Filizzola promete uso de la fuerza solo en último caso

En relación con el conflicto de tierras.

El presidente Fernando Lugo sacó de la galera a Carlos Filizzola para ubicarlo en el Ministerio del Interior. Es una de esas decisiones que dejó tendal de especuladores mediáticos por el suelo y un mar de dudas sobre el plan del Gobierno y sobre la posibilidad de que un hombre nuevamente de clase media, de formación socialdemócrata, se haga cargo y cómo, efectivamente, de un aparato de “seguridad” expuesto por la tele profusamente por tres cosas: la violencia interclase con cuchillos en el corazón y gatillazos en el abdomen, el conflicto de la “propiedad privada” (entiéndase conflicto entre demandas de tierras del campo y terratenientes legales e ilegales) y los secuestros.

Carlos Filizzola asume tres meses después de que su primo, Rafael Filizzola, dejara el cargo, a punto de consolidarse en una chapa presidencial con el otro ministro desplazado, el de Obras Públicas, Efraín Alegre.

Rafael cumplió bien su papel según la Asociación Rural del Paraguay, pero no para los movimientos campesinos que vieron, sobre todo en Concepción, cómo, con el pretexto de buscar a los del Ejército del Pueblo Paraguayo, se desarticuló –instalando un clima de miedo y de terror en la zona– una antigua y combativa organización: la Organización Campesina del Norte (OCN).

Pero leamos lo que nos dice Carlos Filizzola en esta entrevista con E’a.

–Cuéntenos cómo se dio el nombramiento.

–El presidente (Fernando Lugo) me habló el miércoles. Yo le respondí que sí, sin dudas, porque me debo al Presidente de la República.

–Cómo se entiende que usted haya respondido sin dudar para asumir una cartera. Es extraño que no forme parte de un plan hablado, conversado con el Presidente y otros referentes del Gobierno.

–No, yo formo parte del proceso de cambios que encabeza Fernando Lugo. Me debo al Presidente. Me considero capaz. El Ministerio del Interior es el ministerio político por excelencia. Tengo vasta trayectoria en administración política. Fui intendente de Asunción, presidente de la Cámara de Diputados y senador de la nación.

Carlos Filizzola se hará cargo de un aparato de “seguridad” expuesto por la tele profusamente por tres cosas: la violencia interclase con cuchillos en el corazón y gatillazos en el abdomen, el conflicto de la “propiedad privada” (entiéndase conflicto entre demandas de tierras del campo y terratenientes legales e ilegales) y los secuestros

–Durante el periodo de Rafael Filizzola en el Ministerio se impuso el estado de sitio, hubo aparatosos allanamientos en viviendas de familias humildes, hasta casi se desarticula la OCN. Y era también parte del gobierno de Fernando Lugo…

–Bueno, es muy importante la capacidad de negociación para desactivar focos de conflictos. Hablar, negociar. Hacer todo lo posible para no llegar a la fuerza extrema. Yo soy de la idea de la seguridad preventiva.

–Qué hará usted con gente como el comisario Antonio Gamarra, que aparece dirigiendo un departamento de la Policía y decidiendo políticas públicas, siendo un señor con muchos antecedentes de abuso de poder, de tortura, coacción y otros desmanes…

–Este tipo de gente no está decidiendo políticas públicas. Las políticas públicas son del Gobierno. Si hay personal con antecedentes de abusos de poder, deberá saber que haré los cambios correspondientes sin que me tiemble el pulso en favor de la transparencia y honestidad en la función.

–¿Usted es consciente de que la mayoría de las prácticas stronistas de tortura y abuso de poder preferentemente contra pobres continúan en la estructura policial?

–(Se toma un respiro y responde). Sobre la actitud de la policía… Que no quepan dudas de la transparencia que imprimiré a mi gestión. Y esto transmitiré al cuadro policial.

–Es difícil creer que la decisión de que usted ocupe el Ministerio no forme parte de una decisión política convenida, consensuada. Estamos a dos años de las elecciones generales, usted es un referente importante del Frente Guasu…

–No, la decisión no forma parte de ningún análisis político-partidario. Es decisión del Presidente. Él cree que yo sería útil en esta función. Es una decisión solo de gestión pública.

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