, y Fernando Lugo, el presidente que frenó durante casi 4 años el avance del movimiento popular que apoyó su llegada al Palacio de López.

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