FNC denuncia detención de militante

La Federación Nacional Campesina (FNC) denunció que ayer fue detenido un joven militante de la organización cuando regresaba de participar en los preparativos de la XXII Marcha del Campesinado Pobre, a realizarse el 25 y 26 de marzo en Asunción. Se trata de Javier Osmar Jara, de 18 años, quien fue detenido en la vía pública en la zona de Ybyraroty, Villarrica.

La organización señala que el joven es un dirigente que había participado en acciones de protesta contra las fumigaciones realizadas en violación de las medidas de seguridad que establece la ley. Específicamente en su comunidad, Paso Jobái, y por haber acudido también a ayudar a pequeños productores del distrito de Fassardi ante los abusos del sojero menonita Klaus Escher, directivo de la Asociación Paraguaya de Productores de Soja (APS), quien tendría bajo su control a policías, fiscales y jueces de la región. Luego de movilizaciones, Jara obtuvo medidas alternativas a la prisión pero siguió imputado por “coacción grave”.

La FNC señala que la detención se da precisamente a pocos días de la realización de la marcha anual campesina y acusa que es una muestra de que el gobierno de Horacio Cartes persigue a las organizaciones y dirigentes que luchan contra los planes de privatización que impulsados con la Ley de Alianza Público-Privada (APP).

En marzo de 2014, unos 40 policías en plena madrugada arrasaron varias casas en el asentamiento Kaguare’i, departamento del Guairá, procediendo al arresto de labriegos que se habían opuesto a la fumigación de sojales pertenecientes al menonita Escher. Durante el procedimiento denunciaron que los efectivos policiales rodearon las casas, realizaron disparos intimidatorios al aire, echaron las puertas y arrojaron gas lacrimógeno dentro de las viviendas, arrestando a cinco personas, entre ellas a Jara.

La mayoría de los cultivos de soja del país incumplen las medidas de precaución establecidas en la Ley 3742 “De control de productos fitosanitarios de uso agrícola”, como la prohibición de fumigar a menos de 100 metros (200 metros en casos de fumigaciones aéreas) de cualquier asentamiento humano, camino vecinal, escuela, iglesia y puestos de salud.

Asimismo, obliga a que los cultivos tratados tengan barreras vivas de protección de al menos cinco metros de ancho y dos metros de alto.

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